Entiende, yo no quería esto.
Quería una vida feliz, ser como los demás chicos, salir a fiestas, emborracharme, no preocuparme por mis calificaciones.
Divertirme, fumar miles de cigarros, sin preocupaciones por morirme.
Ser menos noble y débil, y tener aunque sea un poco, la actitud de un hijo de puta.
Sin embargo, me toco esta vida, llena de tristeza, soledad, ansiedades, y voces en mi cabeza
Yo no escogí esto. ¿Entiendes?
Las letras tuvieron que hablar por mi, para no suicidarme.
— Manuel Ignacio.












