La justicia en Chile es una mierda, porque un violador está en casa descansando, cuando por el contrario debería estar en la cárcel pagando sus delitos.

seen from Australia
seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from Canada
seen from United States

seen from Singapore
seen from China
seen from Germany

seen from South Africa
seen from Türkiye
seen from United States
seen from China
seen from Türkiye
seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
La justicia en Chile es una mierda, porque un violador está en casa descansando, cuando por el contrario debería estar en la cárcel pagando sus delitos.
Piaras
Hoy en chile notamos nuevamente que el patriarcado es un juez, “las pruebas no son suficientes” cuando 5 chicas en diferentes años dieron su testimonio de un enfermo de mierda llamado MARTÍN PRADENAS (que no se olvide este nombre) las haya tocado y abusado, hoy grito el nombre de Antonia, victima de este tipo que se quitó la vida luego del acoso, amenazas, de personas cercanas a ella, hoy grito su nombre porque en Chile no hay justicia si eres mujer.
1,2...
S.O.S COLOMBIA
No se alcanza a imaginar la cantidad de violaciones, torturas, desapariciones que en Colombia se está viviendo actualmente cada día debido a que al estado no le gusta que el pueblo despierte, que el pueblo exija por sus derechos.
NOS ESTÁN MATANDO
NOS ESTÁN CENSURANDO
NOS ESTÁN VIOLANDO
Tuvieron a un profesor 3 meses en prisión preventiva por romper un torniquete del metro, pero a Martín Pradenas lo mandan a la casa por violar y abusar de mujeres. País culiao nefasto.
VAMOS A QUEMAR TODO Y A ACABAR CON ESTE SISTEMA PATRIARCAL🔥
El Zacahuil
El abuso sexual contra las mujeres fue castigado en tiempos prehispánicos comiéndose al violador; así nació el zacahuil, platillo emblemático de la cultura Huasteca que ha cruzado fronteras conquistando paladares. Orgullo de la gastronomía mexicana, el también llamado tamal gigante encierra una historia que pocos conocen, la justicia tomada por la propia mano de las víctimas.
Según los relatos de la época prehispánica, transmitidos por cronistas, en 1468 había un hombre de edad avanzada que era enviado por Moctezuma a recaudar el tributo entre los pueblos subyugados, pero aprovechando su poder mancilló a jóvenes vírgenes. La impunidad que rodea al violador terminó cuando los mexicas fueron derrotados por los tarascos y al enterarse el pueblo huasteco hacen prisionero al mayordomo de Tenochtitlan para ejecutar su venganza.
Los huastecos, llenos de odio por el agravio a sus mujeres y buscando lavar la ofensa, deciden matarlo y desollarlo para finalmente usar su carne en un enorme tamal ceremonial que fue comido por las víctimas. Para este proceso envolvieron el cuerpo con masa martajada y enchilada, la cual molieron en metate, cubriéndolo después con hojas de la planta de plátano y papatla, después lo metieron en un hoyo enorme en la tierra donde lo llenaron de piedras y lo cubrieron con brasas, cuenta el cronista de Pánuco Veracruz, Luis Enrique Pérez.
Cuando calcularon que el tamal estaba bien cocido lo sacaron y repartieron porciones entre las mujeres que habían sido ultrajadas por el recaudador, quienes gritaban jubilosas “tlanque cualantli”, que significa en huasteco “se acabó el problema”. El sacrificio se repetiría con sus prisioneros de guerra, convirtiéndose en una tradición de los huastecos hasta la llegada de los frailes españoles que, horrorizados por este acto de canibalismo, pidieron a los pobladores cambiar la carne humana por la de animales. El platillo se empezó a elaborar entonces con cerdo, res, pollo y hasta con guajolote.