'pesadilla': En el interior de una funeraria desbordada
LOS ÁNGELES — La capilla de Continental Funeral Home solía ser un lugar donde los vivos conmemoraban a los muertos. Ahora tuvieron que quitar las bancas, las sillas y los muebles para abrir espacio, y la cantidad de difuntos es mucho mayor que la de personas vivas.
Un jueves en la tarde del mes pasado, en la capilla de Continental ubicada en el este de Los Ángeles, al otro lado de la calle de un 7-Eleven, había cuatro cuerpos en cajas de cartón.
Además, dos cuerpos en ataúdes abiertos, a la espera de ser maquillados.
Luego, otros siete envueltos en sábanas blancas con rosa sobre camillas con ruedas.
Otros dieciocho en ataúdes cerrados en el lugar donde solía haber bancas.
Y otros 31 en los anaqueles apoyados sobre los muros.
Las matemáticas nublaban el corazón al igual que la mente: 62 cuerpos.
En otra parte de la funeraria Continental (los pasillos que hay detrás de la capilla, en los remolques del exterior), había aún más.
“Todos los días son una pesadilla”, afirmó Magda Maldonado, de 58 años y propietaria de la funeraria. “Es una crisis… una profunda crisis. Cuando alguien llama, les suplico que tengan paciencia. ‘Por favor, tengan paciencia’, les digo, ‘es lo único que les pido’. Ya que nada es normal en estos días”.














