Taquipnea
Capítulo 6
Junhong y Himchan volvieron a adelantarse cuando el mayor se cercioró de que Daehyun estaba bien tras su pequeño percance, por lo que Youngjae y él volvieron a caminar el uno al lado del otro en silencio. Daehyun volvió a meter las manos en los bolsillos de su pantalón mientras andaba al paso del menor y fijaba la vista en el suelo. Era Youngjae quien esta vez le dedicaba furtivas miradas, preocupado por el golpe que se había dado. Sonrió involuntariamente, emitiendo además una suave risa, lo que llamó la atención del doctor.
- Espero que no te estés riendo de mi.
- Es justo lo que estoy haciendo.
- Ha sido solo un despiste.
- No se qué puede hacer que te despistes tanto como para no mirar por donde andas y chocarte con lo que se cruce en tu camino.
- Deberías saberlo.
Youngjae negó con su cabeza manteniéndole la mirada al mayor por unos instantes, ambos con una tenue sonrisa instalada en sus labios. Junhong se unió a ellos entonces, después de que Himchan entrara en una pequeña tienda que había a unos pocos metros a comprar quién sabe qué.
- A torpes no hay quien os gane, ¿eh?
El chico le echó el brazo por encima a Youngjae, colocándose entre ambos, aunque al dejar de caminar Daehyun se colocó frente a ambos cruzando los brazos.
- Habla por él, yo no soy tan torpe.
- Claro que lo eres, ¿tengo que recordarte nuestra conversación de hace un rato?
Youngjae tragó saliva, quitándose el brazo de Junhong de encima al mismo tiempo que le lanzaba una mirada de aviso, frunciendo los labios mientras intentaba negar disimuladamente con su cabeza como prohibiéndole que dijera nada.
- ¿Qué conversación?
Daehyun dio un paso hacia ellos inclinando la cabeza hacia el joven, presa de la curiosidad que aquel comentario le había provocado. Junhong empezó a reírse y le dio un par de suaves golpes a Youngjae en la espalda antes de empezar a caminar hacia la tienda.
- Aquí mi amigo ha necesitado casi que le haga un croquis para darse cuenta de lo que te traías entre manos cuando lo llamaste aquel día a las tantas de la madrugada. If you know what I mean.
No podía ser verdad. Junhong no podía haber soltado eso quedándose tan tranquilo. Había soltado la bomba y había salido por patas además, dejando a Youngjae avergonzado y con la cara roja no solo por eso, sino por la indignación que de pronto volvió a sentir al pensar en ello. Ninguno de los dos dijo nada durante un par de minutos. Parecían no querer otra cosa que ver a sus amigos salir por la puerta de la tienda para poder huir con disimulo, pero parecía que estos no tenían mucha prisa por marcharse.
- Yo…
- ¿Es verdad eso?
Daehyun se rascó la nuca fijando la vista en el pavimento tras aquella pregunta tan directa, no sabiendo muy bien que responder, lo cual fue suficiente confirmación para Youngjae, quien comenzó a caminar pasando por su lado, queriendo perderlo de vista cuanto antes. Pero Daehyun no tardó en ir tras él y lo siguió hasta que giró la esquina, ambos demasiado sumidos en la situación como para acordarse de sus amigos a los que habían abandonado sin previo aviso. Daehyun lo cogió del brazo unos metros más adelante al ver que Youngjae no tenía intención de parar y este se giró rápidamente, encarándolo y clavando la mirada en sus grandes ojos marrones.
- Te detesto. No tienes idea de lo mucho que te detesto.
Youngjae dio énfasis a sus palabras usando sus finas manos para empujar los hombros del contrario, fijando su vista en el pecho ajeno. Daehyun no tardó en pararlo y lo tomó por las muñecas, alzándolas y usando el agarre para pegar a Youngjae a la pared más cercana, atrapándolo contra esta.
- ¿Por qué?
