07 de enero de 2015, te extraño , me siento solo y triste. la música es la única que me habla.
★
Lint Roller? I Barely Know Her
todays bird
macklin celebrini has autism
No title available
EXPECTATIONS
Claire Keane
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
tumblr dot com
Doug Jones
🪼

bliss lane
Fieri Frames
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

pixel skylines
Keni
art blog(derogatory)
Color Me Curious
noise dept.

PR's Tumblrdome

seen from Ecuador
seen from Netherlands
seen from China
seen from United States
seen from India
seen from United States
seen from Italy
seen from Russia

seen from Russia
seen from France

seen from United Arab Emirates
seen from Dominican Republic

seen from United States

seen from United States
seen from Uruguay

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Albania
seen from Panama
@travelingintime
07 de enero de 2015, te extraño , me siento solo y triste. la música es la única que me habla.
sometimes I kiss people I shouldn’t kiss and let them unbutton my jeans sometimes I leave English class without asking and walk in angular circles until I can hear the blood rushing under my skin sometimes I run until I can’t breathe sometimes I sit in the rain sometimes I sleep for six hours in the middle of the day sometimes I drive too fast and listen to my music so loud that it hurts sometimes I drink until everything goes black and I don’t remember talking about you all night (even though I do) sometimes I cry about books and about people who died hundreds of years ago sometimes I don’t cry even though I want to more than anything sometimes I ignore the people I love sometimes I hold myself to keep everything in because you are not here to do it sometimes I think I’m alive sometimes I think I probably never will be
L.C. (via porn4smartgirls)
– Lamentablemente, sí te amo.
(via quotes-spain)º
coffee-for-closers:
six word poem by Eric Boyd.
"Sin título"
50 x 70 cm
Técnica mixta sobre madera
2014
Jonás Fernandez
Reminicencias
y el tiempo estranguló mi estrella cuatro números giran insidiosos ennegreciendo las confituras y el tiempo estranguló mi estrella caminaba trillada sobre pozo oscuro los brillos lloraban a mis verdores y yo miraba y yo miraba y el tiempo estranguló mi estrella recordar tres rugidos de tiernas montañas y radios oscuras dos copas amarillas dos gargantas raspadas dos besos comunicantes de la visión de una existencia a otra existencia dos promesas gimientes de tremendas locuacidades ajenas dos promesas de no ser de sí ser de no ser dos sueños jugando la ronda del sino en derredor de un cosmos de champagne amarillo blanquecino dos miradas cerciorando la avidez de una estrella chiquita y el tiempo estranguló mi estrella cuatro números ríen en volteretas desabridas muere uno nace uno y el tiempo estranguló mi estrella sones de nenúfares ardientes desconectan mis futuras sombras un vaho desconcertante rellena mi soleado rincón
la sombra del sol tritura la la esfinge de mi estrella las promesas se coagulan frente al signo de estrellas estranguladas y el tiempo estranguló mi estrella pero su esencia existirá en mi intemporal interior brilla esencia de mi estrella!
A Pizarnik
Siempre
Libertad se llamó la cárcel más numerosa. Y como rindiendo homenaje al nombre, se fugaron las palabras presas. A través de sus barrotes se escurrieron los poemas que los presos escribieron en minúsculas hojillas de papel de fumar. Como éste:
A veces llueve y te quiero. A veces sale el sol y te quiero. La cárcel es a veces.... Siempre te quiero.
Eduardo Galeano
Surreal Gallery
Perhaps the story you finish is never the one you begin.
Salman Rushdie, Midnight’s Children (via darksilenceinsuburbia)
En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas. —¿Te han cortado?— preguntó el hombre. —No —dijo ella—. Siempre he sido así. Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Y dijo: —No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa. Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía: —no te preocupes. El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca. Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba: —¡lo encontré!, ¡lo encontré! Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol. —Es así —dijo el hombre, aproximándose a la mujer. Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses. Eduardo Galeano - Memoria del Fuego I: Los nacimientos
Log cabin outside Gold Hill, Colorado.
Photograph by Jace Cooke.
¿Y no basta con abrir los ojos y mirar para convencernos de que la realidad es, en realidad, el más auténtico de los milagros?
Oliverio Girondo (via poesianoerestu)
Me he quedado pensando que de pronto una despedida puede ser un comienzo.
Fragmento de Cartografía sin mundo, Rosana Acquaroni (via poesianoerestu)