( morder en lugar a elección ) @tsthief
bebió lo necesario como para dejar las inquietudes en la mañana siguiente, así que muchos rodeos no tenía para ofrecer. — quédate quieto. — pidió mientras sus ojos recorrían la figura masculina, “¿dónde? ¿dónde? ¿dónde?” se preguntaba con ese cosquilleo en su estómago, con la sensación de estar a punto de cometer una locura formándose. — vale, quizá esto te duela un poco. — advierte para luego aventurarse hacía el lóbulo del preso, mordiéndolo luego suavemente ( o al menos se imaginó que tenía control sobre cuán fuerte ejerció el mordisco ). — ni se te ocurra devolvérmelo. — pidió una vez recuperó la distancia y cumplió su reto, divertida, dispuesta a beber un poco más de su bebida.
No entiende la orden, no la procesa, por eso termina haciendo exactamente lo que se le solicita, y al cabo de unos segundos la mezcla de desconcierto y una intriga que negará no le permite actuar diferente, la velocidad con la que los sucesos transcurren son indispensables para que no muestre resistencia. Mide hasta dónde llega, atento con la mirada cuando el lóbulo de su oreja es capturado: “¿Quién te ha dicho que podías darme ordenes?” murmura, porque habían sido múltiples en los últimos minutos, y la primera ya fue suficiente para exceder su tolerancia. Incluso aunque se tratara de una de sus superiores, esa noche era un invitado más que no veía razones para disimular su desagrado por los mandatos. Buscó acortar la distancia, poco dispuesto a ser un títere: “Esto te hace daño.” fue lo que dijo, y su mano pretendió desprender la corona de la cabellera rubia.







