Esta blusa roja le queda apretadita a la putona
La primera semana todo marcho bien, una amistad como cualquier otra. Lo interesante surgió, cuando las vi besándose, claro, iba a su casa y por supuesto, notaron mi presencia en la puerta. Era su plan, esa noche ellas querían coger conmigo, soy un chico inteligente y guapo, bien dotado. No era para menos, esa noche les hice que se olvidaran de todo.

















