-Kpop Moodboard- Based off the fic BOGO 50% off
I must have you..you want him..
I can have you both..
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-Kpop Moodboard- Based off the fic BOGO 50% off
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Taquipnea
Capítulo 3
Las cuatro de la mañana no era precisamente una hora a la que Youngjae soliera recibir llamadas, por eso dio un salto en la cama cuando escuchó su móvil sonar, despertándose de pronto y mirando a todos lados en busca de aquel trasto. No recordaba donde lo había dejado así que, cuando dejó de sonar se quedó quieto sentado en el filo del colchón, esperando a ver si llamaban de nuevo. No pasó más de un minuto hasta que volvió a escuchar aquella molesta melodía y se levantó para ir al salón, de donde provenía el ruido. Youngjae parpadeó varias veces al ver la pantalla de aquel aparato, incluso se frotó los ojos pensando que aquello no era más que una pesadilla. ¿Llegaría Daehyun a esos extremos para molestarlo? Eso parecía por el hecho de que estuviera llamándolo a las tantas de la madrugada, pero entonces Youngjae pensó que quizás le había pasado algo y no se le había ocurrido nadie más a quien pedir ayuda, así que descolgó el teléfono antes de que volviera a cortarse.
- ¿Daehyun?
Lo único que pudo escuchar al otro lado fue una pesada respiración.
- Oye, ¿estás bien?
Nada. Youngjae estaba seguro de que podía oír a alguien al otro lado, no eran imaginaciones suyas. Retiró el teléfono de su oreja unos instantes para asegurarse y mirar si la llamada seguía o simplemente estaba teniendo alucinaciones.
- No seas idiota y di algo, se que me estás escuchando.
Esta vez escuchó un suspiro y lo que parecía una suave risa al otro lado del teléfono, antes de escuchar aquella grave voz de Daehyun, algo más ronca de lo normal.
- Buenas noches, Youngjae.
Por culpa de cierto cardiólogo acosador, Youngjae había estado toda la noche anterior tragando techo desde aquella extraña llamada, dando vueltas en la cama, intentando conciliar el sueño casi dos horas. Por eso, no fue raro que se despertara a mediodía, cosa que no solía hacer aunque fuera domingo. Se preparó lo primero que encontró y se sentó a comer en el sofá, mirando la televisión sin prestar demasiada atención a lo que ponían. Decidió entonces mirar su teléfono y frunció el ceño al ver muchas más notificaciones de a las que estaba acostumbrado en sus redes sociales. No es que las usara mucho, de todos modos en raras ocasiones hacía algo que se saliera de lo común y que fuera digno de compartir con los demás, además de que siempre había sido bastante reservado con su vida y no le interesaba en lo más mínimo que la gente supiera lo que hacía o dejaba de hacer. Al desbloquear el teléfono, vio en la esquina del icono de Instagram un pequeño círculo rojo con un 23 dentro. Frunció el ceño y abrió la aplicación, viendo en las notificaciones que alguien cuyo usuario no conocía se había dedicado a darle ‘me gusta’ a todas sus publicaciones. Absolutamente todas. Curioso, pulsó con la yema del dedo en el usuario de aquella persona, pero el perfil era privado y su foto no era más que un paisaje plagado de cerezos en flor. No sabía si enviar una petición a aquella persona para poder descubrir de quien se trataba. En el nombre solo ponía ‘DOF’ y tampoco en el nombre de usuario había nada que pudiera darle una pista del nombre de aquella persona. Sin pensarlo, presionó con cuidado sobre la pantalla para enviar la petición y salió a la pantalla principal para entrar ahora a los mensajes. Había uno de ellos, de un número que no tenía guardado pero que, después de la llamada de la noche anterior, reconoció como el de Daehyun.
“Lo siento por lo de anoche.”
Emitiendo un suave suspiro, Youngjae bloqueó el teléfono y lo soltó en el sofá, cogiendo el mando para cambiar de canal y buscar algo medianamente entretenido con lo que pasar la larga tarde de domingo que aún tenía por delante.
