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A LOS CUERPOS DE ATAPUERCA ¿SE LES PUEDE PEDIR EL D.N.I.?
Érase una vez una empresa que llegó a vender millones de dosis de un tranquilizante que no contenía barbitúricos y se recomendaba y se utilizaba para aliviar los dolores y los vómitos del embarazo. ¡Qué gran hallazgo que se anunciaba como solución limpia, segura, barata y de una eficacia hasta entonces desconocida! Se presentaba en varios formatos: líquido, pastillas, grajeas, cápsulas y otras muchas modalidades. Los distintos contenidos se vendían bajo diferentes nombres y marcas. Fueron dos médicos, uno alemán y otro español, los que demostraron que estos medicamentos contenían todos un mismo producto que producía anomalías connatales, las cuales denominaron “embriopatía talidomídica”. Publicaron sus primeros resultados en una revista médica. Los datos de esta primera comunicación, los consideraron tan demostrativos, que mucho antes de su publicación, avisaron a la empresa farmacéutica de su hallazgo. La reacción llegó a través de abogados que utilizaron todas las artimañas posibles. Llegaron a un acuerdo con el gobierno de su Land alemán para crear una asociación que seleccionase aquellas personas que la empresa farmacéutica consideraba afectados. Exigían demostración fehaciente “según su criterio” de haber ingerido la madre, de los que solicitaban certificaciones, la medicación sospechosa. Con el tiempo, era cada vez más difícil conseguir datos como los que se exigían. Recetas, restos de la medicación o de sus envases, declaraciones basadas en datos de las compañías de seguros, y la demostración de que no se trataba de una falsificación, que en España se produjo en cantidad muy reducida. En cambio llegaban ingentes cantidades del producto de la industria alemana. La fabricación clandestina se realizaba por empresas licenciadas, con los debidos permisos, otorgados por las entidades gubernamentales correspondientes. Por cierto, que hasta hoy esas autoridades se niegan a proporcionar los datos precisos, para poder determinar qué producto había merecido el permiso correspondiente. Para que una madre pueda determinar, a veces años después, de qué industria era la dosis que había tomado, harían falta esos datos. La venta era libre, incluso en Alemania, de donde venían los productos en cuestión. Se dispensaron los productos talidomídicos durante mucho tiempo sin recetas, ni registros. Testigos de la toma son raros, por tomar las madres en muchos casos cualquier medicación a escondidas. Tampoco ayuda para la verificación de los hechos que los posibles testigos no recuerden detalles. Suele haber transcurrido mucho tiempo, y en muchas ocasiones las madres ya no viven. Las exigencias de la Asociación Empresa-Gobierno no pueden cumplirse. Los informes, a veces parecen hechos por empleados sin conocimientos básicos médicos. Un ejemplo, sin seguir un informe específico: “…aunque estamos de acuerdo en que los datos aportados permiten aceptar el hecho de la Talidomida como causante de las anomalías connatales, no podemos aceptarlo para que reciba la ayuda económica que podríamos considerar, si tuviésemos la garantía documentada de que la medicación causante fuese con seguridad de fabricación nuestra…” Así van “echando balones fuera” en la mayoría de las contestaciones a las solicitudes denegadas. Se comprende, y de ahí la comparación con Atapuerca, porque tendremos que utilizar – y eso es lo que proponemos – datos obtenidos de muy diferentes fuentes y a través de muy variadas técnicas. Las deducciones históricas son impresionantes aunque los hallazgos arqueológicos pongan a veces muy difícil lo que aceptamos como verdades históricas. HAY SUFICIENTES ELEMENTOS PARA CUMPLIR CON EL MÍNIMO DE ÉTICA DE QUIEN ES CULPABLE DE MILES DE MUERTOS Y TANTOS QUE ARRASTRAN SU VIDA A TRAVÉS DE SUFRIMIENTO, RECHAZO SOCIAL Y DESPRECIO POR PARTE DE LOS RESPONSABLES. 10 noviembre 2016
