Las hojas de otoño caían lentamente, y el camino a casa se tornaba de tono café y rojizo, mis lágrimas se hacían abundantes conforme avanzaba, el paisaje combinaba con la tristeza que de mí emanaba y así con todo encima el camino continuaba.
Llegué a la casa, mamá aún no llegaba, aproveché y me desahogué, lloré mucho, y de mis ojos caían lágrimas como hojas de otoño.
~Sara María
~Papittafritta