A la mañana siguiente, Youngjae se sintió algo estúpido por la ligera decepción que sintió al no encontrar el Audi negro que tan bien conocía ya aparcado junto al suyo, bloqueándole la salida, pero sin pensarlo demasiado se metió en su coche y salió hacia el hospital, encendiendo la radio a un volumen casi imperceptible mientras conducía por las calles de Seúl. No podía borrar de su mente la llamada de Daehyun por mucho que no quisiera darle importancia, aunque supuso que era normal el sentirse intrigado por ello cuando hacía meses que no pasaba nada fuera de lo común en su vida. Por lo que su compañera de trabajo le había dado a entender, el cardiólogo no era precisamente hetero y aquello hacía que le diera más vueltas de lo normal, aunque intentara no sacar conclusiones acerca de la forma en que Daehyun había actuado con él hasta el momento. El trayecto se le hizo demasiado corto y lo primero que vio, por pura casualidad al entrar al aparcamiento, fue aquel coche negro que parecía mirarlo fijamente desde la distancia.
- ¿Te pasa algo? Parece que llevas toda la mañana con la cabeza en las nubes.
Youngjae se giró y esbozó una sonrisa cuando vio a Junhong entrando en la sala de descanso. El joven estaba de prácticas en el hospital y su personalidad encajaba tanto con la de Youngjae, que en apenas dos semanas este podía decir que se había convertido en lo más parecido a un amigo que tenía por el momento. Acercándose a la mesa donde el menor se había sentado con una taza de té en la mano, cogió una silla y se colocó a su lado negando suavemente con la cabeza.
- No es nada. ¿Cómo te está yendo por aquí? Desde que te han cambiado de sala apenas nos vemos.
- Bastante bien, ya sabes que este trabajo es vocacional así que se disfruta. Ojalá me quedara trabajando aquí, el ambiente es muy bueno.
- Tienes suerte de hacer las prácticas aquí y no en un hospital público, créeme que allí no hay tan buen ambiente.
Junhong asintió con una sonrisa, haciendo que los finos cabellos rubios que le caían sobre la frente se movieran a la par, por lo que Youngjae no pudo evitar alzar una mano para revolvérselos haciendo que se quejara de manera adorable antes de echarse a reír. Antes de que retirara su mano, la puerta se abrió y Somi, la encargada del área de radiología entró por esta, inesperadamente seguida por el doctor Jung. Youngjae creyó ver como este entrecerraba los ojos al verlo, antes de retirar la mirada.
- Chicos, el doctor Jung ha bajado a invitarnos a una pequeña reunión que habrá este viernes de la sección de cardiología.
Daehyun solo asintió clavando la mirada en cualquier cosa que no fuera Youngjae, por lo que este suspiró sintiéndose aún más confundido de lo que ya estaba. No era comprensible que hasta la semana anterior hubiera estado encima suya todo el tiempo posible y que tras el incidente de la llamada ni se atreviera a mirarlo a los ojos.
- Iremos, ¿verdad Youngjae?
- Yo…
- Vamos, no tienes nada mejor que hacer, dale un poco de tiempo libre a tu querido apartamento, tenéis una relación demasiado tóxica.
Youngjae no pudo evitar reírse mientras asentía y para cuando miró a Daehyun, este ya estaba saliendo por la puerta tras pronunciar una breve palabra de despedida. La jefa de los chicos que quedaron en la minúscula habitación movió la cabeza varias veces mirando a Youngjae y después a la puerta.
- ¿Qué pasa con vosotros dos?
- ¿A qué te refieres?
Youngjae la miró reclinándose en la silla como si nada mientras daba otro sorbo a su té, viendo como la mujer clavaba su mirada en él mientras fruncía el ceño.
- Habría jurado que, al menos, os llevabais bien viendo lo mucho que visitabas su planta en estas últimas semanas, pero ese ha sido un encuentro un poco frío, ¿no crees?
- Apenas lo conozco, es normal.
- Habría jurado que estaba loquito por ti.
Aquellas palabras que dijo con tanta naturalidad mientras salía por la puerta hicieron que Youngjae se levantara de un salto de la silla mientras soltaba su taza en la mesa, preparándose para salir de allí.
- ¿El doctor Jung es gay?
Preguntó Junhong alarmado mientras Youngjae buscaba su bata por todos lados a pesar de que siempre la dejaba en el mismo sitio, pero no hacía más que dar vueltas hasta que la vio colgada en la percha de detrás de la puerta y fue allí a toda prisa para ponérsela y escapar de allí.
- Espera, ¡¿tú lo eres?!
La respuesta que el chico recibió fue un sordo portazo cuando Youngjae salió corriendo de allí, deseando que la tierra se lo tragara en ese mismo instante.