DÍA MUNDIAL DE LA FISIOTERAPIA
Hace ya más de 20 años que comencé a aceptar como cierta la sospecha de que los dolores de la “espalda dolorosa” eran causados por efectos secundarios a fenómenos mecánicos. Llamamos “espalda dolorosa” a la que no encontrábamos causa. El Día Mundial de la Fisioterapia es una fecha digna e indicada para exponer la necesidad de dar la categoría que corresponde a las responsabilidades que deben asumir los fisioterapeutas. Hay dos deducciones que obligan. La primera es la definición de tantas divisiones o especialidades como han ido surgiendo. La segunda, por aparecer y ser necesaria la formación de tantas novedades teóricas y técnicas. Nos limitamos a lo que conocemos y utilizamos, con resultados clínicos positivos. En la
hemos ido adquiriendo experiencia y estableciendo las bases para el uso y la enseñanza. Conseguimos “curaciones” con métodos sencillos y eficaces. Actualmente ofrecemos tratamientos en 6 centros repartidos entre Madrid y Galicia. El 9 de marzo de 2016 en el 6º ICPPMH (International Conference on Physiotherapy in Psychiatry and Mental Health), Conferencia Internacional sobre Fisioterapia en Psiquiatría y Salud Mental, a la que nos invitaron (Dr. Knapp y Fisioterapeuta Esther Eiras), para presentar la Conferencia del Pleno Inaugural. La definición de los temas del Congreso incluía la “Fisioterapia en el dolor crónico”! Agradecimiento especial a la enorme labor de organización del Dr. Daniel Catalán. La preparación y el estudio de las relaciones entre fisioterapeuta y paciente se basa en conocimientos desarrollados sobre todo por los científicos nórdicos. Alguna de las denominaciones que definen esta nueva escuela podría definirse como “Body Awareness” cuyo uso en la práctica ya muy difundida en algunos países, comenzando en España como “Terapia de la Conciencia Corporal”. Técnica con enormes posibilidades sobre todo en pacientes con patologías mentales. Por su afectación de esa salud mental tiene una evidente aplicación en el dolor crónico. El empleo de una “gimnasia despachada” o administrada, teniendo en cuenta la “Terapia de la Conciencia Corporal” diferencia los resultados pero exige un conocimiento y empleo de toda una gama de delicadas mejorías en el tratamiento del dolor crónico. Algo estamos haciendo, que hemos podido completar con los conocimientos adquiridos en este congreso. Supongo que no se limita sólo a formalidades, sospecho grandes cambios en el uso de los tratamientos que actualmente ya nos parecían demasiado mecanizados. Esto requiere enseñanza, organización de tratamientos, paciencia, dedicación intensa a la problemática de cada paciente, y una organización que permita el intercambio de los conocimientos. Y falta que nos hace! Agradecemos la iniciativa de Miguel Villafaina. Y de modo especial, hemos de llamar la atención de la colaboración con ocasión de este Congreso que coincide en uno de sus más importantes resultados en la necesidad de colaborar los médicos con los fisioterapeutas, cediendo los primeros gran cantidad de actividades de las relacionadas con el tratamiento fisioterapéutico. Necesidad de formación novedosa en ambas partes! Propuestas: Día Mundial de la Fisioterapia. Seamos lógicos y colaborativos. 8 septiembre 2016
URGENCIAS! ¿Qué es una urgencia?
