Los Ocho Versos, Versos finales
Entonces, ya estamos terminando con los Ocho Versos. Estos dos últimos los veremos juntos:
En forma resumida, directa o indirectamente, Ofreceré ayuda y felicidad a todas mis madres, Y tomaré en secreto Todo el sufrimiento.
Aprenderé a mantener todas estas prácticas, Inmaculadas por los ocho dharmas mundanos. ¡Qué pueda reconocer a los fenómenos como ilusiones Y sin apego pueda ganar la libertad de mi cautiverio!
Estos versos siguen esencialmente un patrón que se repite en el Mahayana y tienen múltiples motivos que podemos encontrar en otros lugares: los ocho dharmas, los seres como madres, el intercambiarse con otros. Dado que las líneas también tienen interrelación, iremos agrupándolas según el concepto usado.
En forma resumida, directa o indirectamente, Ofreceré ayuda y felicidad a todas mis madres,
Uno de los conceptos básicos del Budismo, quizás su concepto más definitorio, es la interdependencia. Puesto en términos simples: uno existe por un sinfín de causas y condiciones. Pero en general, la primer causa a la cuál debemos la vida son nuestras madres. Sí, por supuesto, hay infinidad de causas más: sin el oxígeno, la comida, etc. Nadie podría tener una madre si no existiera la gravedad. Pero en general, en la cultura indotibetana, la madre tiende a ser vista afectivamente como la principal causa. Es verdad que en Argentina a veces también pasa así, aunque individualmente las relaciones pueden ser mucho más ambigüas. Sin embargo, la idea de estas líneas es pensar, primero, en una madre idealizada ,como la gran madre de las Cosmicomedias de Calvino.
Una vez que uno puede pensar en esa situación, en el amor incondicional de una madre (de nuevo, probablemente idealizada) lo que Geshe Thangpa quiere marcar es que justamente, hay una interdependencia entre todos los seres, no solo con nuestra madre. Nuestra madre tuvo también su madre y así hasta el comienzo de la humanidad. Pero nosotros también dependemos de animales, de plantas, etc, etc.
Por lo tanto, la forma en que un Bodhisattva se relaciona con el cosmos es como si se relacionara con su amada e idealizada madre. Dado que en un punto, todos los seres son su madre; sin todos los seres, no existiría. Por eso, intenta directa e indirectamente ayudar a todas las madres cósmicas.
Y tomaré en secreto Todo el sufrimiento.
Este es otro de los motivos clásicos de la literatura de entrenamiento mental. Santideva lo llamaba “el secreto de todos los Budas: el intercambiarse con el otro”. La idea básica es ¿qué es lo que buscamos siempre, sino evitar el sufrimiento? Por supuesto, uno podría decir, el placer o el disfrute…pero este disfrute siempre está acompañado por la idea de no sufrir.
Y sin embargo…estamos como escribíamos antes, en un ciclo de interdependencia. La ropa que tenemos puede haber sido hecha con el sufrimiento de gente en talleres. Nuestra comida puede ser parte del sufrimiento animal o vegetal, el mismo hecho de que estemos vivos, aunque sintamos solamente placer, es causa de sufrimiento para algún ser. Esto es parte de la Primera Noble Verdad: la existencia es una serie de placer y dis-placer, sufrimiento. Buscamos el placer y le escapamos al displacer. Pero como todos queremos escaparle al displacer, terminamos generando mucho más displacer en la competencia.
El Bodhisattva hace lo opuesto: en silencio, sin decir nada, sin hacer de esto una bandera vá en contra de la corriente. Acepta las causas del sufrimiento, del displacer, como un hijo que en secreto ayuda a una madre anciana.
Aprenderé a mantener todas estas prácticas, Inmaculadas por los ocho dharmas mundanos.
Ya escribí sobre los Ocho Dharmas aquí: http://budaenlayerba.tumblr.com/post/18902378730/las-ocho-preocupaciones-mundanas Pero para resumirlos, son:
Buscar la ganancia material y rehuir la pobreza
Buscar la felicidad y rehuir el sufrimiento
Buscar los elogios y rehuir las críticas
Buscar la fama y rehuir la humillación
Si dejamos que esto sea un factor, no importa cuál sea la práctica, será contaminada. Podemos ser los mejores meditadores del mundo, pero si buscamos solo el elogio, no estamos maduros. Si queremos ayudar a todos los seres, pero nos gusta la riqueza y dejamos de hacer cosas porque nos arriesgamos a perderla, aún no estamos liberados.
¡Qué pueda reconocer a los fenómenos como ilusiones
En esta frase se resume la postura Madhyamaka: los fenómenos son, en última instancia, ilusorios, en el sentido de que no existen como nosotros pensamos que existen. Pero por otro lado, no significa que no existan: una ilusión tiene una existencia, simplemente, no es lo que aparenta ser. Esta es la naturaleza de los fenómenos.
Y sin apego pueda ganar la libertad de mi cautiverio!
Esta frase, la que cierra como aspiración los ocho versos, implica una cuestión compleja: debemos poder buscar la liberación sin apegarnos a la liberación. Es decir: el trabajo del Bodhisattva no es en pos de una recompensa, sino que es porque simplemente es. El buscar la liberación con demasiado apego (en el Mahayana) es una caída.
Espero que hayan disfrutado de este texto y voy a subir las imágenes del tríptico que hicimos para ocasión de la visita de Khenpo Pema Wangadak en Octubre 2018.
¡Qué sea de provecho!












