Nunca Sola - Lady Antebellum con Jim Brickman
Que los ángeles te protejan
Los problemas te ignoren
Y el cielo te reciba
Cuando sea hora de volver a casa
Que siempre tengas de sobra
Que tu copa nunca esté vacía
Y que sepas en tu interior
Que nunca estás sola
Que tus lágrimas sean de reír
Que encuentres amigos que valgan la pena
Con cada año que pasa
Valen más que el oro
Que ganes pero sigas siendo humilde
Que sonrías más de lo que te aquejes
Y que sepas que cuando tropieces
Nunca estás sola
Nunca sola, nunca sola
Estaré en cada latido de tu corazón
Cuando te enfrentes a lo desconocido
A donde sea que vueles, esto no es un adiós
Mi amor te seguirá
Se quedará contigo
Cariño, nunca estás sola
Bueno, tengo que ser honesto
Por mucho que lo deseo
No voy a prometerte
Que los vientos fríos no soplarán
Así que cuando los tiempos difíciles te hayan encontrado
Y tus miedos te rodeen
Envuélvete en mi amor
Nunca estás sola
Nunca sola, nunca sola
Estaré en cada latido de tu corazón
Cuando te enfrentes a lo desconocido
A donde sea que vueles, esto no es un adiós
Mi amor te seguirá
Se quedará contigo
Cariño, nunca estás sola
Que los ángeles te protejan
Que los problemas te ignoren
Y el cielo te reciba
Cuando sea hora de volver a casa
Así que cuando los tiempos difíciles te hayan encontrado
Y tus miedos te rodeen
Envuélvete en mi amor
Nunca estás sola
No sé qué ha sucedido, no sé si estás triste, estresada, te sientes perdida, pasando por una mala racha... O si has partido ya a otros cielos con alguien más.
Si es una de las primeras, recuerda que no estás sola. Quizá mi compañía es poca, solo palabras detrás de una pantalla, pero sé que hay personas a tu alrededor en quien puedes confiar y apoyarte. Y si no hay quien, no temas escribir aquí qué es aquello que te está hiriendo, sé que poder lanzarlo al aire en este espacio es liberador y quiero que lo hagas, estás segura aquí.
Si temes puedas lastimarme porque fue algo que dije o hice, o por cualquier razón, no te preocupes. Primero estás tú, tu bienestar y crecimiento. Sea lo que sea, sabré aceptarlo, no haré de una situación que te está haciendo sentir mal algo mayor. Recuerda que mi interés es que seas feliz, poder ayudarte a lograrlo es importante para mí. Tú eres importante para mí.
Si es que ya has partido con alguien más, sí me dolerá, pero deseo que estés con quien pueda hacerte sentir vista, apreciada, amada y satisfecha. Sé que si esto fuera una novela, yo sería el villano de la historia por haber invadido tus días ante tu petición de que me fuera.
Tú has sido bondadosa y compasiva más allá de lo que cualquier heroína lo habría sido al no repetirme que debía irme y dejarme flotando a la deriva esperando ahogarme. Sí, me ilusioné contra toda lógica porque la fantasía de un día ver una palabra tuya dirigida a mí, de poder ver tu rostro una vez más, me ayudaba a sobrellevar aquello que sé que debía enfrentar tarde o temprano.
Tu camino será acompañarte de alguien grandioso y afortunado; mi camino... Digamos que hay historias en donde el villano no tiene redención. No sé ser tu amigo, a pesar de que me lo pediste, no puedo... No tengo la fortaleza para detenerme en la línea mirándote cruzar los dedos con alguien más sin hacerme pedazos. Pero ahora puedo enfrentar esa realidad.
Te agradezco haberme tolerado acá. Mis días, y especialmente mis noches, fueron menos agobiantes solo por imaginar que detrás de tu silencio, me leías y apoyabas en secreto. No quería decepcionarte, quería luchar por ser una mejor versión de mí mismo para ofrecértela. Eso me ayudó a levantarme cada vez, a pesar de las circunstancias.
Así como has reparado tu corazoncito y espíritu en este tiempo con perseverancia, he progresado yo también. Estaba un poco muy roto, y me faltan muchas grietas por intentar tapar (prueba fue mi crisis de ansiedad a fin de junio), pero sé que continuaré avanzando.
Sabía que estaba iluminando mi camino fuera de la oscuridad con tu luz sin pedir permiso. En el fondo sabía que eres una estrella que iluminará el cielo de alguien más porque soy el villano, y este nunca se queda con la chica.
Hablo mucho de ser buena persona, de no apegarme, de dejar ir. Amar es también saber cuándo decir adiós, y quería continuar la fantasía que me hacía sentir tan bonito contra ese ideal de dejarte ser libre. Ya sabes, "si lo amas, déjalo ir".
He tratado tanto de estirar mis dedos y estrechar los tuyos, deseando sentir la calidez de un roce que no merezco. Tú eres la chica más hermosa, genial, inteligente, noble y de luz intensa que he conocido. Aquella persona que puede hoy sentir tu pelo y acariciar tus mejillas puede considerarse en la cima del mundo admirando el horizonte iluminado por tu estrella.
Si te has ido, no interferiré ya, te pido mis más sinceras disculpas por no ser aquella persona que sabe cómo hacerte feliz y hermosa, hice mi mejor esfuerzo limitado por la distancia, el silencio y solo este blog como medio (que al sentirme aplastado por la soledad usé también como herramienta, sabiendo que cada herida expresada te alejaría un poquito más, volviendo imposible alcanzarte). Pero prometí que escribiría la segunda parte de la novela, esperaba dártela como regalo de cumpleaños para que no te quedaras a medias como comentaste en el 2022. Después de todo, eres la única persona que supo apreciarla y mereces saber cómo continúa.
Sé que si lees esto continuará el silencio, quizá mi villanía fue de tal magnitud que no puede ser de otro modo todo esto. Hay muchos que merecen una segunda o tal vez una tercera oportunidad. Pero sabemos que también los hay quienes no hemos merecido nunca una. Fue mi responsabilidad lo sucedido por haberme hecho el valiente y abandonar mi tratamiento, dejando que mi depresión y especialmente mi ansiedad me hicieran pecar de tal modo. Saber que te había perdido, a ti a quien tanto había buscado, sin haber nunca siquiera sentido tus labios, haber perdido algo que nunca ni siquiera tuve...
Sin embargo, debo aceptar la realidad. Tarde o temprano tenía que abandonar la magia del mundo. Tu magia, Terabithia, pertenece a otro corazón.
Ese 22 de diciembre recibirás tu regalo, a pesar de todo, no fallaré. Si aceptas recibirlo o no, será tu elección. No quiero extenderme mucho más, además de que ya es bastante tarde. Quizá, si de verdad has partido, escribiré alguna carta un día de estos, para agradecerte nuevamente por permitirme estar como bichito adherido a tu ropa por tu camino en los humedales. ¿Cuál es tu bicho preferido? Hay tanto que nunca pude aprender de ti...
Si solo pasas por un mal momento, busca con quien te sientas segura, y pídele compañía. Confío en ti, eres fuerte. Te quiero, hoy y siempre, sin importar lo que suceda mañana.