Conclusión sobre formato y contenido del curso
Ahora que llegamos al fin del curso y recapitulo todos los temas que se discutieron en el curso puedo ver la diferencia entre cómo percibía y entendía los temas el inicio del semestre en comparación con como los entiendo ahora. El poder visualizar estos temas desde dos perspectivas relativamente opuestas fue algo que me agradó mucho de la dinámica de la clase. La variedad de temas que se discutieron, y el tener una interpretación, en la cual quizás nunca había pensado, me agradó por que me invitó a hacer mis propias interpretaciones y llegar a mis propias conclusiones. El luego poder plasmar estas interpretaciones y conclusiones en formato de reflexiones, de una manera u otra, debo decir que ayudo a organizar lo que quizás no hubiese podido asimilar de otra forma.
En un inicio encontré interesante e inusual la idea de solo utilizar como arquetipos a Rafael Moneo y Frank Gehry a lo largo de todo el semestre para la discusión de los distintos temas. En realidad no sé que expectativa tenía del curso antes de que comenzara, pero ahora que concluye debo decir que la idea de solo tener dos arquetipos me agradó. Al solo tener dos pude concentrarme y estudiar más a fondo proyectos específicos de ambos, algo que dé tener que haber estudiado la obra de uno o dos nuevos arquitectos diferentes para cada tema no hubiese podido hacer. Desde antes de tomar la clase ya conocía de los nombres de los arquitectos y había visto varias de sus obras, pero tener la oportunidad de tomarme el tiempo para analizar varios de sus proyectos más a fondo era una que no había tenido. Ambos arquitectos me resultaron muy interesantes y pertinentes a los temas que se discutieron en clase, el ver un mismo tema desde dos puntos de vistas diferentes ayuda a poder apreciar y entender los temas mejor.
En cuanto al contenido del curso, al igual que mencioné previamente, realmente no tenía idea de que esperar como temas de discusión. A medida que fuimos discutiendo los temas pude ir poco a poco apreciando lo que cada uno de estos quería transmitir. En ocaciones los temas podían parecer “simples”, como decir temas de los cuales ya habíamos oido hablar desde que entramos a la escuela, pero a medida que se daba la discusión pude entender que no eran tan “simples”. Aunque parecieran temas de los cuales ya conocíamos, a medida que se aprende a percibir y discriminar la arquitectura de manera diferente, basado en tipologías, estrategias, referencias históricas, etc., el tema que parecía sencillo se puede ir complicándose. El ver un mismo tema presentado desde dos puntos de vistas arquitectónicos relativamente opuestos, y en ocasiones inclusive presentados desde un punto de vista fuera de la arquitectura, ayudo a reconocer que en la arquitectura no hay una única forma correcta de hacer las cosas.
En fin, en general fue un curso en el cual aprendi a ver las cosas desde una nueva perspectiva. La arquitectura es una disciplina muy amplia y mucho más compleja de cómo se percibe. Es una disciplina, que como vimos, implica desde conocimiento académico hasta la creatividad visceral, un poco de todo. Cómo mencioné anterior mente, quizás no hay una forma correcta o incorrecta de hacer arquitectura, pero definitivamente existe una diferencia entre una “buena” arquitectura y una “mala” arquitectura. Espero que con lo aprendido en este curso cada vez más pueda ser capaz de discernir y diseñar esa “buena” arquitectura.