Hablamos, pensamos y decidimos sobre las urgencias, sin saber exactamente lo que estamos diciendo. El paciente que acude a un servicio de urgencias, en la gran mayoría de los casos, lo utiliza de modo equivocado. Lo que solíamos denominar urgencia, no hace mucho, era la situación que, en el sentir del paciente, requería un examen inmediato de la situación y posible gravedad de un proceso que no se creía poder resolver sin el examen y las decisiones de un especialista sanitario. Pero esta definición ha ido dejando de ser válida a medida que las familias no convivían tan habitualmente en grandes grupos o todos sus componentes estaban ocupados en el trabajo. Los sueldos menguantes han ido exigiendo la colaboración de todos los miembros de la familia. No se disponía, ni siquiera, familiar alguno para vigilar el curso de una enfermedad leve. En todo caso, había que llevar al paciente a un centro sanitario que podría ser ambulatorio, hospital o clínica. Esto se haría en cuanto hubiera una persona para acompañar al enfermo. Esta solución no cabía durante el horario de trabajo. El miedo a perder el empleo o ver reducido aún más el sueldo, exigía esperar hasta que algún familiar hubiera terminado su turno laboral. Empezaron a llenarse las urgencias en esas horas. Se agudizó el problema cuando, con el aumento de inmigrantes, la espera para acudir a urgencias se centraba en el padre de familia, quien consideraba si era necesario acudir a un centro clínico. Desde ese momento, todo se convertía en prisas. El número de visitas nocturnas aumentó. Hubo que instaurar una especie de “exploración relámpago”, para evitar que procesos patológicos, no detectables a primera vista, no se diagnosticasen con la debida urgencia. Este atasco llamó la atención, sobre todo en las urgencias de las clínicas infantiles. Pero también salvaron vidas por los diagnósticos inmediatos que permitían seleccionar y tratar con preferencia enfermedades cardíacas. La necesidad de adecuar las condiciones de espera de una cantidad de enfermos, cada vez mayor, obligó a aumentar y mejorar las salas de espera, cada vez más repletas. Era típica la imagen de obras en los hospitales que en su mayoría se referían a las urgencias. Seguiremos tratando de entender estos procesos, a los que hay que añadir la reducción de capacidad en grupos de trabajo de alta calidad. Se trasladaba a personal muy cualificado a hospitales de nueva construcción donde estos médicos perdían el tiempo en solitario. El Plan director que la Comunidad de Madrid ha elaborado junto con cien profesionales, ha engendrado 39 proyectos y 136 actuaciones para su “impulso”. Esperemos que tengan en cuenta que la actitud de entrega, calidad, inmediatez y profesionalidad, no termina al traspasar la puerta del hospital. Seguiremos informando. 3 agosto 2016
NUEVA FISIOTERAPIA PARA AFECTADOS POR TALIDOMIDA ¿A qué esperan los fabricantes de Talidomida? ¿A que se mueran los afectados? ¿No podría ser al menos sin dolor?
No es lo mismo alcanzar un vaso que tener que arrimar el hombro porque la mano del “afectado por Talidomida” carece del brazo transportador. El esfuerzo que realizan estas personas es grande. Los músculos del tronco, del tórax, del hombro y de todo el cuerpo cuya ayuda es precisa, exigen esfuerzos poco fisiológicos y más intensos de lo normal. El dolor se produce por esa utilización sustitutiva del mecanismo de “alcanzar”. En la juventud estos esfuerzos se hacen con alegría, con cierta facilidad y mayor eficacia. El niño juega, no conoce aún sus posibilidades y tarda mucho en entender y sufrir sus limitaciones. Resuelve los problemas de transporte y de movimientos sustitutivos, como un juego, con alegría y asombrosa eficacia. La preocupación de los padres se centra en acercar la vida de estos niños todo lo posible a cierta normalidad. No comprendieron entonces que hubiese sido necesario el aplicar técnicas fisioterapéuticas. Desgraciadamente, no ha sido hasta la edad adulta y aumentando los dolores, cuando nos hemos dado cuenta de que una terapia especial hubiese sido imprescindible. No es casualidad que, mientras descuidábamos tantos detalles que hubiésemos considerado fundamentales, hemos ido desarrollando una nueva técnica de rehabilitación. Admitidos como debidos a nuestra civilización, que hace movernos poco y mal, hemos tenido que establecer nuevos conceptos en el tratamiento de esos dolores, causados por falta de ejercicio. Estamos comenzando la aplicación de nuestra “Escuela de Columna” en los dolores de los afectados por Talidomida. Los primeros ensayos resultan positivos. Pronto podremos presentarles resultados. 28 junio 2016
LAS ESCALERAS NUESTRO MEJOR GIMNASIO
Las escaleras de casa, abiertas día y noche, gratis, en las cuales podemos escoger los pisos que queremos subir. Si nos avergonzamos de subir las escaleras mientras que los vecinos que nos acompañan utilizan el ascensor, subimos, también en ascensor, pero hasta dos pisos debajo de nuestra vivienda. Nos salimos y subimos esos dos pisos andando.
