Calle Real, Suertes, León, Castile and León.
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Calle Real, Suertes, León, Castile and León.
(...) Ningún viento arrastra aquellas nubes, que crujen levemente por el cielo intranquilo, turbadas desde el alba hasta la noche, sobre las violetas que allí yacen, como ojos humanos de mil suertes, sobre ondulantes lirios, que lloran en las tumbas ignoradas.
"El valle de la inquietud", Edgar Allan Poe.
El número de la suerte
Don Ernesto estaba convencido de que el cinco era su numero de la suerte. Había nacido un cinco de mayo, tenía cinco hijos, vivía en el numero 555 de la calle 55. Al cumplir 55 años descubrió que un caballo llamado "Cinco" iba a correr en la quinta carrera, así que cinco minutos antes de empezar la carrera se fue a la quinta ventanilla y apostó 55.555 dólares. Por supuesto, su caballo acabó en quinto lugar. Cupones y descuentos de Tennis Express en Descuentos.Guru
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Haciendo suertes
Esto pasa en el semáforo de Churubusco y de seguro en otros tantos de la ciudad. Hay chicos haciendo malabares y no son siempre los mismos, pareciera que tienen un sistema para turnarse la zona - lo averiguaré pronto - me digo.
Hoy en especial había un chico delgadísimo y también muy alto, que estaba haciendo suertes con unos bolos, casi me salgo del coche para darle un aplauso de pie y vi a varios conductores no sólo darle unas monedas sino felicitarlo porque se invento una rutina diferente, bien ejecutada, con el semblante relajado y asomando una sonrisita.
Antes de cambiar a verde llegó un colega suyo, se tendieron la mano y una pelota, para la que también había una rutina. Me cuesta creer su dominio a pesar de los coches y del ruido que estos generan, con varios pares de ojos puestos en él.
Me recuerdo a mi misma pidiendo que vean para otro lado cuando vierto algo o cuando estoy cocinando, cuando tan sólo estoy haciendo algo que requiere un poco más de atención a lo habitual. Admito que me desconcentran de mi labor, los ojos de otros.
La vida diaria tendría que ser un poco más vivida así, funcionando, haciendo malabares, dividiéndonos a pesar del ruido y de las miradas constantes, tendríamos que dominar los obstáculos, los inconvenientes, los enojos como estos chicos han logrado dominar los bolos y la pelota.