¡Oh ven!
¡Oh ven! ¡por favor ven! Dime al oido ese secreto del que me habla tu mirada, que tengo ganas de sentirlo resbalando por mi espalda.
¡Oh ven! ¡por piedad ven! Clava tu nariz en mi clavícula y ahí mismo dime qué no me amas, para embriagarme de tu perfume y engancharme de tu crueldad.
¡Oh ven! ¡Te suplico! Pasa tu dedo por mi espalda y sirvete de regalo mi escalofrío, ¡Mírame y en mi, guarda sin decoro tus suplicios!
¡Oh ven! ¡Bien te exijo! Cubrete de mi cuerpo, sueña con mis lamentos, ¡Bebeme de un suspiro! Que está luna nos envuelva en su cobijo.
¡Oh ven! Deja que llegue la mañana, apiadate ahora y peca conmigo, hagamos está noche, pacto de enemigos.
Y, Erán
