Podemos también iniciar la subida y pedir el ascensor para utilizarle después de haber subido dos pisos andando.
Debemos subir despacio con pasos seguros, pisando con todo el pie cada peldaño. No es cuestión de ganar una carrera, la intención es conseguir un entrenamiento. ¿Cuántas veces? Todas las que tengamos que subir hasta nuestra vivienda, teniendo en cuenta los arreglos para que siempre resulten dos pisos los que subimos. ¿Llevando pesos? Si no son excesivos puede ser beneficioso subir las escaleras con algo de peso, bolsas o pequeños paquetes. Todo lo que sea grande y molesto de llevar se merece subir en el ascensor. O sea que, por ejemplo, dos kilos de naranjas todavía no se merecen el ascensor.
Esta subida de escaleras, es un ejercicio suave y en una postura muy adecuada para entrenar el grupo de músculos que han de mantener la columna apoyada en el centro del disco L5-S1. No podemos decir lo mismo de bajar las escaleras. La pequeña inclinación que instintivamente hacemos al adelantar el pie que vamos a apoyar en el peldaño inmediatamente inferior, puede ser nociva para las zonas intervertebrales más bajas.
Aunque venga muy cansad@ debe tratar siempre (!) de hacer el esfuerzo. Es la continuidad de un ejercicio suave y muy efectivo lo que produce el beneficio evidente de esta maniobra.
2 junio 2016
LOS MÚSCULOS, CUANDO NOS INCLINAMOS
La posición erecta no es tan simple como parece. Las irregularidades del peso en las distintas zonas corporales, hacen difícil determinar con precisión el lugar de paso a través de cada órgano. Son a veces varias posturas las que pueden conseguir el paso de la línea de gravedad a través del disco intervertebral L5-S1. La comodidad que sentimos según nuestra posición depende de la variabilidad que nos está permitida. Dependiendo del tamaño de la base de sustentación, podemos desplazar la línea de gravedad más o menos. Con los pies juntos, que definen el área de la base de sustentación, será mínima la lateralización posible. El aumento de esta base en sentido lateral, se consigue abriéndose de piernas. En sentido anteroposterior conseguimos el aumento de la base de sustentación adelantando simplemente un pie. Sobre ese adelanto de sólamente un pie, se basan muchas de las técnicas que utilizamos en la Escuela de Columna.
La distribución del peso y con ello la localización de los músculos más afectados, se gobierna adelantando más o menos un pie.
La peor situación se establece cuando inclinamos nuestro tronco a pies juntillas. Tenemos de darnos cuenta de las veces que nos sentamos y nos levantamos a lo largo del día.
Si tratásemos de sentarnos en una silla sin inclinarnos, ocurriría lo que se observa en este dibujo. Siguiendo la línea de gravedad, todo el peso viene a caer directamente en línea recta sobre una base de sustentación muy pequeña, que desde luego no incluye el asiento.
El peso no sólo incide sobre esa base pequeña, además todo el esfuerzo de mantener el tronco en posición inclinada, se concentra en la zona lumbar terminal. Si aumentamos la distancia del pie adelantado participa mayor cantidad muscular en soportar el peso. Pero así distanciamos el tronco de la silla. Aliviamos el esfuerzo localizado en la zona L5-S1, pero no conseguimos nuestro propósito. Aquí entra la aplicación de técnicas especializadas, de las que podemos hacer uso sin esfuerzo ni dificultades teóricas. Es la base de la Escuela de Columna el emplear el esfuerzo muscular del modo menos violento. Si consiguiésemos esto cada vez que nos sentamos o levantamos, ahorraríamos un significativo importe del esfuerzo diario de nuestros músculos. En una de nuestras próximas entregas, les expondremos en detalle y con claridad, la técnica que llamamos “siéntese, pero bien”. [12 mayo 2016]
VIDA Y DESARROLLO MUSCULAR
Los elementos que necesitamos para vivir nos los proporciona nuestro organismo en el momento preciso. Durante el embarazo se forman y funcionan adecuadamente todos los elementos necesarios para su desarrollo.
