Conversatorio en Senda Darwin abordó avances del estudio iberoamericano sobre depósito de nitrógeno en ecosistemas de Chile
El pasado martes 31 de marzo se realizó en la Estación Biológica Senda Darwin el conversatorio “Estudio Iberoamericano de largo plazo de depósito de nitrógeno en la red LTSER-Chile: a un año de toma de datos, aprendizajes y comparaciones con España”, una instancia que reunió a investigadoras, investigadores y personas interesadas en el monitoreo ecológico de largo plazo y la conservación de los ecosistemas, contando además con la participación de la Fundación Tepuhueico Conservancy.
La actividad permitió conocer los avances de un estudio que busca cuantificar cuánto nitrógeno ingresa desde la atmósfera a distintos ecosistemas del país a través de la lluvia y, en algunos casos, también de la niebla. Este tipo de depósito atmosférico puede alterar el equilibrio natural de suelos, bosques y cuerpos de agua, por lo que su monitoreo es clave para comprender posibles efectos sobre los ecosistemas en el tiempo.
Durante la jornada, la Dra. Rocío Alonso, del CIEMAT y líder del proyecto homólogo en España, presentó la experiencia desarrollada en la Red de Parques Nacionales de ese país, explicando la metodología utilizada para medir el depósito de nitrógeno y compartiendo resultados comparativos obtenidos en distintos territorios. Su presentación también abordó la relevancia de este tipo de monitoreo para detectar cambios ambientales y generar información útil para la gestión y conservación.
Por su parte, la Dra. Karina Madriaza expuso el desarrollo del estudio en Chile, destacando el trabajo realizado en los sitios de la Red LTSER-Chile y los desafíos de implementar una metodología estandarizada en ecosistemas muy diversos, desde el norte del país hasta la Patagonia. La presentación mostró además cómo esta investigación se ha adaptado a distintas condiciones ambientales, incluyendo zonas donde la captación se realiza a través de niebla en lugar de lluvia.
Entre los aspectos más relevantes del conversatorio estuvo la revisión de los primeros resultados obtenidos tras un año de monitoreo. Si bien se trata aún de datos preliminares, la información presentada permite comenzar a identificar patrones, diferencias entre sitios y posibles fuentes de contaminación atmosférica asociadas a actividades humanas como la agricultura, la ganadería y otras presiones presentes en el territorio.
La instancia también abrió un espacio de reflexión sobre la importancia de sostener este tipo de estudios en el largo plazo. Contar con una línea base y con mediciones comparables en el tiempo permite observar tendencias, detectar cambios y fortalecer la toma de decisiones en torno a la conservación de los ecosistemas.
Este conversatorio fue además una valiosa oportunidad para fortalecer vínculos entre quienes forman parte de la red, incluyendo la participación de la Fundación Tepuhueico Conservancy, y para relevar el valor de la colaboración científica entre Chile, España y otros países iberoamericanos en torno a un problema ambiental que requiere observación continua, trabajo coordinado y mirada de largo plazo.