El clima aquel día era algo más cálido de lo normal, por lo que Youngjae dejó su bufanda en casa al salir por la mañana y soló llevó una fina chaqueta de color azul marino encima de su ropa de trabajo. No era la que solía ponerse pero había quedado con Junhong en ir juntos a la reunión a la que habían accedido a ir el pasado lunes así que veía un completo engorro el tener que llevar dos chaquetas. Llevaba una pequeña mochila con la ropa para cambiarse después que dejó en el asiento de atrás antes de subir al coche. Como toda la semana, esa mañana tampoco había ningún coche bloqueándole la salida, pero no le sorprendió en absoluto. No había vuelto a saber nada de Daehyun, nada en absoluto, y por alguna razón aquello le hacía sentir un nudo en el estómago. No es que se hubiera hecho ilusiones o que hubiera llegado a pensar que le gustaba por como había actuado con él, ya que siempre pensó que tan solo se divertía molestándolo, pero que el doctor pareciera no querer saber nada más de él de un día para otro le provocaba una incómoda sensación de decepción de la que no parecía ser capaz de librarse.
La mañana pasó rápido, demasiado para su gusto y Youngjae sintió la boca seca cuando pensó que coincidiría con Daehyun en aquella reunión. No es que esta fuera a ser precisamente corta, aunque podía marcharse en cuanto se sintiera incómodo, pero el simple hecho de estar en la misma habitación que el doctor hacía que de pronto se sintiera ansioso. Empezarían a las 7 y abrirían boca con algunos aperitivos en el salón que habían reservado en un hotel cercano al hospital, antes de que sirvieran las mesas a eso de las 8 para la cena. Después, barra libre y algunos aperitivos más hasta que la gente se fuera yendo. Youngjae dudaba que fuera a llegar a tan siquiera comerse el primer plato. No había nada como la soledad y comodidad de su pequeño y cálido apartamento.
A las tres de la tarde Youngjae fue a la sala de descanso en busca de Junhong, quien estaba sentado en una de las sillas con la vista fija en su teléfono y una mochila sobre las piernas.
- Hey.
- ¡Youngjae! También sales a esta hora hoy, ¿verdad?
- Claro, por algo accedí a que fuéramos juntos.
- Entonces vamos, mi casa está a cinco minutos caminando, puedes ducharte allí si quieres y después te cambias.
Youngjae asintió con una sonrisa y esperó a que le chico se levantara. Fueron a su casa caminando mientras hablaban de cualquier cosa, después de que Youngjae decidiera que tras la reunión volvería a por su coche; al fin y al cabo estaba demasiado cerca como para estar moviéndolo a lo tonto.
La madre de Junhong ya estaba esperándolos con las manos entrelazadas al frente sobre el pequeño delantal a cuadros blancos y rojos que tenía atado a la cintura. Era la viva imagen del chico, tanto en apariencia como en actitud. Preguntó varias veces si habían comido obteniendo siempre la misma respuesta e insistió en que al menos comieran kimbap antes de irse, preocupada porque no les sirvieran la suficiente comida en la cena. Youngjae rechazó con amabilidad, no sin antes aceptar la invitación a cenar que la madre de su compañero le hizo. No era razonable rechazar tal cosa viniendo de una mujer tan dulce como ella.
Al no estar en su propia casa, Youngjae no tardó más de veinte minutos en ducharse y cambiarse de ropa en el enorme baño que había en el apartamento. Se atrevía a decir que era incluso más grande que el salón, con una ducha de hidromasaje ocupando toda una esquina de la habitación, pero el resto prácticamente libre y espacioso a pesar de los demás útiles que había. Junhong tampoco tardó mucho más de veinte minutos, tiempo en el que Youngjae conversó animadamente con su madre en el salón mientras Mochi, el perro de Junhong lo olisqueaba y se paseaba disimuladamente por su lado rozándole las manos buscando que lo acariciara, cosa que no dudó en hacer hasta que su compañero salió arreglado y se sentó a su lado. Ambos llevaban pantalones negros, los de Youngjae bastante más ajustados que los del joven, acompañados en su caso por una camisa negra bastante ancha con dos botones desabrochados hasta la mitad del pecho, dejando ver sus prominentes clavículas. Junhong llevaba una camiseta blanca informal con un blazer negro encima, un look bastante acorde a su personalidad y que le hacía parecer algo mayor de lo que era.