El mayor formuló su pregunta en un susurro, advirtiendo que sus rostros estaban demasiado próximos, lo que hizo que la respiración de Youngjae se acelerara. Pero este no respondió y se limitó a mirarlo, alternando entre fijar la vista en los ojos que tan intensamente se clavaban en los suyos y los gruesos labios que el chico poseía. Youngjae llegó a pensar que solo eran imaginaciones suyas, pero notaba el rostro de Daehyun cada vez más cerca. Era como si los labios de ambos tuvieran dos imanes de polos opuestos y ninguno pudiera evitar que la distancia entre estos se fuera acortando. No obstante, Youngjae fue capaz de rectificar a tiempo y giró el rostro antes de que la boca de Daehyun pudiera tan siquiera rozar la suya. Escuchó un pesado suspiro y tras cerrar los ojos, sintió la frente de Daehyun apoyándose ligeramente en su sien.
- ¿Tanto te disgusta pensar que eso fuera cierto? Me cuesta creerte.
El pecho de Youngjae se alzaba y volvía a oprimirse peligrosamente rápido a medida que su respiración se aceleraba. Dejó caer la cabeza hacia atrás de manera involuntaria golpeándose la coronilla contra la pared cuando sintió una de las piernas ajenas colándose entre las propias. Aquel prieto muslo encajaba de forma tan perfecta entre los de Youngjae que parecía que estuviera hecho para ello y al menor le resultó entonces imposible quitarse de la cabeza la imagen de Daehyun con la respiración entre cortada y semidesnudo mientras escuchaba su voz al otro lado del teléfono. Fue por eso que casi sin darse cuenta giró el rostro hasta que sus labios rozaron una de las mejillas del doctor y este no necesitó nada más para atrapar estos con los propios en un desesperado beso, mientras ambos respiraban pesadamente por la nariz. Youngjae se aferró con fuerza a la camisa del mayor cuando este soltó sus muñecas y notó como su garganta ardía ante la imposibilidad de respirar lo suficiente por la forma en que Daehyun lo besaba y recorría cada milímetro del interior de su boca con su ágil lengua.
Un fuerte sonido metálico los interrumpió instantes después y ambos se separaron, mirándose por unos instantes mientras intentaban recuperar el aliento. Youngjae no tardó en reconocer aquel rostro cuando miró a su derecha cuestionándose qué había causado aquel ruido tan cercano. El chico de la foto en la que había visto a Daehyun estaba a unos metros de ellos mirándolos con la boca entreabierta y los ojos como platos, al borde de las lágrimas, con la mano derecha abierta de la cual se había escapado la lata que, al parecer, llevaba agarrada hasta que esta se había precipitado ruidosamente contra el pavimento. El chico dio un par de pasos hacia atrás despacio antes de girarse y echar a correr. Fueron milésimas de segundo lo que Daehyun tardó en soltar la cintura de Youngjae e ir tras él.
El frío aire que corría esa mañana despeinó los cabellos de Youngjae cuando salió del coche al llegar a casa de sus padres, por lo que tuvo que ajustarse mejor el cuello de la sudadera para que aquella gélida brisa no se colara dentro de esta. El camino en coche desde su apartamento era de apenas media hora pero por unas razones u otras, Youngjae no los visitaba a menudo. Había salido de casa muy joven. Apenas comenzó el instituto se había mudado a la capital a una residencia y desde entonces, no había vuelto a convivir con sus padres, no más que un par de semanas en los veranos.
El césped del patio trasero parecía haber envejecido al igual que el resto de la casa con el paso de los años, al contrario de la madre de Youngjae quien conservaba el mismo rostro que hacía diez años. Tras llenar a su hijo de besos, había corrido a la cocina para seguir removiendo lo que fuera que tenía en el fuego y Youngjae había empezado a deambular por aquella casa. Era una sensación extraña la que le producía. Entrar allí le hacía respirar hondo y sentir que ese era su verdadero hogar, pero al mismo tiempo, se sentía un extraño, no podía desprenderse de la sensación de estar fuera de lugar en su propia casa. Su padre no tardó en llegar y tras un fuerte abrazo por parte de ambos, se sentaron a comer, disfrutando de una agradable charla al mismo tiempo que llenaban sus estómagos con el enorme banquete que la señora de la casa había preparado.
