Elogio del tino o mi Vargas no tiene quien lo quiera…
Elogio del tino o mi Vargas no tiene quien lo quiera…
Muy a propósito, la tan diáfana la definición de tino que nos da el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española acerca de tino: (De or. Inc.) m. 1. Hábito o facilidad de acertar a tientas con lo que se busca. // 2. Acierto y destreza para dar en el blanco u objeto que se tira. // 3. Juicio y cordura. // 4. Moderación, prudencia en una acción. Por su parte y en la acera del frente, desa…
Elogio del tino o mi Vargas no tiene quien lo quiera…
Elogio del tino o mi Vargas no tiene quien lo quiera…
Muy a propósito, la tan diáfana la definición de tino que nos da el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española acerca de tino: (De or. Inc.) m. 1. Hábito o facilidad de acertar a tientas con lo que se busca. // 2. Acierto y destreza para dar en el blanco u objeto que se tira. // 3. Juicio y cordura. // 4. Moderación, prudencia en una acción. Por su parte y en la acera del frente, desa…
O Concello de Mondariz organiza para o vindeiro sábado 10 de setembro, unha proba de orientación nocturna na marabillosa contorna do río Tea, na que os participantes deberán percorrer unha distancia variable e tentar localizar, coa única axuda dun mapa, unha serie de puntos nun tempo determinado. Ademais terán que superar unha serie de probas variadas tentando acumular o maior número de puntos posibles, sempre co obxectivo principal de gozar da natureza á vez que se fai deporte.
A participación no Orienta-Tea será por equipos, que se deberán inscribir previamente desde o 17 de agosto ata o 8 de setembro. Os equipos estarán formados por un mínimo de 2 persoas ata un máximo de 5. O evento, debido ao seu carácter nocturno e a esixencia dalgunhas probas, non é apto para menores de 13 anos. O custo da inscrición é de 8,00 euros por persoa.
Os equipos participantes deberán presentarse o día da proba na Praia Fluvial do Val, en Mondariz, ás 20:30 horas.
Es una novela de Arturo Pérez Reverte que narra de manera ficticia una crónica de la experiencia de dos corresponsales de TVE que se encuentran cubriendo las Guerras Yugoslavas. Los dos protagonistas, Barles y Márquez (cámara), se encuentran cerca de el Puente de Bijelo Polje en espera de que el ejército croata lo detone.
Las narraciones muestran que la realidad de una guerra es el verdadero horror, la irracionalidad, la camaradería, la brutalidad en su máxima expresión e incluso la buena o mala suerte.
El ritmo de la novela es rápido, da la sensación de encontrarse en el campo de batalla, donde todo sucede rápido, deprisa. El lenguaje es sencillo, contundente y sobrio. Las descripciones son muy acertadas pues son directas, concisas y con el mínimo de detalle, sin embargo son tan acertadas que el horror se transmite.
Una de las mejores partes me parece cuando narran la guerra de Kukunjevac, la peor de todas según dice Márquez, el horror, la desesperación, el olor de los cadáveres y la incertidumbre de si saldrás vivo ese día generan un ambiente escalofriante.
El compañerismo y los personajes que comparten el campo de batalla como periodistas de guerra está muy presente, cada uno con sus particularidades y locuras.
Lo que más me gustó, es que de alguna manera la novela también reflexiona sobre como el verdadero terror no es ni monstruos, ni fantasmas; tampoco es lo sangrienta que puede ser la guerra misma, el verdadero terror como dice es la mirada vacía del soldado, los ojos de los niños o la cobardía de no concederle a un perro el balazo que acaba con su agonía. El verdadero horror lo causamos y se manifiesta debido a nuestras cualidades que nos hacen humanos.
El final es maravilloso, ya llegando a las últimas líneas Balsen piensa que sus años de periodista han valido la pena “He visto cosas que vosotros no veréis jamás... He visto arder naves más allá de Orión y ponerse el sol en le puerta de Tannhauser ...” el último diálogo que tienen Balsen y Marquez es realmente conmovedor, saben que moriran, saben que si no es en ese preciso momento no falta mucho para que suceda, lo único importante es que sea ahí o después se verán “allí”, donde quiera que “allí sea”.
Recordaba al perro con una pata rota de un balazo que los siguió una vez, cojeando, en Beirut, durante el asedio de Sabra y Chatila. En la guerra, los ojos de un animal herido son idénticos a los de un niño, porque mira a los hombres como el chiquillo mira a los adultos: reprochándoles un dolor que siente y cuya causa no comprende. Todos aquellos ojos de críos quemados por el napalm, desorbitados por el sufrimiento entre los vendajes que les cubrían la cara, en Jorramchar, en Estelí, en Tiro y en cientos de sitios que también eran siempre el mismo; todos los ojos de todos los niños de todas las guerras eran una larga recriminación sin palabras al mundo de los adultos.