Silver: “If Billy isn’t in this room within the hour, I promise him, he will regret it.”
Dooley: ... Dad?
Flint: You heard him.
seen from China
seen from T1
seen from China

seen from United States

seen from United States

seen from Singapore
seen from China

seen from Yemen
seen from Singapore

seen from United States

seen from Mexico

seen from Mexico

seen from Mexico

seen from Mexico

seen from Mexico
seen from Poland
seen from United States
seen from Yemen

seen from Singapore
seen from Italy
Silver: “If Billy isn’t in this room within the hour, I promise him, he will regret it.”
Dooley: ... Dad?
Flint: You heard him.
Is anyone else watching Arrow and wondering who the hell this Peter guy is and what happened to Reverend Thomas Flint and Abraham the mouse?
Thomas Flint||Kadym Cartwright|| Rooming ASSignments
"well fuck."
That was all Kadym could muster. After spending the last two year in a room to himself he could not fathom acquiescing his inner sanctum to a blatant stranger. A dangerous stranger at that. Sure he lived to push the crazies' buttons, but that didn't mean he wanted one in such close proximity. He liked his space and privacy. Some of the brawnier orderlies had moved a twin bed into room earlier day. It stood out in stark contrast to the rest of the room. A mere medical bed in the same room as his luxurious tempurpedic mattress. . . that alone would be enough to strain Kadym's and Tommy's fledgling relationship.
Looking around the room he fantasized about having to remove some of his posters, changing the layout of the room, etc. A snarl found its way to his face. He was not pleased. Then again this might be the opportunity of a lifetime. Thomas motherfucking Flint working alongside his recent new edition Faye, and himself to cause anarchy in Brookhaven. That would be a dream. Kadym whispering all the right words in their ears to rev them up then to release them on the masses. It would without a doubt be a spectacle. That was all a mere delusion of Kadym's though and he knew it. Tommy was notoriously difficult to deal with not to mention it was nearly impossible to predict what he would do. Kadym had himself a challenge of a roommate that's for sure. Then again this master manipulator loved things that required a little effort.
His head jerked as there was a sharp pounding at the door. Furrowing his brow he went to open it, yet as he stood it swung open startling him. There was something so familiar about the way the door swung...he pondered it for a few seconds.....Then the realization hit him. It was how he himself opened the door: like he owned the place. Okay then...Tommy Flint was home it seemed.
The Beatles
The Fool On The Hill
"El chico de la colina"
Compartir tu corazón es… altamente letal. Y causa miedo. No cualquiera puede hacerlo, no cualquiera puede tener esa fuerza, esa convicción y esa esperanza de que no te lastimará, cuando en realidad te equivocas: todos te lastimarán, algo te lastimará, y no puedes librarte del dolor de la pérdida…
[…]
Malditas memorias, puedes desterrarlas de tu cabeza, pero no de tu corazón.
[…]
No me gustaba utilizar a las personas, ni mucho menos decirles qué hacer y qué no hacer. Pero yo le había dejado en claro a cada uno de las personas con las que había salido que no buscaba algo serio. No buscaba el amor de mi vida, mi alma gemela, no quería eso porque era feliz como me encontraba. Tampoco deseaba una relación que dure más de un mes, porque ya había experimentado aquello y no me gustó el resultado: compromiso.
[…]
¿Cómo podían amarme si no me conocían? ¿Si no conocían la verdadera parte oscura debajo de la falsa máscara de felicidad? Porque lo único que vendía era una imagen. La imagen que yo quería tener y la que deseaba que todos vieran en mí. Nadie quería ver debajo de mí, nadie le interesaría, nadie me amaría de esa forma. Y eso estaba bien. Conforme tomaba las cosas positivas y los buenos momentos, esa parte oscura desaparecía, y desaparecería con el tiempo. Pero a un gran costo, y era un costo que yo podía pagar: no volver a enamorarme nunca más.
