Como decía Ira en El viaje más largo, a veces una pieza no es la más valiosa por su técnica o por su complejidad, sino por lo que representa para el corazón de quien la guarda. Este pequeño búho bordado está hecho de hilos, sí… pero también de recuerdos. De una sala silenciosa llena de aves nocturnas, de una mirada que decía más que mil palabras, y de un primer beso que marcó el inicio de algo hermoso. A veces, el verdadero valor de lo que creamos no está en el tamaño ni en la perfección, sino en lo que sentimos mientras lo hacemos. Y este, sin duda, es el bordado que más significado tiene para mí. ✨🧵