No sólo el corazón es fundamental para la vida. Hemos dicho que durante el embarazo van ensayándose las fuerzas (contracciones) en los músculos de importancia vital. A medida que se afirman y crecen los órganos vitales , van utilizando lo que poco a poco se les va proporcionando (crece ) de musculación.
Durante el embarazo la voluntad de la madre no guía estos fenómenos, que son totalmente automáticos. La observación de los hechos que durante los primeros momentos de la vida extra uterina es del recién nacido permite sostener la teoría, de que la nutrición de los músculos una vez fuera del claustro materno, se somete a las necesidades y los esfuerzos a realizar.
Podemos figurarnos está nutrición, que se inicia durante el embarazo, persiste como vertiéndose de una vasija única, que sigue proporcionando la nutrición durante toda la vida, del mismo modo y con las constantes que se han ido determinando durante el embarazo.
Éstos músculos van a cumplir su función durante toda la vida, sin que necesiten mecanismos de arranque. Los tiene desde los primeros tiempos embrionarios. Volvemos a llamar la atención sobre que el fallo de sus contracciones imposibilita su vida, que finaliza con la vejez. De ahí la necesidad de que el embrión durante embarazo se nutra “automáticamente”. LA VIDA EMBRIONARIA PROCURA LA BASE VITAL ¡Qué distinta es la vida de los músculos que aparecen y crecen post parto!
Va aprendiendo a medida de sus apetencias. No hay mecanismo que garantice la función correcta si no se le proporciona constante entrenamiento.
No basta con nutrir. Hay que acertar en el momento adecuado. Eso tiene que ocurrir constantemente y durante toda la vida. Cuando descuidamos ese cuidado, la falta de entrenamiento transtorna la distribución de peso y compresión corporales.
No basta con nutrir, ni con entrenar. Hay que acertar en la distribución de la gravedad y de las distintas fuerzas debidas a palancas y pesos. Capítulo fundamental sobre todo durante el crecimiento, pero también trascendental en la vejez.
21 abril 2016
LOS MÚSCULOS Y SU ENTRENAMIENTO 1
Las características de los músculos son distintas si las consideramos en la época embrionaria o después del nacimiento. Durante el embarazo se va formando y entrenando una característica muscular vital. Los músculos que dentro de la madre se desarrollan hasta una plena funcionalidad mantendrán durante toda su vida extrauterina, algo que podríamos llamar “garantía funcional”. Es sorprendente cuántos músculos se van entrenando y preparando para, en el momento del parto, disponer de una plena funcionalidad. Es así que un corazón sin la fuerza máxima de sus músculos, no funciona, ni antes ni después del parto. Si se debilita surge inmediatamente el problema sobre la viabilidad del ser que lo cobija. Es interesante considerar que esta función, a través de fibras musculares mínimas influye tanto en el cráneo como en los pulmones, los riñones, e incluso en las venas, que parecen exentos de musculatura. ¿Qué supone para la vida futura el hecho de que antes de nacer se prepara un tejido contráctil que ha de funcionar durante toda la vida? La pregunta es si los músculos, cuyo trabajo comienza con el nacimiento, son de categoría menor. Su efectividad va aumentando lentamente y, a falta de utilización, baja muy deprisa. De los músculos que cumplen a plena efectividad durante el desarrollo intrauterino, depende la vida del niño. De los músculos ya existentes pero sin utilización antes del parto depende la fuerza y efectividad de los movimientos. El corazón, si no puede con su trabajo, presenta un