“Espera… ¿Qué?” Ahora Chris tenía una verdadera mueca de disgusto en su rostro, sus mejillas rojas del inesperado ejercicio. “¿Me estas… diciendo… que corrí… hasta… aquí… por nada?” Sus palabras salieron entrecortadas debido a la falta de aire. Levantó ambas manos al aire, dejándolas caer con pesadez segundos después. Algún interno de otro equipo había estado diciendo que estaban regalando comida del otro lado de las instalaciones, por supuesto que había corrido hasta ahí. “Lo encontrare. Lo encontrare y lo asesinare.” Masculló apoyándose en sus rodillas. “Maldición.”
“¿Los de Googleplex no nos alimentaban?” Preguntó, entrecerrando sus ojos. La situación era demasiado graciosa y ni siquiera River podía ignorar esa realidad. Una pequeña sonrisa se asomó en sus labios, antes de comentar: “Tu historia me ha dado en el corazón, así que, ah, bueno, tengo un paquete de papas fritas en la mochila, ¿lo quieres?” Antes de sacarlo decidió preguntar, después de todo no lo culparía por rechazar una invitación a un extraño que, ¡encima! competía contra él. “Me estarías debiendo una, igualmente, no es como si tengo un corazón tan grande.”












