Dije que ya te superé, que ya no te extraño, que ya no siento nada por ti, que ya no te pienso, pero sé que todo eso es una mentira. Me duele saber que no fui capaz de quitar tus inseguridades y que fui la causante de otras veces, por no demostrar que eras lo más sincero y hermoso que había sentido por alguien, por prometer cosas que sabía que no se iban a cumplir; Pedro aún así tenía la esperanza que sí, por decirte te amo tantas veces pero no haber sabido cómo demostrarlo.
Sí en algún momento te hice daño, quiero que me perdones, sí en algún momento te hice llorar, quiero que me perdones, sí te hice dudar de mí o de ti, quiero que me perdones, suelo dañar de manera inconsciente a las personas que más me importan.
Pero quiero que sepas que a pesar de todo lo malo que hice o todo aquello que no hice, te amé de la manera más sincera y pura, que en verdad por ti hecho cualquier cosa, que luché hasta conmigo por no querer dañarte, que mientras estuve contigo nadie más que tú me importaba, que la promesa que te hice sobre qué no amaría a nadie más como lo hice contigo, es verdad, que cuando todo terminó busqué cualquier cosa que me hiciera sentirte cerca, que muchas noches lloré por tu ausencia, que cada vez que me sentía mal escuchaba aquellos audios en dónde me decías que me amabas, que releía una y otra vez aquellas conversaciones en las cuales el corazón era quien hablaba, que repetía una y otra vez aquellos vídeos que me robaron tantas risas y que detallaba cada una de tus fotos para no olvidarte....