problema que exige intervenciones médicas, a veces quirúrgicas y muy complicadas. Cuando va cediendo en su eficacia cualquier músculo que pudiéramos llamar de cosecha post-parto, basta con entrenarlo. El entrenamiento de estos últimos depende del tipo de esfuerzo, que a su vez está ligado a las características de nuestra civilización. Nos movemos poco y de ahí que las manifestaciones de la vejez, dolor y debilidad, empiezan a reflejarse en edades cada vez más tempranas. Los años de observación de la evolución de las características musculares en distintas condiciones de vida, nos han mostrado que la normalización de los músculos, es relativamente fácil. En nuestra Escuela de Columna se consiguen mejorías con cierta facilidad, teniendo en cuenta la experiencia acumulada durante los últimos años. Dos tipos de pacientes se distinguen con facilidad. Las personas a falta de cualquier tipo de movimiento, con debilidad generalizada, y aquellas otras que han dejado de ejecutar ciertas actividades, que ahora piden una actividad compensatoria. Primero: quedan aún personas que consideran elegante no ejecutar ningún tipo de trabajo. Segundo: se da por ejemplo en ciclistas cuando, con la jubilación, dejan de repente de realizar los efuerzos de las competiciones. Miguel Induráin tuvo que retomar un mínimo de bastante esfuerzo para compensar el descanso al que había empezado a acostumbrarse. 17 febrero 2016
La columna y sus tensiones
Podemos comparar la situación de nuestra columna con la de uno de esos postes altos que tienen las emisoras de radio.
Al igual que nuestra columna deben estar bien unidas las piezas. Cuando no están bien fijadas entre sí se “escapan” al ser presionadas. La torre se cae. La falta de fijación de la columna hace que las fuerzas que actúan sobre ella – gravedad, peso, inclinación, torsión- la descompensen y lesionen. Las piezas de la torre corresponderían a las vértebras. Para que estuvieran bien unidas sería necesario reforzar, o sea, rehabilitar, todas esas fibras menores que unen los cuerpos vertebrales, los ligamentos, los músculos y los tendones. Esquemáticamente hemos reproducido esas uniones con semi-arcos. Hemos representado tres grupos de tensores que mantienen el total de la torre erguida. ¿Qué ocurre si nos excedemos en tensar estas sujecciones sin que las uniones de las piezas sean suficientemente fuertes? Lo mismo que cuando lo hacemos con nuestros músculos largos de abdomen y espalda, o sea cuando hacemos tantos “abdominales”. Cuando los elementos de nuestra torre-columna están sueltos, lo único que falta para hundirla es tensar. Para poder estar de pie la función de estos grupos de fibras mínimas es de gran importancia. Con la reducción de nuestra movilidad, son los elementos atrofiados cuya rehabilitación ofrece mayor dificultad. Sistemas muy profundos, lejos de la superficie -y de la voluntad- hemos de inventar ejercicios muy sutiles para darles la fuerza necesaria. Son pocas fibras musculares y no tienen gran fuerza. Pero son muy decisivas y por ello requieren cuidado, mimo y suavidad para su vital e imprescindible recuperación. Debemos darnos buena cuenta de ello porque las personas habituadas al gimnasio suelen confiar mucho en crear una tensión abdominal y abusan casi siempre de esos ejercicios abdominales. Hay que explicarles que los músculos menores, los que unen los elementos vertebrales, son tan importantes, o más, que los adorados abdominales. Los ejercicios adecuados para lograr rehabilitar esas pequeñas masas musculares son específicos y son los que se enseñan en la Escuela de Columna.
