fine-arts-rp
- De ninguna manera - Advirtió tan pronto como la primera sugerencia brotó de los labios de ella - Si hablas con él lo más probable es que se niegue de inmediato y luego ya no podremos esconderlo, ¡lo sabría! - Su cabeza se sacudió de un lado a otro un par de veces, como para dar mayor énfasis a la negativa. Frederik pasó una mano por su alborotado cabello, algo que hacía siempre que se concentraba o simplemente cuando estaba extremadamente frustrado. Los dedos del muchacho se paseaban por el suave pelaje del felino. Con pasos largos se dirigió hacia el piano, ubicado en el centro del cuarto, colocó al gatito sobre la superficie y comenzó a tocar notas al azar. La música siempre lo había ayudado a pensar mejor - Nos lo quedaremos, en secreto - Anunció un par de minutos después - Pero tan pronto como el casero sospeche algo, tendrá que irse. No podemos arriesgarnos tanto -
Estaba preparada para largar un quejido de disconformidad cuando el chico dio la negativa de ella hablando con el encargado del edificio, pero justo cuando estaba por hacerlo, la palabra esconder se filtró en sus oídos haciendo que se formara una sonrisa en su rostro y lo siguiera por la habitación hacia el piano, donde el tatuado comenzó a tocar algunas notas con el minino sobre la tapa, acercándose ella hasta el y acariciándolo mientras miraba al joven expectante. --¡Si!-- largó un gritito de felicidad tomando al gatito bebé entre sus manos y llevándolo a sus labios. --Vas a quedarte con nosotros pequeñín-- le comentó como si este pudiese entender alguna palabra de lo que decía. --¿Y como, como vamos a llamarlo?-- preguntó emocionada.















