Editorial de La Jornada: Estados Unidos, aniversario sombrío... las conmemoraciones han puesto de relieve las principales características de la sociedad estadunidense contemporánea: división, decadencia y corrupción... La división va acompañada por una decadencia inocultable en lo moral y lo material. Este ocaso está signado por la desigualdad, que a su vez deriva de una concentración extrema de la riqueza, que no sólo impacta en las remuneraciones, también significa que unas pocas empresas han eliminado o absorbido a toda competencia significativa, por lo que tienen un poder de fijación de precios casi absoluto. Como resultado, los alimentos, la atención médica, los combustibles, la electricidad y otros bienes y servicios básicos han experimentado aumentos de precio que los hacen simplemente inasequibles para una mayoría creciente... La idiosincrasia estadunidense hace imposible para la casi totalidad de los ciudadanos entender estas brechas en el marco de un conflicto de clases y de un modelo de producción, por lo que la atención se desvía a lo que allí se denomina “guerra cultural”: la caída en la calidad de vida se achaca al feminismo, a la homosexualidad, a los migrantes, al aborto legal, al pensamiento secular y a otras manifestaciones de la modernidad. De este modo, la vida política se ha vuelto una lucha en torno a una confusión de valores... casi la mitad de los estadunidenses abraza la xenofobia, el racismo, el fundamentalismo religioso, la intolerancia ante la diversidad sexual, formas de misoginia que parecían extirpadas de Occidente décadas atrás y otras ideas cavernarias... La aparición de Donald Trump y el culto fanático que un tercio de los estadunidenses le profesa es la sima de esa espiral decadente que ha llevado a Estados Unidos a conmemorar su ducentésimo quincuagésimo aniversario en medio de la derrota militar más humillante desde Vietnam; con niños enjaulados por una policía migratoria cuyo presupuesto es mayor que el producto interno bruto de muchos países; con una Suprema Corte conservadora que arrolla la Constitución, una sentencia tras otra, con un presidente que padece un deterioro cognitivo alarmante; con adultos incapaces de comprender textos elementales; con estados donde el estudio de la Biblia es obligatorio en escuelas públicas, y otros signos de una sociedad extraviada
"EU: aniversario sombrío. Estados Unidos celebra hoy el 250 aniversario de la firma de la Declaración de Independencia en 1776, con la cua










