Vivo en un país en el que seguir viva implica ser una niña de casa y no salir, no denunciar el acoso porque es mejor que afrontarlo, en donde es mejor no usar escote ni vestido, en donde no disfrutar tu sexualidad es lo más seguro como mujer.
Sigo viva porque una mujer “calladita se ve más bonita”,porque tener vagina significa no poder dar tu opinión, porque no tengo tatuajes y que no me gusta tomar y hacerme la tonta mientras camino con audífonos puestos para no escuchar piropos que nunca pedí es muchísimo mejor.
Vivo en un país en donde si me dicen “Mamacita, ¿a donde tan solita?” cuando voy caminando por la calle es culpa mía por caminar sola, por caminar sin un hombre junto a mi. Vivo en un país donde si me violan de nuevo es culpa mía, porque lo estoy pidiendo a gritos con este vestido que estoy usando o porque seguramente al ponerme esos pantalones quería que el hombre que iba detrás de mi en el metro me restregara el pene en el trasero.
Vivo en un país en donde si me gusta tomar cerveza y me secuestran es mi culpa por que yo no debería estar sola a altas horas de la noche.
Vivo en un país en donde al parecer las mujeres morimos porque queremos.
Parece que ser mujer le ha dado la oportunidad a cualquier “hombre” de secuestrar, violar y matar a una mujer. Vivo en una sociedad en donde se educa a las mujeres para que no salgan de casa pero no se educa al hombre a de verdad ser un hombre y entender que un NO es NO.
En México al menos 47% de las mujeres mayores de 15 años hemos sufrido violencia; emocional, física y/o sexual. Desgraciadamente yo solo tenía 5 años cuando abusaron de mi y créeme jamás lo pedí, jamás me puse un vestido para que un hombre de 40 años me violara y aún así la sociedad cree que las víctimas de abuso tenemos la culpa. Hablamos de feminicidios no de asesinatos, muchos hombres alegan que a ellos también los matan y sí tienen razón, pero a los hombres los matan otros hombres, se matan entre ellos por riñas o por venganza. Nosotras no nos matamos entre nosotras, nos apoyamos, intentamos hacer que la otra sobreviva, a nosotras nos asesinan los hombres, claro, porque según esto nosotras nos lo buscamos.
Periodistas acosadas sexualmente en un camión, una chava violada a la que grabaron y subieron su violación a un sitio porno, Daphne Fernández violada por 4 hombres, una chava que por usar falda la grabaron, Sofía Baltaza balanceada por su ex pareja, Aida Muñoz murió estrangulada por un asalto, Cindy y Érika, dos enfermeras del IMSS asesinadas y secuestradas, a Zury le cortaron el rostro y el cuello, Gisela López asesinada con 6 meses de embarazo, Cristina Leyva la mató su esposo a puñaladas enfrente a sus hijos, Lesvy ahorcada en C.U., Fatima Altamirano estudiante de mi ex preparatoria, secuestrada afuera de su casa y asesinada, Mara Castilla secuestrada, violada y estrangulada por un conductor de Cabify, pero definitivamente ellas no son las únicas. En 257 días que van de 2017 han ocurrido mil 358 feminicidios en México.
Quiero que TODAS las mujeres entiendan esto, pedir justicia por todos ellas es gritar NI UNA MÁS y dejar claro que hoy más que nunca, no nos van a callar.
Eres fuerte.
SOMOS FUERTES.
#SiMeMatan será porque elegí vivir, ser independiente, conocer gente y por ser mujer, no por pedirlo gritos.