
seen from United States

seen from United States
seen from Russia

seen from United States
seen from Kenya

seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from United States
seen from Netherlands
seen from Russia

seen from United States
seen from United States

seen from Austria
seen from Indonesia

seen from Australia
seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
Me arrepiento
Quise ver el cielo a través de tus ojos.
Y al final me perdí en tu universo
solo para encontrar una buena decepción,
hundir mis sueños y cerrar mi corazón.
Intenté soñar despierto mucho tiempo
pero terminé triste, deprimido y vacío.
¡Que alguien me hable antes de
que termine de caer en pedazos!
Quiero contar aquella locura de haberte querido tanto
para sonreír de tristeza sin olvidar el llanto.
Convertiste un bonito paisaje en una ilusión rota
pero no seré tu salvación un día que quieras regresar.
Me arrepiento y me voy de tu lado
temblé cuando probé tus dulces labios
y lamento que duela pero ya no te quiero.
Sentí que en tus brazos vivía en otro mundo
y poco a poco me di cuenta que estuve equivocado.
Me enseñaste el dolor y el sufrimiento
y conocí en ti lo amargo del corazón.
Que un nuevo calor me roce el pecho
pero antes haré un minuto de silencio
para enterrar tu oscuro amor que hoy
yace muerto ante mis ojos despiertos.
Mario B.
14.12.13
(Confesiones en la habitación de al lado)
No me digas te amo
Por favor no me digas te amo
hoy te vas de mi vida, lo nuestro no tiene caso
son nuestros últimos momentos juntos
y quiero evitar verte a los ojos.
Todo lo que necesité este tiempo es pasado.
No me dejaste entrar a tu vida pero besaste mis labios.
Poco a poco iré arrancando de mis días tu recuerdo
pero hoy por favor no me digas te amo,
Ya no quiero aferrarme a ti con pasión
te entregué mi corazón y jamás sentí tu calor.
Prefieres ser una bella memoria con el tiempo pero
yo siempre estaré arrepentido de haberte conocido.
Por favor no me digas te amo.
Prefiero imaginar el sonido de tu voz diciéndolo.
Hoy te vas de mi vida y seré discreto
conforme pasen los días te regalaré mi adiós
no un adiós cualquiera porque este adiós será mi olvido.
Por favor no me digas te amo.
aunque me rompiste el corazón y me tuviste atrapado
me tomé la libertad de destruir
mi alma y mi corazón con todos esos sueños
que tanto tiempo fueron tuyos.
Por favor no me digas te amo
porque ya no te necesito.
28.10.13
Mario B.
Esta noche sintoniza los latidos de mi corazón porque irán dedicados para ti mi amor.
Mario B.
Lejos de Ella
A pesar de esta amarga distancia
Sin conocerte mi corazón te haz ganado
Después de leerte me haces mis días
¿De qué sueño escapaste que en mis pensamientos te haz encajado?
De poco me sirve inventar que te tengo
Ya que cuando abro los ojos
Solamente suspiro y miro al cielo
Esperando un momento para salir corriendo,
dejar de mentirme e ir a buscarte.
Eres el complemento que necesito
Dejar de sentir frío y congelarme en el vacío
Quiero tomar tu mano y acariciar tu rostro
Sentir calor en donde antes había hielo
Verte a los ojos para no perderme
No decir nada y callarte con mis besos.
Aunque estés lejos te llevo aquí adentro
Recuerda por siempre que te quiero.
Y que tu voz ya no sea solo un producto de mi imaginación,
para recordarte a cada momento.
Mario R.
02.04.13
El Libreto (The Script) Cap.VI/IX
Capítulo VI
Luego de cenar y de tener una amena plática con sus padres, Diego apagó las luces de su habitación y como la luna brillaba más de lo normal aquella noche, tomó la fotografía de Sophie y se inclinó en el umbral de su ventana para tener presente su recuerdo en su interior.
Después de un rato largo dejó la foto a un costado de su cama. Minutos después se durmió. La mañana del Sábado la dedicó a terminar un ensayo sobre literatura inglesa que le hacía falta, además de repasar unas líneas de “El Mercader de Venecia” de su autor favorito William Shakespeare. No fue cuestión fácil dar por hecho su trabajo por lo cual Diego terminó fatigado. Por si fuera poco tenía que ir al vivero a ayudar a sus padres en la siembra y recolección de diversas especies de flores.
