Daytona 100 miles ... No son los lugares, es lo que fuimos en ellos
“La otra parte del dolor, la parte noble, la que engrandece y levanta el espíritu, ésta debe permanecer contigo y no abandonarte jamás. “
Daytona es una carrera de punto a punto que se lleva a cabo en Florida, la salida es en Atlantic Beach 🏝(a una hora del aeropuerto de Orlando 🚘), el destino: la ciudad de Daytona 📍🏖.
Humedad del 90% durante el recorrido 😰, y una ruta casi plana... “caaaaasi”
A diferencia de lo que mucha gente opina, de que son más duras las carreras con mayor desnivel que las de pavimento, en mi opinión, difiero. El ultramaraton depende de muchos factores, externos e internos, clima, terreno, paso, etc. ☝️ Pero para los que se aferran a compararlas, y que me han preguntado, les respondo lo que me dijo recientemente un ingeniero 😏
“Cualquiera puede correr más, pero no cualquiera puede correr más rápido”.
Yo soy más corredora de montaña, que de pavimento (así que trail runners ni se sientan), he tenido la fortuna de hacer carreras de distancia con desniveles interesantes como UTMB, Ouray, entre otras (no es presunción, es solo porque si me atrevo a opinar es porque he echo ambas).
Mantener un ritmo constante sin parar... es otro tema. El tedio, el desgaste constante de los mismos músculos, la ausencia de subidas duras y bajadas donde puedas recuperarte (o por lo menos distraerte), el imponerte tiempos, son factores que solo pueden ser doblegados con la mente, y eso señores, es lo interesante de esta modalidad de la ultradistancia.
Usar audífonos no es buena idea, hay tramos donde hay cruces de carros, y la realidad es que tampoco te permite ir enfocado. Los que nos imponemos tiempos por lo regular vamos solos, no hay manera de hacer grupos como suele pasar a veces en la montaña, es lógico, es difícil que alguien tenga el mismo paso que el tuyo, más difícil gastar la poca energía que te queda en ir platicando, y más en 100 millas.
Daytona es una carrera que vi desde hace 3 años, estaba ya en mi lista de “must to do”, y en algún momento de “entusiasmo”🙄 a inicios de este año, me inscribí. Después de Ouray tenía muy pocos meses para cambiar todo el plan de montaña a pavimento pero la meta era hacerlo posible.
Llegue a Daytona con 3 objetivos en la cabeza: tener nuevo PR en 100 millas para mantener la calificación a Spartathlon, es decir, hacer menos de 21.15 que era mi tiempo, (de preferencia 19 horas), competir la carrera (ganarla o por lo menos quedar dentro de las 3 primeras) y terminar con la satisfacción interna de que di lo mejor.
Da inicio en Atlantic Beach, una zona muy bonita parecida un poco a Playa del Carmen, la salida de la carrera es a las 6am, aún está obscuro a esa hora, desde la salida me coloqué en primer lugar femenil, muy pegada a los punteros hombres, en ningún momento dude, todo iba de acuerdo al plan, cada 16k hay estaciones grandes y en los intermedios ponen garrafones de agua. Casi todos los competidores van asistidos por crew o pacer, tipo Sparta. El crew no puede quedarse a lado del corredor, tienen sus estaciones donde lo puede ver y asistirlo en caso necesario, hay que aprenderse el mapa porque en varias zonas no está marcado, o los letreros son súper pequeñitos y recargados en un poste, si ibas del otro lado de la calle, adiooooos, se te iban.
Pase el km 42 “marcadito” como reloj suizo, y luego toooodo paso, primero un desgarre en la ingle, después dudas en la ruta, luego algunas cosas peores pero la verdad es que me revientan las excusas, y otras tantas me dan pena 👉👈 jajaja así que solo dire que se me fueron los lugares. (Moraleja: si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes)
Todas estas cosas que nos van pasando durante las carreras merman nuestra lucha, nos bajonean, nos ponen barreras para que sea más difícil cruzar la puerta en la que decidimos ser más, más fuertes, más valientes, más. Pero estoy en la edad perfecta de quedarme con la culpa, no con las ganas, y he aprendido que lo único de lo que realmente no podremos salir es de la muerte; así que había que recuperarse, había que pelear... no sería la primera vez.
Si bien no había dejado de correr en ningún momento, ya era tiempo de subir el paso, empecé a retomar lugares, el sol empezó a hacer su trabajo mucho calor, mucha humedad, pero a mí me gusta , así que había que aprovechar esa ventaja.
Encuentro a la que iba en 3er lugar, una oriental 😕🤦🏻♀️ (son las más aferradas), la paso, le pregunto que si necesita algo, muy alegre me responde “nada todo perfecto” y el clásico “good Job” la vi según yo, ya tronada, me sigo, unos kilómetros más adelante escucho unos pasitos, como el ave fénix se recupera y con muy buen paso, ya pasábamos de la milla 70.
- “just 30 miles”, con su sonrisa enorme.
