Ojalá...
Jairo Guerrero


#dc comics#dc#batman#batfam#dc fanart#dick grayson#batfamily#bruce wayne#tim drake




seen from Malaysia
seen from Yemen
seen from United States

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from China

seen from United States
seen from China
seen from Yemen
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from Hong Kong SAR China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from United States
Ojalá...
Jairo Guerrero
No fue culpa tuya, sino mía, creyendo que esta vez todo sería diferente.
Adiós
Estas líneas que hoy voy a escribir, son para ti, de nuevo. Pero ésta será la última vez que lo haga. La última vez que hable de ti.
Es muy melancólico para mí recordar todos los momentos que pasamos juntos. Recordar esas idas a patinar, al cine y a comer. Me es triste porque en esas tardes reíamos como si el mundo fuera infinito, nos besábamos como si fuera la última vez que lo haríamos y te veía, como si hubieras sido mío.
Te conozco desde hace más de tres años y aún recuerdo la primera vez que te vi. Me gustaba admirarte de lejos porque creía que nunca te tendría. Eras tan hermoso. Tan callado, tan serio y a la vez tan distraído. Nunca en mi corta vida había visto unos ojos tan bonitos como los tuyos. Que escondían muchas cosas pero demostraban sinceridad. Como olvidar tus labios, eran simétricos y carnosos. En tu rostro también había algo que no podía ignorar, tenías estrellas, así como el cielo. Pero tus estrellas se llamaban pecas. Y tú eras mi cielo. Te veía y todo mi ser se debilitaba, me fascinaba observarte y fijarme en cada pequeño detalle de ti. Así como cuando te esforzabas tus venas eran más notorias. Como cuando te concentrabas en algo, hacías unos gestos tan dignos de ver. O cuando hablábamos por teléfono y me decías ‘te quiero’, tu voz cambiaba y yo me derretía por ese simple detalle.
Estar contigo me hacía muy feliz. De verdad que sí. Se notaba en mi mirada, en mi sonrisa y hasta en mi canto. Me hiciste tan feliz que hasta llegué a creer que lo nuestro nunca tendría fin. No cambiaría todo lo que pase contigo. Pero así como hubo buenos tiempos, también existieron los malos. Llegamos a decirnos palabras que nos herían, llegamos a ignorarnos y hasta a terminar lo que teníamos. Ambos luchamos para que eso no terminara. Y así fue durante unos meses...
Llegó tu cumpleaños y yo no te di nada. Ese día ni nos vimos. No me imagino como debiste sentirte. Y en verdad lo siento. Pero al menos yo, sentía que ya no era lo mismo, nos habíamos vuelto monótonos y yo odiaba eso. Semanas después (también recuerdo ese día y muy bien) todo acabo. Las sonrisas acabaron, los buenos momentos, los besos y el poder verte. Ese día fue devastador. Y los días que siguieron fueron aún peores. Saber que ya no podía llamarte y decirte lo mucho que me encantabas, me causaba mucha aflicción. Yo lo hubiera dado todo porque siguiéramos juntos pero una relación es de dos. Y si tú no estabas dispuesto a darlo todo de nuevo entonces yo tampoco. Al amanecer constantemente me preguntaba el porque de tu adiós. Y nunca encontré una razón válida. Si hubieras tenido motivos para quedarte, te hubieras quedado. Y por lo visto, no los tenías.
Después de esto yo no he podido volver a ser feliz. No he encontrado un motivo. Sin ti, la he pasado muy mal. Me haces falta y te echo de menos, pero yo extraño a la idea que tenía de ti, ese lado que sólo me gustaba aceptar. Ahora no sé como eres ni como piensas. Definitivamente, ya no te conozco. Y es realmente injusto que yo siga triste y te siga extrañando. Porque tu me olvidaste tan pronto. Y eso fue la gota que colmo el vaso. ¿Cómo demonios le hiciste para ignorar el hecho de que ya no estaba más en tu vida?
Te di todo de mí y tu en un tiempo también. Te quise, como no tienes idea. Te amé y no me avergüenza admitirlo. Te extrañé, cada día de estos últimos 12 meses. Pero creo que ya es tiempo de dejarte ir. Tengo que dejar de pensar en ti y todo lo que tiene que ver contigo. No lo olvidaré porque eso es imposible, pero sí lo superaré. Tu ya estás bien, ya hiciste tu vida, tus amistades. Y yo tengo que tomar mi camino. Te agradezco por todo lo que hiciste por mí, por quererme, por demostrarme que a pesar de ser como soy alguien puede quererme.
Dejarte ir será lo más valiente que he hecho. Porque ya te he llorado bastante y se supone que el amor no debe ser así, no debe doler tanto. Y cuando duele lo mejor es alejarse. Y es lo que haré. Hoy te voy a dejar ir. Y tengo esperanza de que volveré a encontrar a alguien que me quiera y que tendré muchas oportunidades para volver a ser feliz. Encontraré motivos para ser dichosa de nuevo.
Me diste los mejores días de mi vida pero también los peores. Y no, no te odio ni siquiera rencor siento por ti. Hablar mal de ti no me dejaría nada.
Te perdono por haberme dejado cuando más te necesitaba. Te deseo lo mejor, que cumplas todos tus sueños y metas. Gracias por darme esos diez meses de tu vida. Ten una buena vida.
Lo quise hasta que mi dignidad dijo: no es para tanto.