Y no solo porque no pudiese, sino porque no quería.
Me sentía cómodo dejando en claro lo que deseaba, y cada uno lo sabía; era inevitable sentirse un poco superior a los demás, pero no utilizaría la imagen que vendía para pisar, para aprovecharme, para realizar el mal. Simplemente… era una de esas personas que disfrutaba la fotografía, la buena música, un buen café y un poco de sexo. No necesitaba más, no deseaba más, nadie me daría más, yo no pediría más: mi estilo de vida.
[…]
Debes encontrarte contigo mismo, tener fe y paciencia y lograrás descubrir lo que eres, lo que deseabas, y lo que debes hacer. Saber exactamente lo que quieres dar y lo que quieres recibir. Yo no quería compromisos, y no se los daba a nadie. ¿No era mejor? ¿No era más fácil para evitar lastimar corazones y quebrar falsas esperanzas? ¿No era más maduro, en algún punto?
[…]
Me sucedió un par de veces encontrarme con jóvenes que vieron en mí algo que nunca había ofrecido en mi vida: un hombre bueno, sabio, frívolo, que necesitaba encontrar un alma bondadosa, suave, ligera, romántica que descongele mi corazón.
Lo recordaba… ¡Y más me entraba a reír!
No podían comprender que simplemente no deseaba nada. No quería nada. ¿Tan difícil era? Y más intentaron traspasar la delgada línea de intimidad que ofrecía, espantándose por decirlo de alguna forma… y supieron a duras penas la lección que tanto les había aconsejado desde un principio: no lo intentes, no lo lograrás.
[…]
¿Cómo haces para escapar de esos recuerdos, cuando incluso los sueñas?
Me di cuenta que si seguía reprimiéndolos tal vez termine por enfermarme y sufrir aún más. Sentía muchas ganas de… volver. Volver a aquellos tiempos. Aunque sea un día, este último día en Londres. No quería hacerlo, pero ya había sido atrapado por las redes con ese maldito y glorioso sueño. Si ya me encontraba en la lluvia, no tenía sentido sacar un paraguas, ya estaba lloviendo y debía caminar sobre él.
[…]
Sentí ganas de volver a aquellos lugares más significantes.
[…]
Éste era su hogar. Éste era su santuario. Aquí había comenzado todo. Aquí mi vida había cambiado, la suya había cambiado. Este era el lugar más depresivo que jamás encontraría en mi vida.
[…]
Nadie podría superarlo. Nadie podría cantar con la misma magia que ese hombre. Nadie podría igualarlo. Sólo escucharlo me hacía imaginarlo todavía en el escenario. Cantando con su guitarra, absorbiendo los acordes, encerrándose en su propio mundo, citando la canción "Nada cambiará mi mundo", nadie lo haría. Nadie lo hizo.
[…]
Y entonces, me quedaba un solo lugar. Uno al que me sentía obligado de ir, al único que realmente podría sentir que se encontraba a mi lado.
Nunca me había gustado entrar al cementerio de Chelsea. No me traía buenos recuerdos, pero era genial saber que no muchas personas visitaban este lugar en navidad. ¿Quién fallecía por esas fechas?
Entonces, me acerqué a su lápida y sentí increíbles ganas de patearla y llorar. ¿Quién te crees que eres para irte tan rápidamente? Era como si… en sus últimos días, con tanta paz, con tantos planteamientos existenciales como en mi sueño, él sabía que el momento le había llegado, lo aceptaba como siempre. Sus últimas palabras quemarían mi garganta para siempre.
Su epitafio era intachable. "Todo lo que necesitas es amor" era su más sagrado mandamiento. Y eso fue todo lo que dio y recibió.
Recuerdo sus consejos. "No seas duro, no te cierres, no abandones tus creencias, está bien ser lo que eres, no culpes a Dios, no te alejes de tus raíces". Si no fuese por él, estaría arrancando todas las hojas de mi biblia y tirando a la basura cada rosario. Él me había rescatado, aunque todos decían que yo le había rescatado de alguna forma. Él era demasiada bondad para este inmundo planeta.