
No title available
TVSTRANGERTHINGS
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
ojovivo
No title available

No title available
macklin celebrini has autism

No title available
occasionally subtle

if i look back, i am lost
Keni
I'd rather be in outer space 🛸
wallacepolsom

bliss lane
KIROKAZE
Stranger Things
🪼

Product Placement
RMH
Misplaced Lens Cap
seen from Hungary

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Peru
seen from United States

seen from Argentina
seen from United States

seen from Belgium

seen from Germany

seen from United States

seen from Bangladesh

seen from Belgium
seen from Germany

seen from Türkiye

seen from Türkiye
seen from Germany

seen from Greece
seen from Mexico
seen from Belgium

seen from United States
@uncafe-enelbalcon
Poné cualquier excusa y háblame. No me importa cuál.
Decime que apretaste el botón sin querer, que necesitabas preguntarme una pavada, que te confundiste de chat, que se te ocurrió algo de golpe.
Inventá lo que quieras. Pero háblame.
Porque el silencio me deja imaginando cosas que probablemente ni existan. Necesito saber si alguna vez se te cruza mi nombre por la cabeza. Si en algún momento me extrañás. Si te hice falta aunque sea un rato. Si todavía me querés. O si ya no.
No busco una excusa perfecta. Busco una señal.
Fer
Me dijeron que es un lujo, un tesoro perdido.
Que alguien te dé claridad. Que puedas decir lo que te molesta sin miedo a que se vaya. Que no tengas que interpretar silencios como si fueras traductora de idiomas que nunca aprendiste. Que te vayas a dormir y la única conversación que tengas sea con la almohada, no con los cien escenarios catastróficos que inventó tu cabeza.
Porque un lujo es un viaje, una cartera cara o una cena imposible de pagar. No sentirse seguro.
No debería ser extraordinario que alguien te elija con la misma claridad con la que te besa. No debería sorprendernos que una persona cumpla lo que promete. No debería parecernos mágico que alguien cuide nuestro corazón con el mismo cuidado con el que protege el suyo.
Pero vivimos tan acostumbrados a los vínculos que confunden, que cuando aparece alguien que explica, que habla, que pregunta, que escucha y que se queda para resolver en lugar de desaparecer, creemos que nos ganamos la lotería.
Y no.
Eso no es suerte. Eso es lo mínimo.
Lo mínimo es no sentir que cada conversación puede ser la última. Lo mínimo es no tener que mendigar tranquilidad. Lo mínimo es no analizar un mensaje durante tres horas para descubrir si donde dijo "te quiero ver" en realidad quiso decir "no me importás".
Lo mínimo es poder ser vulnerable sin que eso se convierta en un arma. Es poder decir "esto me dolió" sin que la otra persona se ponga a la defensiva. Es poder hablar de lo incómodo sin que el vínculo tiemble cada vez que aparece un problema.
Porque el amor, la amistad y cualquier relación sana no deberían sentirse como una bomba que hay que desactivar todos los días.
Deberían sentirse como un lugar donde descansar.
Y tal vez crecer también sea entender que no hay que agradecer lo básico. Que quien te da paz no te está haciendo un favor. Que quien te da claridad no está haciendo un esfuerzo extraordinario. Que quien te respeta no merece una medalla.
Es lo que corresponde.
Lo verdaderamente difícil no es encontrar a alguien que diga que te quiere. Lo difícil es encontrar a alguien que haga que tu sistema nervioso le crea. Y qué triste que le llamemos lujo.
Fer
Me acuerdo de la primera vez que te vi. Estaba enojadísima. Habían pasado cinco u ocho minutos desde la hora en la que habíamos quedado. No era mucho. Pero vos me habías dicho tantas veces que eras obsesivamente puntual, que yo, que vivo llegando tarde, había hecho un esfuerzo enorme para llegar a horario. No me contestabas los mensajes. Cuando te llamé, me hablaste bastante mal. Yo ya había decidido que, si tardabas un poco más, me iba.
Y entonces entraste. Lo primero que pensé fue: "Qué lindo que es." Y automáticamente se me pasó el enojo.
Nos pedimos algo y empezamos a hablar. En realidad, hablábamos los dos, pero vos hablabas muchísimo más de lo que yo imaginaba. Por teléfono eras mucho más callado. En persona eras distinto. Yo te escuchaba y pensaba que me gustaba escucharte. Me gustaba tu voz.
También me acuerdo de que mirabas para todos lados. En ese momento pensé que simplemente eras observador. Después entendí que también estabas un poco nervioso, porque con el tiempo dejaste de mirar alrededor y empezaste a mirarme solamente a mí. Qué raro cómo uno puede acordarse de detalles tan chiquitos. Cinco minutos de demora.
Un café que aún tengo el ticket. Tu voz. Tus ojos recorriendo el lugar. Y la tranquilidad que me dio verte entrar.
No sé por qué, pero necesito acordarme siempre de esa primera vez. Capaz porque todavía no aprendí a hacer las paces con la última. Porque cuando me preguntaste si podíamos pasar tu cumple juntos, te dije que no. Y cuando me preguntaste por qué, te respondí que no, que estábamos terminando.
Lo que nunca supiste es que cada "no" que te dije era un "por favor, decime que cambie de idea".
Yo ya había tomado una decisión. Sabía que necesitaba internarme y en consecuencia desaparecer un tiempo. Sabía que no quería que me vieras atravesar ese momento. Y por eso te alejé.
Lo hice convencida de que era lo mejor. Convencida de que era por cuidarnos. Lo que nunca imaginé es que, cuando por fin quisiera volver a buscarte, ya no iba a saber cómo hacerlo.
Fer
A veces el ego te cuesta al amor de tu vida. Y el orgullo, a la persona que más te quiso.
Fer, de mi para mi.
No era amor, era hábito. Era escribirnos porque siempre lo hacíamos, vernos sin ganas, quedarnos porque ya estábamos. Y confundimos rutina con vínculo. Hasta que un día entendí que si no te elijo consciente, te estoy sosteniendo por inercia. Y yo no quiero vivir más en piloto automático.
Fer, 2025
Passion
The garden at Edgemont in Albemarle County, Virginia {via}
“Someone who truly loves you, sees what a mess you can be, how moody you can get, and how hard you can be to handle, but still wants you.”
— Unknown