La patología discal no es la causa, es la consecuencia del problema
Si proyectamos unas tenazas sobre el esquema de dos vértebras adyacentes, vemos que el único movimiento “lesionable” es el de las pequeñas articulaciones. El eje de las dos piezas de las tenazas es el punto conflictivo. Las pequeñas articulaciones – una a cada lado – mantienen el movimiento de la “unidad funcional”. Mientras que las lesiones se distribuyen sobre cualquier otra zona ósea vertebral, el problema es estético, no real. Las imágenes de scanner o resonancia pueden resultar “feas”, pero no indican enfermedad. Antes demuestran cómo el cuerpo ha sabido defenderse ante las agresiones citadas, y de las que no nos salvamos nadie. Es cuando las lesiones afectan a las pequeñas articulaciones (“facetarias”) cuando empieza el problema. Sobre el disco se ejerce sólo una pequeña presión lineal cambiante, mientras que las articulaciones facetarias sufren y se dañan realmente con el roce, la compresión, la torsión, y muchas otras fuerzas varias difícilmente controlables. ¡Estas articulaciones sufren unas secuencias de alteraciones, que en cualquiera de sus momentos de evolución son tratables! No es aceptable el consejo de volver al cirujano cuando la situación haya empeorado tanto que “valga la pena de operar”. Mientras: ¡VALE LA PENA DE CURAR!
He ahí la causa de lo que se ha ido denominando “degeneración discal”. Sabiendo interpretar los resultados de las exploraciones por Resonancia Magnética, admitimos que el fallo del “fulcro” que constituyen las pequeñas articulaciones, puede producir todas esas manifestaciones que hasta ahora se habían supuesto de origen discal. La patología discal no es la causa, es la consecuencia del problema. La reducción de la altura del espacio intervertebral ocurre fisiológicamente con la edad. Cuando aparece en edades tempranas no debemos buscar la causa en el mismo disco. Debemos más bien preguntarnos: ¿qué es lo que está ocurriendo para que ese disco sufra cambios que no corresponden a esas edades? En mi experiencia – y en la gran mayoría de los casos - lo que ocurre es que: CUANDO LAS AGRESIONES AFECTAN LAS ARTICULACIONES SE PRODUCEN DAÑOS SECUNDARIOS QUE ALTERAN LA FUNCIÓN DE LA “UNIDAD DISCAL”. Normalmente estas causas son poco visibles, pero podemos sospecharlas por la pérdida de agua (deshidratación) de los discos, faltos de “masaje”. Dato que se muestra con precisión en la Resonancia Magnética, que detecta el Hidrógeno (H), y con ello calibra y muestra en imagen la reducción del agua (H2O) corporal. 20 enero 2016
Si el dolor de espalda es dinámico, el tratamiento debe ser dinámico también
Dr. Claus Knapp
El disco y sus presiones.
Las distintas posiciones y presiones, a veces pueden parecer alteraciones patológicas. He aquí un ejemplo de cómo pequeñas desviaciones vertebrales o cambios de compresión o de peso, pueden producir formas que son simples variantes de la normalidad. Son muchos los casos en los que se habla de herniación del disco intervertebral, tratándose de formas normales.
He aquí tres casos: - el superior ilustra un disco normal - el inferior corresponde a un disco ligeramente comprimido - mientras que la condición del disco intervertebral del caso central, suma la compresión a una desviación lateral. El disco presenta una protrusión normal, que depende de los movimientos de la columna.
Son muchas las consideraciones que requiere el estudio de lo que ocurre y se muestra en la morfología de los cuerpos vertebrales y sus contornos.
1. Las llamadas exóstosis que se producen por el contacto con aumento de la presión, de zonas óseas. Para que el cuerpo acumule hueso adicional en puntos de contacto tiene que existir un tipo de irritación y precisamente ese contacto.
2. La inclinación hacia ventral (adelante) permite que los platillos en su zona anterior queden aprisionados, lo que no es posible en la zona dorsal (posterior), porque las pequeñas articulaciones mantienen la distancia.
3. Por este mecanismo se producen dos tipos de alteraciones: el contacto y la fricción de los platillos vertebrales en la zona anterior y el bostezo (apertura) de las articulaciones facetarias en la zona posterior.
4. Los osteofitos anteriores no tienen carácter patológico. No son enfermedad. Son el resultado de un aumento de materia ósea, logrando una densificación en la zona afectada. Por su forma se les da el nombre de “picos de loro”. El deslizamiento de las articulaciones posteriores, puede en cambio lesionar e inflamar las pequeñas articulaciones.
