Storytelling y ciencia, cómo hacer divertido un tema que no lo es tanto
En Sentido Social (pag. 119, dentro del capítulo sobre El porqué del Storytelling) escribimos lo siguiente:
"Los científicos, para hacer interesantes las cosas que quieren enseñarnos, o nos cuentan una historia o no tendrán la manera de atraer la atención de la audiencia. Luchan contra el árido tema del que son expertos, por lo general, complicado de comunicar. Deben crear una estructura que enganche, y eso lo buscan a base de manipular sus expectativas con metáforas, humor, ironía, sarcasmo... Si cambiamos a los científicos por personas, y a una conferencia por Internet, podemos valorar qué hace que ciertas páginas y blogs logren con sus opiniones, que un buen día decidamos seguirlos, desde que encienden la mecha y empiezan a especializarse en la historia que nos quieren contar."
Y en ello hemos pensado cuando vimos la final de Famelab España y el "monólogo" ganador (o como es la historia que nos cuenta) que Eduardo Sáenz de Cabezón Irigaray, de la Universidad de La Rioja, realizó sobre los teoremas y el amor. Es decir, aprovechar el ingenio de científicos, ingenieros o matemáticos para buscar la manera de hacer llegar la información específica que controlan al mayor número de personas para su comprensión.
El vídeo es un ejemplo, como lo tenemos también en Freakonomics, quienes trabajan la manera de contar temas economicos y estudios sobre el mundo real para que no sean tan aburridos, como a primera vista podría parecer (solucionando dudas, explicando conceptos, haciendo cercana la economía...), de lo que debería ser todo storytelling que se precie. No hay tema árido, ni relación imposible, como la física y el marketing, sólo es cuestión de ser apasionados y saber transmitirlo. Esa debería ser la lección principal sobre la que sustentar todo historia que queramos transmitir a nuestra audiencia. Simplemente, Storytelling.
Vía | Microsiervos
Antonio Toca