A las seis y media Youngjae y Junhong salieron del apartamento de este tras despedirse de su madre y se encaminaron con tranquilidad hacia el hotel, disfrutando de la suave luz anaranjada del atardecer que se reflejaba en las ventanas de los edificios.
- Me gusta tu madre.
- Puede llegar a ser un poco pesada, lo siento por eso.
- Al contrario, es agradable. Las madres son así por lo general y hace mucho que no veo a la mía así que me gusta haber pasado ese tiempo con ella.
Junhong asintió con una triste sonrisa sin preguntar nada. Era una de las cosas que a Youngjae le gustaban de él, era prudente, demasiado para su edad y sabía cuando era mejor quedarse callado y no preguntar o decir nada.
- Al final no respondiste a lo que te pregunté.
Youngjae supo en seguida a qué se refería, por lo que soltó una carcajada y se metió las manos en los bolsillos del pantalón mientras caminaba.
- Si, lo soy.
- ¿Aún no has salido del armario? No es para tanto, podrías haber respondido en lugar de salir corriendo.
- No salí corriendo por eso.
- ¿Es por lo que dijo la jefa?
- Algo así.
- Vale, no puedo seguir con la intriga, lo siento. ¿Qué pasa con ese tal doctor Jung y tú?
- Pues… la verdad es que nada.
Youngjae suspiró cuestionándose a si mismo después de hacerlo, ya que lo había hecho de manera involuntaria y no le gustaba tener ese tipo de reacciones con respecto al mencionado por su amigo. Este seguía callado, esperando a que continuara, por lo que lo miró de reojo antes de fijar la vista al frente y comenzar a hablar.
- Es raro, al principio pensé que solo se divertía molestándome pero cuando me enteré de que a él también le gustaban los chicos, creo que sin quererlo empecé a ver sus acciones de otra forma. Pero el sábado pasado me llamó a las tantas de la madrugada y desde entonces, parece que no quiere ni verme.
- ¿Te llamó? ¿Para qué?
- Eso me gustaría saber. Al principio no respondía, pero podía oírlo. Solo me dio las buenas noches al cabo de casi un minuto y colgó.
- Tal vez…
- No lo digas, no te lo cuento para que me des opinión o consejos, solo porque me lo has preguntado. No quiero pensar más en eso, es mejor que todo vuelva a la normalidad.
- Youngjae.
El mencionado alzó la vista entornando los ojos como advertencia, ya que no quería oír una palabra más del asunto y Junhong no tardó en entender aquella mirada.
- Vale, vale.
Youngjae se sorprendió al darse cuenta, una vez que la gente empezó a llegar, de que conocía a más gente del hospital a la que pensaba, así que no dejó de estar de allí para acá sin separarse en ningún momento de Junhong, hablando con unos y otros. No lo extrañó sin embargo que algunos pensaran que estaban juntos ya que la inclinación de Youngjae nunca había sido un secreto en ningún ámbito de su vida, ante lo que ambos reían negando y contando lo afines que eran y lo buenos amigos que se habían vuelto desde que el joven hacía las prácticas en el hospital.
No fue hasta que se sentaron para cenar que Youngjae pudo ver a Daehyun sentado en la mesa de al lado, mirando en su dirección entre las cabezas de las personas que había sentadas frente a Youngjae. El doctor no parecía haberse percatado de su presencia y charlaba animadamente con una chica de unos treinta años que había a su lado.
- Youngjae.
Como salido de un trace, Youngjae miró a todos lados al oír su nombre, para darse cuenta de que era Junhong el que lo llamaba desde su derecha mientras le daba golpecitos en el hombro.
- ¿Qué pasa?
- ¿Llevo cinco minutos hablando solo?
Preguntó el joven mientras bufaba, cruzándose de brazos y haciendo que Youngjae sonriera y alzara su diestra para revolverle el cabello a modo de disculpa. Fue entonces, aún cuando no había bajado la mano, al mirar por instinto hacia el frente, cuando vio los ojos de Daehyun clavados en él, los cuales se entrecerraron como la última vez que lo vio.
Ninguna de las furtivas miradas que Youngjae dirigió al ocupante de la otra mesa durante la cena tuvo recompensa alguna, pues Daehyun no parecía prestarle la más mínima atención en ningún momento a pesar de tenerlo a poca distancia y justo en el centro de su campo visual si decidía mirar al frente. De nuevo ese nudo de decepción se instaló en el vientre de Youngjae haciendo que se le quitaran las ganas de comer. Aún así, charlaba como si nada con sus compañeros de mesa, intentado no volver a dirigir la vista al darse cuenta de que era completamente inútil y estúpido por su parte el darle más vueltas a algo que seguramente, tan solo estaba en su cabeza.