13 enero 2016
Para entender ese mecanismo representamos dos vértebras adyacentes y analizamos sus movimientos:
Cada cuerpo vertebral tiene todos los elementos a considerar. Y sin embargo es la “unidad funcional”, el conjunto de dos cuerpos vertebrales, el que nos permite analizar las funciones y sus efectos. El movimiento relativo de dos vértebras se realiza sobre un eje. Sobre el disco se ejerce la presión que lo adelgaza y produce esa “protrusión” funcional que normalmente no es patológica.
30 diciembre 2015
Si - en vez de intervenciones quirúrgicas – pudiéramos incrementar las fuerzas curativas que evidentemente han logrado esas mejorías temporales (la mayoría de las veces sin ni siquiera medicación) tendríamos un modo de mejorar las condiciones del enfermo antes de que el cuadro “se haga quirúrgico”. Aunque esto último en el caso de la “columna dolorosa” no lo acepto ni en estados de graves dolores. Conviene recordar que la intensidad del dolor no está en relación con la gravedad del proceso. Enfermedades graves a veces no duelen, y pequeños percances pueden producir intenso dolor. Hemos de analizar de donde viene. Debemos conocer las características de las sucesivas fases. No podemos aceptar que en una larga cadena de deterioro – a veces con historia de muchos años – no logremos encontrar algún detalle o mecanismo que nos permita influir en el curso de esa evolución. El limitar nuestra intervención a operar cuando la columna ya esta destruída no parece lógico. Para ello no tenemos que actuar sobre el disco. Me atrevo a afirmar con total seguridad ¡El disco no tiene la culpa! Sufre pero no produce consecuencias. Son otros mecanismos los que producen ese cuadro que gusta tanto llamar “hernia de disco”. Siguiendo una estricta lógica voy a exponer los datos y las observaciones que sostienen las teorías tan distintas que – espero y deseo – pronto lleven a reducir las intervenciones quirúrgicas en enfermos de dolor de espalda, hecho que en otros países ya se está iniciando. 23 diciembre 2015
¡Y cuidado! No me refiero a los traumatismos, a las roturas, a las lesiones violentas en las zonas vertebrales. Ahí si puede haber lesiones violentas que exigen otras terapias. Para mejor distinguirlos, tendremos que tener en cuenta de que ciertas rotaciones y esfuerzos con efecto palanca, sin fuerzas externas ni accidentes, pueden suponer agresiones que equivalen – en su resultado – a traumatismos. Existe, debido a las condiciones de nuestra civilización actual, una enfermedad nueva, que prefiero llamar “columna dolorosa”. Es sólo a esta “enfermedad” a la que se refieren mis comentarios y afirmaciones. Pero ese “sólo” no debe llevarnos al error de que estos procesos patológicos son raros. Por el contrario, son cada vez más frecuentes. La causa es el excesivo descanso al que sometemos a nuestro cuerpo (coches, ascensores, ordenadores, televisiones) y los excesos, con movilidad también excesiva, con que tratamos de compensarlo. ¡Nos movemos poco y mal! La vida sedentaria y las lesiones por movimientos indebidos resultan en mínimas pero contínuas agresiones de la columna, la cual, a lo largo de los años, sufre alteraciones características que se manifiestan con dolor, que puede llegar a ser muy intenso, contínuo, reduciendo considerablemente la calidad de vida. No podemos, sin más, achacar todas estas molestias al pobre disco intervertebral. No debemos permitir que la solución sea – sin más – quirúrgica. Debemos aplicar previamente terapias que correspondan a las fases bien definidas que observamos durante la evolución de ese deterioro lento. Debemos empezar estudiando las causas de cada una de las alteraciones que se vienen observando a lo largo del establecimiento de lo que finalmente constituirá ese mal de la civilización, la “columna dolorosa”. Cuando nos relatan la historia de su dolencia, los enfermos se refieren siempre a épocas de dolor que alternan con tiempos en los que se encuentran bien. ¿Qué podemos deducir de estos ritmos? ¡Que habitualmente la columna se cura sola! 16 diciembre 2015