Te escucharĂa por horas, quizĂĄ un dĂa entero si hacemos intervalos con cafĂ©, siendo sincera disfruto cuando tu voz se cuela por mis oĂdos, es capaz de tocar el escudo de mi corazĂłn y desarmarlo con tanta facilidad.
HĂĄblame de lo que te imaginas, de lo que eres o quisieras ser, explĂcame lo que experimentan tus ojos cada vez que miran el amanecer, dime cuĂĄl es tu planeta favorito, si prefieres el dĂa o la noche, mis brazos o las sĂĄbanas, cuĂ©ntame tus travesuras, tus miedos, lo que haces en un dĂa gris.
Te escucharĂa todo el tiempo, pues eso es lo que se hace cuando el amor toca nuevamente tu puerta.
Karla M.