Junhong acabó convenciendo a Youngjae para que se tomara algunas copas con la excusa de que no hacía mucho que podía beber alcohol legalmente y aún no había disfrutado del privilegio más que en una ocasión, por lo que mientras el joven iba al baño él se acercó a la barra que había a la derecha de la sala y que había sido ocupada ahora por algunos camareros tras estar vacía toda la noche, mientras otros trabajadores limpiaban las mesas y las iban apartando por si algunos de los presentes se animaba a bailar. Para cuando fue su turno de pedir, dado que todos habían ido a la vez y la barra estaba plagada de gente, una parte de las luces de la sala habían sido apagadas y sonaba una agradable música digna de cualquier chill out, creando un acogedor e íntimo ambiente. Youngjae cogió sus copas y se giró, quedando sus pies pegados al suelo cuando se topó de bruces con el doctor Jung. Para variar, este no lo miró a los ojos, pero Youngjae pudo ver a la perfección como lo miraba de arriba a abajo con los labios entreabiertos. Tragó saliva y dio un paso dispuesto a decirle algo, lo que fuera, cuando una mano le agarró el brazo y al girar el rostro vio a Junhong con una sonrisa, quien alargó la mano para coger su copa. Cuando volvió a dirigir la vista al frente, Daehyun había desaparecido.
- Te noto un poco decaído.
Comentó Junhong antes de darle un sorbo a su copa mientras se movía discretamente al son de la música. Estaban en uno de los laterales del salón haciendo corro con unas seis o siete personas más quienes reían mientras hablaban despreocupadamente con sus bebidas en la mano.
- Estoy bien.
El joven frunció el ceño y negó con su cabeza sabiendo que aquello no era totalmente cierto, mirando después detrás de Youngjae. Su mirada se iluminó y una amplia sonrisa se instaló en sus labios, pero antes de que Youngjae pudiera girarse a ver qué había causado tal reacción, el chico caminó por su lado.
- Doctor Jung.
Youngjae se giró rápidamente al oírlo pronunciar aquel nombre y se encontró con ambos a sus espaldas. Esta vez Daehyun lo miró a los ojos dedicándole una mínima sonrisa y dirigió después su atención hacia el joven.
- Tú debes ser el nuevo de prácticas que llegó hace unas semanas, ¿me equivoco?
- Así es, me alegra conocerlo, he oído hablar mucho de usted.
Daehyun alzó una ceja, guardando silencio hasta que Junhong volvió a hablar.
- Nuestras áreas son diferentes pero he oído que es usted el mejor cardiólogo del hospital, me alegro de conocerlo.
El gesto de Daehyun pareció relajarse al oír aquello y volvió a mirar a Youngjae apenas unas milésimas de segundo, quien parecía no ser capaz de quitarle la vista de encima.
- Eso es exagerar, pero también me alegro de conocerte.
Se estrecharon las manos después de que Junhong se presentara pero apenas unos segundos después, el doctor se excusó y se alejó de ellos dirigiéndose a la barra.
- Extraño…
- Junhong, cállate.
Youngjae se bebió el resto de su copa de un trago mientras el joven se reía y decidido, fue hacia la barra, sin necesidad de buscar a Daehyun ya que no le había perdido la pista desde que se había alejado. Pedir otra copa no sería muy buena idea, ya que Youngjae no tenía mucha resistencia al alcohol y ya se sentía algo mareado con solo una, pero se colocó al lado del doctor y pidió una más, notando como este giraba la cabeza y lo miraba antes de volver a ignorarlo. Les sirvieron a la vez y Daehyun cogió su copa antes de girar para alejarse de allí, pero Youngjae lo sostuvo por el antebrazo antes de que lo hiciera. El doctor se quedó clavado en el sitio, girándose a mirarlo. Pero Youngjae no digo nada ya que había actuado dejándose llevar por un arrebato y ni él sabía porqué lo había parado.
- ¿Quieres algo?
Preguntó Daehyun con sequedad, ante lo que Youngjae alzó la mirada clavándola en sus ojos y dio un paso hacia él dejando su bebida olvidada en la barra.
- ¿Cómo has estado?
Daehyun frunció suavemente el ceño ante tal pregunta.
