Por culpa de tu sonrisa.
Me atrevo a abrir mis manos y mi cabeza y contar un secreto que no es secreto porque no soy más una desconocida. Me excitan las conversaciones sexuales con personas que no conozco pero cuya sexualidad, personalidad o físico hace que mi cerebro lleve mis ojos con detenimiento a una imagen o un texto. Anoche tuve una de las conversaciones más intensas que he tenido con una mujer. Segura, fuerte, inteligente y sexi. Parecía que leía mi mente. Que conocía mi deseo. Cada secreto que había en mi mente con respecto a sus tetas. Su sonrisa. Mis ganas. Todo lo sabía, todo me lo decía, todo lo disfrutaba! Mi coñito mojado. Muy mojado. Mi cerebro a mil. Los dedos de mi chico mojados de mi, pero de ella. Ella en mi cabeza. Me senté encima de él. A.
Sublime










