CÓMO TE OLVIDO
¿Cómo te olvido
si te tengo frente a mí?
¿Cómo te olvido
si vas al vaivén del día
con esa determinación
que no se disimula al caminar?
Tu presencia no es invisible.
Se impone.
Pienso en cortarte de raíz
para no sentir
tu ausencia mientras estás presente.
Tal vez funcione la distancia,
las fronteras,
el exilio voluntario.
Tal vez así me extrañes.
Pero la distancia no garantiza el olvido.
Seguramente me invada la nostalgia,
la intrusión de los “hubiera”
como un eco persistente.
¿Cómo te dejo atrás
si una vez abrimos juntos una puerta
sin saberlo?
Si te llevo en la memoria
como un recuerdo de deseos no concretados.
No puedo permanecer en el gris.
Me rehúso.
Y, sin embargo,
quiero cortarte de raíz.












