Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
Cosimo Galluzzi
styofa doing anything
ojovivo
Sade Olutola

Kaledo Art
todays bird

if i look back, i am lost

tannertan36

Kiana Khansmith
taylor price
Peter Solarz
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Today's Document

★

Origami Around
Stranger Things
Alisa U Zemlji Chuda
dirt enthusiast

pixel skylines
seen from United States
seen from United States

seen from Spain

seen from China

seen from Mexico
seen from Japan
seen from United States
seen from India
seen from Germany

seen from Philippines

seen from Mexico

seen from Malaysia

seen from Malaysia
seen from Switzerland

seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Ireland

seen from United States
seen from Germany
Preguntas sobre la maquinaria psiquiátrica. ¿Qué sientes cuando conduces la moto? digo, en una avenida sin semáforos, como Tlalpan, de madrugada, ya sabes: hay adrenalina, fuerza, juventud; pero también detrás de la cortina de la furia, hay mucho de miedo, de ¿qué es? ¿fragilidad? ¿vértigo? Y más al fondo, un Momento Mori: la sensación de que cada instante puede ser el último, y que la muerte te acompaña, abrazándote por la espalda, en el viento de esa noche. Ahora ¿crees que si le intentas explicar eso a un mecánico, te va a entender? No, lo que él va a escuchar es: ya le desmadraste la suspensión, y hay que checar balatas. Así es el psiquiatra, él no entiende de constelaciones que se alejan de nosotros, o de que cada día amanece y es por algo que estamos otra vez aquí, en el mismo cuerpo, pero ¿por qué? ¿quién nos puso aquí? ¿hasta cuándo? ¿y por qué de esta terrible forma? No le importa si hay dios, o si el tiempo, o si la memoria, él quiere que la máquina funcione como debería, para que podamos correr en medio de la noche, sin preocuparnos de que los frenos fallen, para sentir, y hacernos estas preguntas.
Pensando en Duo Duo sobre Eje 1 Norte, la noche que llovió, pero llegué intacto a casa.
La ciudad y la depresión, son monstruos oscuros, húmedos, tentaculares.
Te abrazan hasta inmovilizarte, y te succionan la vida como sanguijuelas, te hacen pensar que así está bien, que es normal no poder dar un paso más, vivir apenas en las sombras de lo que pudo ser, ver apenas el mundo como pequeñas luces titilando. Pero hay quienes lograron zafarse de sus fauces, y aseguran que todavía en el verano la brisa de la tarde, y todavía los vestidos de flores se confunden con las anémonas, y todavía el sudor se mezcla con la crema humectante al roce de las pieles enamoradas, y todavía, todavía.
Recogíamos las pinturas del semestre en el t125
Afuera un día nublado y con ventisca
Marilda me hablaba, no recuerdo de que cosas
queríamos reir.
Veíamos los arboles secos frente a la curva
Todo era árido, gris y polvoso
El paisaje lo mostraba, era el final de algo.
"mejor es el día de la muerte que el día en que uno nace" Eclesiastes7:1
i love sophie calle because i love when artists explain their art. i took this picture of an empty street because it is in the same place that i had my first kiss with my 1st boyfriend, but also the place where i thought about death for the first time, and where i shot a movie with my friends in high school. yes! i want to know the back story of every photograph, drawing, piece of writing, etc. i love the intention behind art! don’t get me wrong, i also love staring at rothko’s colors for hours and just feel things and have no idea what he was thinking (i have a little idea)
Así es esto, me dicen que no fume porque el cancer, que no me dedique al arte porque la pobreza, que no conduzca motocicleta porque la muerte, que no fornique porque la moral, que hay que pensar en el futuro, mantener la reputación, pero se olvidan que la vida es un juego de cartas y no sabemos en que mano nos quedamos, por eso hay que disfrutar, mientras nos toca perder el juego, que a eso vinimos, a perder.
Un día en el mar pacífico y el retorno al estanque
Tres cometas cruzaron la vía,
de Tepic a San Blas, en veinte minutos.
El azul más claro, flotaba
en nuestra cápsula celeste.
Era la risa de un domingo perpetuo,
“y no te llevamos a ningún lugar especial”,
tan sólo es la costumbre del asombro.
