Te vuelvo a recordar junto a mi boca, vistiendo de fantasías todo aquello que me provoca amarte sin fin, de tu cuerpo fundiéndose con el mío, de tus besos que son pasión, placer y tentación.
Mi mente te evoca y te siento aquí conmigo; parece que no te marchaste, me dejaste impregnada de tu aroma, tu perfume se grabó a fuego en mi cuerpo, tu esencia se tatuó a mi piel y mi boca.
Me emociona y me deja temblando tu imagen, tus abrazos y el roce de tus manos cuando febriles paseaban por mi dermis.
Leregi Renga











