Esperando resultados médicos
El café del hospital sabe exactamente igual en todos los países.
Amargo, tibio, resignado.
La enfermera sonríe demasiado. Eso nunca es buena señal.
Y aun así aquí estoy, mirando un reloj barato como si pudiera negociar minutos extras.
El cuerpo tiene memoria.
Siempre termina presentando facturas.