A él le fascinaban los girasoles, las orquídeas y las rosas desde que era pequeño. Transcurrían los minutos, después las horas, hasta que la noche llegó ya las esperanzas de poder ver a Sophie se diluían en las arenas del tiempo. No tenía ninguna manera de contactarla, el Domingo sería el último día que podría hablarle y entregarle la carta que le había escrito un día antes.
Estoy seguro que mañana la voy a encontrar cueste lo que cueste - Afirmó para sí mismo Diego al salir del vivero.
Sus padres lo esperaban metros adelante.
Mario R.
20.03.13
VI/IX
El Libreto (The Script) Cap. V/IX
Capítulo V
Diego no sintió pasar las horas en la Facultad de Letras. Estaba muy ansioso por ver de nuevo a Sophie. Durante un par de horas libres, Diego tomó su libreta y en una hoja limpia comenzó a escribir una carta dirigida a su platónico amor. Estuvo escribiéndola en el salón de clases, pasó por el jardín y concluyó en la biblioteca con un libro de Shakespeare junto a él.
- Con esto me recordarás por siempre Sophie – Dijo para sí mismo expresando alegría en su rostro.
Al salir de la escuela cogió un taxi. Se dirigió al vivero de sus padres ya que ese día le tocaba ayudarlos a vender rosas.
- Mamá, me llevaré un par de rosas extra. Mañana las pago porque me servirán esta tarde - Mencionó Diego.
- Llévate las que quieras pero date prisa que la noche no tardará mucho en llegar. – Contestó su madre.
- Despídeme de papá por favor – Pidió Diego.
Agarró la bicicleta vieja de su padre y se dirigió al centro de la ciudad. La muchedumbre de gente no lo dejaba pasar, mucho menos ver a los actores en acción. No tuvo más que quedarse lo más cerca posible de la entrada del parque.
La noche cubrió la ciudad y el alumbrado comenzó a hacerse presente mientras la brisa fría rozaba la piel de los presentes. Si no es por esto, Diego no hubiese tenido una mejor vista. Pasados los minutos al fin logró ver a Sophie en escena. Él la observaba cuidadosamente y ella demostraba la gran actriz que era a pesar de ser muy joven. Ya no había muchas personas, solamente un vagabundo recostado bajo un árbol, un perro blanco y Diego.
A lo lejos Sophie notó la presencia de este último y se acercó para saludarlo.
- ¡Viniste! – Que alegría verte – Expresó
- Te traje algunas rosas, espero te gusten – Comentó Diego extendiendo ambas manos con un montón de rosas entre ellas.
- Hay…que inesperado y hermoso a la vez…Estoy muy agradecida contigo Diego – Respondió Sophie tartamudeando de la emoción.
- Tranquila, mis padres tienen un vivero a las afueras de la ciudad y los ayudo a recolectar flores la mayor parte del tiempo. Elegí estas especialmente para ti. – Expresó Diego.
Sophie buscaba algo en su bolsa hasta que por fin sacó de su interior una foto suya y se la dio a Diego.
- Consérvala, es muy íntima para mí. – Recomendó Sophie.
- Mañana en la mañana filmaremos y en la tarde también, ya son las últimas tomas – Continuó. Me tengo que ir o llegaré retrasada a la cena que organizó Mario en el teatro. – Remató. Tomó su abrigo y se despidió de Diego.
Diego la miró partir hasta que se perdió entre los árboles y andadores del parque.
Mario R.
20.03.13
V/IX
El Libreto (The Script) Cap. III/IX
Capítulo III
Durante un rato que tuvo libre, en el jardín del campus escuchó parlotear
a un grupo de chicas acerca de la película que se filmaba dentro de la
ciudad. Él se inmiscuía paso por paso al grupo de mujeres.
- Estarán hasta el Domingo - Dijo una de ellas.
- ¿Ya vieron que presentable está Xavier Peluso? - Preguntó otra.
- Yo quisiera tener el peinado de Sophie Penguern - Grito una tercera.
- Ella es divina con o sin maquillaje - Continuaba animada.
De pronto el timbre de la entrada a clases nuevamente se hizo presente.
El grupo de féminas tomó rumbo. Él se quedó detrás de un árbol
pensando en Sophie.
- ¿Será el nombre verdadero de la chica de ayer? - Se decía así mismo.
Se levantó y caminó al edificio. Al salir de la escuela se sentía muy
fatigado, el trabajo académico lo tenía de un humor pésimo.
Se quedó en casa el resto de ese día. Durmió como piedra sin
despedirse de sus papás, quienes entendían lo pesado que era estudiar
y trabajar al mismo tiempo. Le apagaron la luz de su habitación. Se fueron.
Mario R.
17.03.13
III/IX