— Al fin alguien razonable, aquí — asintió la morena, al fin había una persona que pensaba igual que ella. — Si ustedes quieren marcharse, pues hagan lo que se les dé en gana, yo me quedaré aquí con ella — se acercó a la muchacha. — Prefiero mantener cerca a la gente con cerebro que a bobos como ustedes — dicho esto, dio media vuelta dándole la espalda a la pareja que indignada comenzaba a abandonar el recinto.
— Idiotas, solo conseguirán que esas cosas los coman — bufó.
Rió ante las palabras que la morena dirigía a aquella pareja, tratando de disimular sus burlas mientras cubría su boca con ambas de sus manos. Al verla sentarse frente a ella, soltó un suspiró, mirándola. “Oh, me has hecho reír.” agregó, retocando los costados de sus ojos como si estuviese secando las alegres lágrimas que habían salido de estos. “¿Cómo llegaste aquí?” inquirió, cambiando el tema de conversación.