- Bien.
- ¿Tienes algún problema conmigo? Si he hecho algo que te haya molestado me gustaría saber qué es para poder disculparme.
- No tengo ningún problema contigo.
- ¿Entonces? Llevas evitándome toda la semana.
- No te evito, nunca habíamos coincidido en el trabajo de todos modos.
- Sabes a lo que me refiero. Desde que me llamaste el sábado pasado de pronto es como si no existiera.
Youngjae sabía que debía controlar su tono ya que parecía que estuviera pidiéndole explicaciones cuando sabía que no estaba en posición de hacer tal cosa dada la relación entre ambos, pero no podía evitar sentir como le apretaba aún más aquel nudo que tenía en el estómago, sintiendo incluso como este subía hasta su garganta.
- Lo siento por eso.
- No pasa nada. En serio, solo me preocupé cuando vi que me llamabas a esas horas pero ya te disculpaste así que, no hay ningún problema.
- Si pasa, Youngjae.
El joven tragó saliva al escuchar su nombre saliendo de entre los labios del doctor, labios que no pudo evitar mirar por unos segundos volviendo en si cuando se percató de que no era ahí donde debía fijar su atención.
- ¿Quieres saber por qué lo hice? ¿Es eso?
Youngjae negó con su cabeza aunque fuera mentira y se muriera de ganas por saber la razón y cruzó los brazos a modo de defensa cuando Daehyun dio un paso hacia él dejando entre sus cuerpos apenas unos centímetros de distancia.
- ¿Seguro?
- Solo quiero saber porqué actúas así conmigo. Admito que me molestabas, que llegaste a ser un fastidio, pero pensaba que estábamos forjando algo parecido a una amistad o algo por el estilo y me gustaría saber qué he hecho mal para que de pronto…
- ¿Amistad?
La mirada de Youngjae había estado fija en el pecho ajeno mientras hablaba, por lo que la alzó al oírlo decir aquello sin entender muy bien a qué se refería.
- Salí con mis amigos, volví un poco ebrio a mi apartamento y, aún no logro entender porqué, pensé en ti. Por eso te llamé.
An Archive of Our Own, a project of the Organization for Transformative Works
i don’t usually posts my own stuff but yeah i finally updated so if you like daejae and fantasy fics go read~
daejae - bestfriends turned lovers, having some trouble establishing rules for their new relationship
Right;
The dorm was busy, as always. The members were sitting piled on top of one another, and Youngjae was acutely aware of how close he was to Daehyun. He glanced to the small space between them, it wasn’t any more than eight centimetres, ten if he discounted the clothes upon their bodies. Ten centimetres between his skin and Daehyun’s skin and yet the warmth of him was almost electrifying.
daejae fic recommendation: part one | fluff
An anon asked for fluffy daejae fics so I went through all my favorites on aff, tumblr, livejournal, etc. to compile a list of some really great, amazing fics that I've liked and/or am currently reading; there are a few that may fall under other genres as well, like comedy, but for the most part, they're happy, fluffy, and romantic~ I hope you enjoy, anon, and everyone else! <3
Also, this is actually my first time doing this sort of thing, so I'm going to put it under a Read More because it is probably going to be long; I apologize for all the mobile users. xD So click below to see my favorite fics! ^^
** Part Two will be all the rated, smutty fics
Darling it's better, down where it's wetter.
Prompt: Mermaid!AU - "Calm down, I'm not going to eat you, dumbass." From turkeycnu
Surprisingly Human
Description
Title: Surprisingly Human
Rating: NC-17
Pairing: Daejae
About: Childhood/growing up!AU of childhood friends Jung Daehyun and Yoo Youngjae
Genre: Although it will become NC-17, right now it's a bunch of fluff ^^
Foreword
Yoo Youngjae was always lonely, struggling socially, but that all changed one day when he met Jung Daehyun. There was something different about him, and it intrigued Youngjae, and maybe he interested him too much. But, little did he knew, Daehyun had a secret that set him apart from everyone else, a secret that made him maybe the most unique man alive.
Read: x
summer solstice
/ˈsōlstis/
noun
noun: solstice; plural noun: solstices
1.
either of the two times in the year, the summer solstice and the winter solstice, when the sun reaches its highest or lowest point in the sky at noon, marked by the longest and shortest days.
The word solstice is derived from the Latin sol (sun) and sistere (to stand still)
Foreword
''I was not happy when I wrote this.''