House Rheder II / Falkenberg Innenarchitektur
Photos © Reimund Braun
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Russia

seen from United Kingdom
seen from Türkiye
seen from China
seen from Germany
seen from Finland
seen from United States
seen from China

seen from United States

seen from Russia
seen from United States

seen from Germany

seen from United States

seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
House Rheder II / Falkenberg Innenarchitektur
Photos © Reimund Braun
Te veré mañana, te extrañaré pasado Apagaré mi vida cuando el día haya llegado Haré pozos, cuevas, caminaré hasta que llueva Cortaré paredes, limaré mis propias rejas Compondré metáforas, vaciaré mi bolsillo Limpiaré cerámicas hasta sacarles brillo Tendré amigos, enemigos y protestaré Me discutirán por todo y yo sólo contestaré Formaré mi logia, dejaré un legado Tendré mil discípulos caminando a mi lado Cortaré montañas y moveré las más duras Subiré despacio hasta llegar a las alturas Tendré inspiración, me conseguiré una musa Estudiaré el movimiento de una dama y el de su blusa Miraré la hora, me apuraré, tendré tiempo Fijaré las sílabas entre golpes del tempo. Alcanzaré cimas, descenderé a los infiernos Improvisaré mis rimas o las plasmaré en cuadernos Repararé errores aprendiendo de fracasos Miraré por mi ventana más de treinta mil ocasos Tendré compasión, abrazaré tu cintura Sonreiré al ver acciones de bondad y ternura Danzaré contigo, te veré y veré diamantes Seremos amigos y escucharé lo que cantes Caminaré rápido, trotaré despacio Me sentiré encerrado y exigiré más espacio Tendré en cuenta siempre que morir es imposible Si tienes quien te recuerde, siempre serás invencible Usaré palabras, compartiré mis ideas Te desearé ser lo mejor hasta que lo seas Jugaré con luces mientras estén alumbrando Lloraré en silencio cuando no me estén mirando -Futuro, destino, planes, días, calendario Padre tiempo, madre tierra, cartas de algún muerto Veranos, otoños, listas, horas, inventarios Calles, ruinas, acciones vivas al descubierto.-
Rhe, “Padre Tiempo”.
Somos dos extraños hablando en el mismo idioma, Cuán casual fue la verdad de nuestra realidad ¿me tomas? Continúo, me juego por diez sílabas sonantes Al silencio que despides, que no conoces mi antes. ¿Que te cuente? Los trenes entre andenes que visito Te revelan una historia oculta por años malditos En dichos años, reina oscuridad reinaba Desprendió penumbra espesa por calles que transitaba. Si transité mis lápices en ápices de mí Tu presencia me salvó si mi vida dejó de fluir No me importó si ya te he visto... Lo que importa de verdad es que tú existes y yo existo. Si allí no estoy es por una sola razón No tengo polipresencia, discúlpame, corazón Si son necesarios diez mil perdones Dime al menos cuándo y qué penitencia ejemplar me pones. Las horas vuelan como las canciones, El reloj se rompe, como todas las creaciones. No sé lo que sientes, si eres sincera o mientes Ten en cuenta que los sentimientos son más que presentes. Fuera de toda poesía y abstracción ¿Qué te parecen estos crudos que no van a ser canción? Intento ser directo, pero no conecto Con la parte de mi mente que me hace ser imperfecto. Con el dialecto que me regaló este mundo Te quiero regalar versos desde aquí a lo más profundo Posdata: espero que me escribas como yo Atentamente, el hombre que nunca te conoció.
Rhe, “carta ciega”.
Lluvia ácida, vida suicida, dudas escondidas Esperar acostado a que se termine la partida Las pupilas hacia atrás y los párpados bien abiertos Poseído por el diablo de los malos sentimientos Resulta monótono hablar siempre del reloj Pero un segundo del tiempo en un segundo ya se perdió Fantasmas de mis traumas dibujan autorretratos Y novatos pintores le dan sustos a los ingratos. Para qué vivir cuando puedo estar durmiendo Para qué dormir cuando pudiera estar soñando Para qué soñar si sólo sueño utopías Para qué morir si después de la muerte encuentro vida.
Rhe, “garúa” (primero).