Creo que puedes ser tan polisémico como un objeto o una palabra, creo que puedes ser arte abstracto y confuso, creo en lo superfluo de tus frases muertas porque de alguna manera hacen alusión a tu esencia viva; creo en lo austero de tu ligereza, y en la frontera que conecta con lo impensado.
Creo en el subterfugio que nos mantiene en sintonía, creo en el exorno de tus miradas y en lo fasto de tu voz, creo en el mini-infarto siempre redundante que llega cuando tú llegas, creo en el fuego porque crepitas en él como la leña; creo en la curva pronunciada de tu sonrisa, y en la curva de tu ceja arqueada, creo también en el cuerpo y el espíritu que idealizo de ti, porque no eres tú.
Creo en el juego al que nos sumamos constantemente, creo que el azar es solo una proyección de la inseguridad, creo en la metamorfosis de una espiral, creo en la luz porque anduve en sombras, y en la libertad por todas las cadenas; creo en nuestra habilidad para apartar los ojos y seguir mirándonos, creo en los besos invisibles, creo en tus rayos láser, y creo en la vida como creo en mi por creer, pues, de algún modo me hace sentir mejor respecto a mi presencia eventualmente inestable pero, inevitablemente certera.
Aeleen.