Como de costumbre, Youngjae salió de casa de sus padres y suspiró. Nunca había llegado a entender el porqué de aquella reacción, aunque supuso que se debía al hecho de que su madre no hubiera sacado el tema que hacía un par de años nunca faltaba en las sobremesas de cualquier comida familiar. La pregunta de siempre, que cuando le presentaría a alguien, que cuando se casaría. Su madre no había perdido la esperanza aún de que el sentir atracción por su mismo sexo no fuera más que una fase que algún día superaría; la pobre mujer moriría esperando ver como su hijo acudía a casa con una chica agarrada a su brazo. Su padre nunca hablaba cuando sacaban el tema, parecía no importarle e incluso muchas veces era él quien hacía que la señora Yoo dejara de agobiarlo con las mismas preguntas. Era un alivio, pero Youngjae no podía evitar sentir que, simplemente, prefería no saber sobre ese aspecto de la vida de su hijo. Y era mejor así para todos.
Tras entrar en el coche, Youngjae alargó la mano para coger su teléfono, el cual había dejado en el asiento del copiloto cuando había llegado. Con lo poco que veía a sus padres, prefería desconectar, aunque fuera solo un par de horas. La barra superior de la pantalla estaba llena de notificaciones, al igual que lo había estado esa misma mañana cuando había despertado. Suerte que había puesto el móvil en silencio antes de irse a dormir. O a intentarlo, porque las ojeras que, aún a las tres de la tarde, ensombrecían sus ojos, daban una ligera idea de que le había sido imposible conciliar el sueño.
La pantalla del teléfono seguía encendiéndose de manera intermitente cuando aparcó en su sitio de siempre. Daehyun no había dejado de llamarlo desde la noche anterior. La primera vez no fue más que veinte minutos después de que se fuera corriendo detrás de aquel chico, dejándolo a él al borde de las lágrimas, las cuales no se permitió a si mismo derramar. Para entonces, Youngjae ya estaba en un taxi de vuelta a casa tras llamar a Junhong para decirle que hiciera lo mismo y se fuera a casa. Se sintió más cansado de que costumbre subiendo las escaleras que iban hasta el primer piso y entró en su apartamento, caminando y desvistiéndose a cámara lenta con la vista fija en un punto en la pared. Después tan solo se metió en la cama, intentando no pensar en nada.
Youngjae ignoró una vez más la llamada metiéndose el móvil en el bolsillo cuando la pantalla volvió a iluminarse y salió del coche para ser recibido por los rayos de sol que ahora bañaban la calle y que le golpearon el rostro, proporcionándole una agradable sensación. Se giró para ir hacia su edificio sin pararse a mirar a su alrededor, por lo que no pudo ver el Audi negro que había aparcado apenas unas plazas delante de su coche.
Tras cerrar la puerta de su piso, solo le dio tiempo a quitarse los zapatos antes de que el timbre sonara, haciéndole fruncir el ceño. No tenía mirilla así que no podía ver de quién se trataba sin abrir la puerta, pero quien quiera que fuese tenía que haberlo visto entrar, por lo que no tenía más remedio. En cuanto vio el rostro de Daehyun al abrir la puerta unos centímetros, intentó cerrarla, pero el pie del mayor se coló por el pequeño hueco que había quedado entre esta y el marco.
- Vete, Daehyun.
- Necesito hablar contigo.
- No hay nada de qué hablar, déjame cerrar la puerta.
- No me voy a ir hasta que hablemos.
Youngjae abrió entonces la puerta de par en par y se encaró con el cardiólogo, sosteniéndole la mirada y agarrándose al pomo de la puerta con fuerza.
- Si crees que necesito que me des explicaciones, te equivocas. Así que por favor, vete.
En lugar de hacer lo que el joven le había pedido, Daehyun avanzó hacia él y tomó su rostro con ambas manos, atreviéndose a unir sus labios con los ajenos de manera desconsiderada, haciendo que Youngjae emitiera un audible quejido ante el rudo impacto. Sin embargo, le fue imposible resistirse cuando las carnosidades del mayor se amoldaron a la perfección con las suyas, y correspondió el beso durante unos segundos.
El sonido de una fuerte bofetada retumbó contra las paredes de la habitación cuando instantes después Youngjae consiguió alejar a Daehyun y parar aquello. No obstante, los ojos de Daehyun seguían mostrando la determinación con la que había llegado a su casa cuando giró el rostro hacia él, colocándose una mano sobre la ahora enrojecida piel de su mejilla.










