«6.41. El sentido del mundo tiene que residir fuera de él. En el mundo todo es como es y todo sucede como sucede; en él no hay valor alguno; y si lo hubiera carecería de valor.
Si hay un valor que tenga valor tiene que residir fuera de todo suceder y ser-así. Porque todo suceder y ser-así son casuales.
Lo que los hace no-casuales no puede residir en el mundo; porque de lo contrario, sería casual a su vez.
Ha de residir fuera del mundo.».
Ludwig Wittgenstein: Tractatus logico-philosophicus, en Wittgenstein I. Editorial Gredos, pág. 133. Madrid, 1985.
TGO
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