El polvo estelar y la arena,
se funde en unos pies que esperaban jején, y tizna,
para hallar el pan encendido.
La hospitalidad persistiendo en la mirada,
mientras el mundo eterno, en ruinas,
flota en la marea alta de su sombra.
Retorna el aerolito,
al fulgor inquebrantable,
donde cartuchos de neón devoran
cielos, distancias, horizontes, y vuelos.
Los que tocaron la orilla del mundo y bebieron la calma del tiempo,
ahora, en el estanque de torbellinos,
cercados por las banderas rojas del imperio.
Escaparemos de nuevo
a las galaxias de la amistad,
donde lo efímero nos hermana,
y una hora extraviada,
nos despierta
sin sufrir.
Altazor/Luceafărul/LuceroTornasol. Boceto digital. 2025.
Eclipse de sol. Aparición de Lucero Tornasol. Tinta y acuarela sobre papel. 28 x 15cm. Inicio de primavera,2025.
Lucero Tornasol pretendía:
Un cráter enorme,
O una explosión de posibilidades fugaces.
El humo y la grava desplazando al mundo,
O un incendio
milímetros debajo de sí mismo.
Pero su caída apenas fue
una línea diminuta de ceruleo en el cosmos,
y las chispas de su impacto
parpadearon dentro de pantallas led
que se lamen los labios
omnipotentes.
No hubo auxilios, ni homenajes,
el fulgor disminuyó, hasta ser una astilla
incómoda e invisible, como el antiguo amor.
"Escribo porque yo, un día, adolescente,
me incliné ante un espejo y no había nadie."
Rosario Castellanos.
Segundo Poema Fornite
Esperanza, tu vida es un campo de batalla. Corre: esquiva los Snipers del destino. La tormenta arrasa más que el cuerpo: devora mapas, arrastra certezas, en un huracán interior. Esperanza, marca el mapa salta del bus como Altazor De horizonte en horizonte, buscando un suelo que no existe. No busques cofres brillantes, el loot yace en las ruinas del día y en los bolsillos rotos del alma. Esperanza, somos una tormenta Estallando Brotando Rugiendo en tornasol. Y de nuevo Implosionando Detonando Fulminando en tornasol. Y de nuevo Destellando Alucinando Reventando en tornasol. Protégete Esperanza Afila las armas míticas de la ternura, El mundo se cierra con cada paso, y en la tormenta, cuando todo termine, volveremos al inicio: un salto al vacío, una caída infinita, un Altazor perpetuo, un horizonte que siempre espera. Y en cada arbusto, un disparo se oculta, siempre listo en la mirada.
Un libro de poemas en el que como Fornite, nos enfrentemos al mismo texto, en repetidas ocasiones, a veces terminando pronto, algunas otras llegando hasta un final explosivo del que salgamos victoriosos, con pequeñas variantes entre cada poema, a veces más metáforas, a veces versos que se ocultan en un arbusto, en otros nos encontramos con la palabra mítica, rareza dorada. A Huidobro le encantaría, caer en paracaídas de un autobús de combate a la carrera de la supervivencia.
Cruzamos Eje 5 en el amanecer del domingo, los charcos de agua pútrida salpican las llantas de la moto, salpican nuestros pies, la niebla se disipa.
Dos hombres con la ropa rasgada se corretean afuera de un Oxxo, atraviesan la avenida sin mirar pa atrás, brilla, en su mano derecha un cuchillo de taquero, grita, "¡No que muy acá!", amanece en Ciudad de México, la niebla se disipa.
Olíamos a humedad ese verano, a tela impregnada de naftalina, pero había besos y cigarros antes del amanecer, aún los árboles goteaban la brizna, aún era noche de sábado a las ocho de la mañana, y ahora, la niebla se disipa.
El ventilador al tres, el piso recién trapeado, las botellas rotas de pasiones en la basura, y en su Story de Instagram un video borroso de jovenes bailando, lamparas difusas de celular, banderas arcoiris, su juventud se va secando, la niebla se disipa.
"Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus, se ve en él un ángel, al parecer en el momento de alejarse de algo, sobre lo cual clava la mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. Al ángel de la historia debe tener ese aspecto; su cara esta vuelta hacia el pasado, en lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado, pero una tormenta desciende del paraíso y se arremolina en sus alas, es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas. Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso." Walter Benjamin. Sobre el Concepto de Historia.