Yo confundida entre el amor y el odio “maldicion! Se recuperó! 😱 Que les dan de comer?” Jajaja, baje el paso, sabia que necesitaba recuperarme, vuelvo a retomarlo y la veo a la distancia
-siiii! Ataca! 🐩
Jajaja voy por ella le sonrió “good Job” voltea a verme, 😏 conozco esa mirada, si si, lo se, yo la tuve allá atrás 😄. La paso y seguimos, retomo mi paso, faltando 10 millas otra vez sus pasitos 🤦🏻♀️ “su pu...”, la sonrisa 🙄 seee seee, me dice “just 10 miles” jajaja se aleja, lejos, lejos 🥺, y yo sin poder subir más el paso.
Llegamos al km 152, solo 8km más. Entrando a la estación la veo salir 😱 voy detrás de ella, aún no sabe que estoy ahí, que hago? Me acerco a ella?, si la paso podré mantener el paso el resto de los kilómetros?, no puedo pasarla y bajarlo... Dicen que aunque el miedo tenga más argumentos, elige siempre la esperanza.
Voy 50 metros detrás ella, ladeó la cabeza, me pregunto... que tantos motores puedes tener tú en la vida? Y que tanto peso les das a ellos? Que tanta garra puedes tener para engancharte de las cosas que te hacen bien y que capacidad tienes para que tus piernas dejen de ser el motor y empieces a usar el alma... no, honey, no contra mi, no contra todo lo que me hace feliz, y mira que me caes bien jajaja pero no hoy, no 🙎🏻♀️.
Me conozco, cuerpo erguido, la mirada enfocada, ese bendito escalofrío, engánchate de esos ojos brillosos que te esperan en casa, engánchate de tus luchas, de tus recuerdos, de aquellos que te hacen más fuerte y las veces que no te dejaste vencer en batalla “la que da todo... eres tú” ☀️
La paso, me grita “way to go” sonrió, inclinó hacia el frente la cabeza en señal de respeto, y gratitud a ella. Volteaba una y otra y otra vez para ver si venía cerca, nunca la vi, los kilómetros se hicieron más largos, el corazón acelerado y el sudor cayendo de mi cabeza.
Llego a la meta, veo el reloj! 20.28!! Feliz! No satisfecha porque se me fueron las 19 horas pero feliz por el nuevo PR. Me dice el organizador “Congratulations 3rd place! Where are you from?”... 😏 Mexico 🇲🇽
Aproximadamente 20 min mas tarde llego ella, me ve con su sonrisa, se sienta a mi lado exhausta, igual que todos, y me dice:
-“I had a lot of fun with you today, you are so strong”
-“Thank you, my heart is the one who is strong...”
-“I know that, I felt the spirit”
❤️
Hoy regreso a casa, con una historia más para mi libro de aventuras, con un montón de recuerdos que me hacen sonreír y reír a carcajadas, también con un montón de aprendizaje y muchos sueños. El cuerpo adolorido por todos lados, y un mucho descompuesta.
Tremendamente agradecida con Dios, por dejarme experimentar de esta forma la vida; con mi crew (y pacer los últimos 60k) que me apoyo, me cuido, ánimo y tuvo la certeza de responder “Si” cuando le dije “Crees que si la paso pueda sostener el paso?”. Gracias a mi familia, a mis amigos, a mi equipo, a los que estuvieron a mi lado aún en la distancia. 🍀🐧
Al inicio de este escrito empecé con una frase acerca del dolor del libro “Corazón, Diario de un niño”, mi hermano mayor solía leérmelo en las noches cuando éramos pequeños (de ahí mis traumas 😄). Para quien lo ha leído tal vez recuerde que toca temas como la resilencia, fuerza interna, motores del vida, las pérdidas, la lucha, y todas esas emociones humanas vistas desde la perspectiva de un Niño.
Me gusta esa frase porque muchas veces, el dolor es visto desde una perspectiva negativa. Aún así, queremos hacer cosas que nos van a doler, pero no queremos que duela tanto; algunos se mantienen al margen, otros exploran a través de él y encuentran un sentido de trascendencia, de superación y la puerta a nuevos caminos o a nuevas experiencias. Decir que el dolor es mundano y evitarlo, esquivarlo, es negarte a un crecimiento no solo físico, también espiritual, pero me queda claro que eso es elección de cada persona.
El dolor, bajo mi perspectiva, nos hace más humanos, nos permite dejar de ser espectadores y poder entender más a quienes están luchando. El dolor nos deja ver nuestra grandeza cuando estamos inmersos en él, y cuando lo superamos. Nos permite conocer nuestros miedos y límites. Así que su nobleza (como bien dice la frase) radica en ser un buen maestro; caerá bien a algunos y a otros que les gane la cobardía, no tanto... pero pensando en que la vida se nos dio para exprimirla, que mejor que acércanos a un maestro que nos brinde tanto.
Nos seguimos leyendo.
Equipo: Guts Team Mexico
Tenis: Altra Torin














