Escritos en época Covid - Abr 19
Hoy es el día número 1 de los escritos que pienso redactar cada día de por medio, si me es posible, como parte de esta experiencia que estamos viviendo todos.
Una gran mayoría de nosotros, hemos estado encerrados en casa desde el 20 de Marzo. Hace un mes se decretó un toque de queda en el país el cual nos obligó a encerrarnos, debido a la pandemia mundial del Coronavirus, también conocido con un nombre menos comercial pero igualmente letal: Sars-Cov-2.
El día de ayer apareció una frase en las conversaciones que sostengo con otras personas por teléfono, y cualquier otro medio que pueda conectarme con los demás, y es ésta: “nuevo contrato social”. Confieso que ese término me intriga y asusta también.
¿Qué significará la libertad después del día 27 de Abril*?
Vivimos una pandemia de escala global que al día de hoy ha contagiado 2.341.875 personas y ha cobrado la vida de 161.402 seres humanos. Esas cifras, que en mi opinión distan 2 o 3 veces de la realidad, son las que ponen en la mente de todos la frase que mencioné anteriormente. En Colombia; desde el inicio de la cuarentena, el presidente legisla, impone medidas y reestructura la nación sin un real contrapeso. Todo esto, debido a que las demás instituciones no estaban preparadas para funcionar virtualmente y el ‘estado de excepción’ se lo permite.
El presidente legisla, impone medidas y reestructura la nación, sin un real contrapeso, debido a que las demás instituciones no estaban preparadas para funcionar virtualmente y el ‘estado de excepción’ se lo permite.
Lector del futuro, vivo en Sur América, y lo anterior no sólo ha pasado muchas veces en días de dictadura en nuestro continente, sino que es algo tenebroso. Quienes nos gobiernan son en su mayoría peones de los grandes capitales. A ellos deben su poder político, y es a esos capitales a quienes les ha importado mucho más la rentabilidad de sus empresas que los trabajadores que las componen o incluso el pueblo colombiano: ‘sus clientes’... así, en público se jacten de lo contrario.
¿Pero a nivel social, y para todos nosotros, qué ha significado esto? Te preguntarás. -
Bueno, para responder tu pregunta, debo decirte que el virus que causó todo es muy; supremamente, contagioso. Obliga a tener que lavarse las manos constantemente; a cambiarse la ropa cuándo se llega de la calle, a rociar esa ropa con hipoclorito o alcohol desinfectante al 70 por ciento y bañarse; y lo más importante, perder todo el contacto físico con las personas en la casa y en la calle. Aún, en los pocos días que nos restringen el poder salir a mercar.
No sé cómo será el “contrato social” en tu presente. Pero antes de esta pandemia, en mi pasado, los adultos jóvenes (yo pertenezco al grupo denominado ‘millenials’: personas que cumplimos la mayoría de edad después del año 2000) podíamos salir libremente a parques, centros comerciales (malls), cines con muchísimas sillas, reunirnos en salones de jazz y lectura, museos, otras ciudades e incluso países distantes; sí, si uno se lo proponía. Además en compañía y “contacto” de otros seres humanos.
¡Ahora no!
El virus que causó todo esto es muy, supremamente, contagioso. Obliga a tener que lavarse las manos constantemente; a cambiarse la ropa cuándo se llega de la calle, a rociar esa ropa con hipoclorito o alcohol desinfectante al 70 por ciento y bañarse; y lo más importante, perder todo el contacto físico con las personas en la calle y en la casa, si es posible. Incluso, en los pocos días que nos restringen poder salir a mercar.
Los países, en su gran mayoría, han cerrado los aeropuertos y las fronteras. En las ciudades los domicilios se han incrementado. Trabajan unos pocos “privilegiados” desde casa (cosa que demuestra la inequidad social que imperaba aquí), pero la clase trabajadora; o sale obligada a atender en supermercados, ir de casa en casa repartiendo productos y cobros de servicios, o deben quedarse en casa y esperar con zozobra a que todo vuelva a ser normal. El gobierno prometió a éstos últimos, darles dineros insuficientes: $160.000 pesos por núcleo familiar de estratos 1,2 y hasta 3, y de los cuales ya hay reportes de corrupción.**
Sin embargo, en mi mente no dejo de pensar en ese nuevo contrato social que todos firmaremos, querámoslo o no, en esa nueva sociedad que saldrá el 27 de abril.
Yo, por ejemplo, no veo a mi padre porque tiene 65 años, y está en riesgo mortal, y no me encuentro con mi novia desde el 20 de Marzo por temor a contagiar a nuestros abuelos, con quienes vivimos, y los cuales pertenecen al grupo social debilitado por antecedentes médicos cómo hipertensión, diabetes y enfermedades coronarias; hecho que los hace presas fáciles para el virus.
Vivimos una Pandemia de escala global que al día de hoy a contagiado 2.341.875 personas y ha cobrado la vida de 161.402 seres humanos.
Aquí, los políticos se debaten si podremos salir todos a la calle o no; pero para mí ese debate es menos significativo: porque así se salga de manera “inteligente”, ordenada, desordenada o cuidadosa; el mundo seguramente ya no será igual. Soy positivo en que los seres humanos usamos las crisis para salir fortalecidos de ellas. Por eso espero que salgamos de esto más conscientes de que estamos acabando con el único hogar que tenemos: el planeta tierra. Confieso, que siento la responsabilidad de cuidarme, cuidar a los demás, pero a su vez, vigilar de alguna manera que no haya una posible manipulación y control excesivo; que de seguro vendrá por parte de quienes nos gobiernan.
Seguiré escribiendo y poniendo mi grano de arena para construir esa nueva sociedad; y espero, amigo lector, que en tu futuro ese nuevo contrato social sea uno en el cual el planeta haya ganado y todos nosotros también. DA
*La cuarentena se ha extendido hasta el 30 de Mayo para niños y jóvenes de colegios y universidades; y para los adultos mayores de 65 años. Sin embargo, el 11 de Mayo saldrán a la calle nuevos sectores de la sociedad.
**1. https://www.semana.com/nacion/articulo/por-presunta-corrupcion-en-contratos-de-covid-19-ejercito-separa-tres-coroneles/666171
2. https://www.semana.com/nacion/articulo/corrupcion-en-tiempos-de-coronavirus-procuraduria-abrio-10-procesos-por-sobrecostos-o-irregularidades/662544



















