$ El regreso del hijo prodigo
El desayuno estaba servido sobre la mesa de la amplia cocina, y aun erróneamente Lifty preparaba la primera comida del día pensando en él y su hermano, oh ¡verdad que Shifty ya no estaba en el hogar!. Ya con el día de hoy, se cumplirían exactamente dos semanas desde que su hermano gemelo se había esfumado del departamento, dos semanas desde la ultima fatídica noche en la cual ambos se trenzaron en una agresiva discusión y cada cual se fue a intentar pasar el trago amargo producido por su igual en compañía de sus compañeros de juergas. Sólo que esta vez, uno solamente volvió a casa.
Se llevó las manos a las sienes con tremenda desesperación; la preocupación y el miedo se habían apoderado poco a poco de su mente, y ni siquiera el hecho de que morir en el pueblo de Happy Tree Town era algo cotidiano, pudo lograr que se sintiera tranquilo aunque fuera un poco.¿Estaría en la cárcel? ¿Le habrían hecho daño de tal forma que le tomaría un mundo salir del limbo? ¿Quizás decidió finalmente irse de la casa? Las probabilidades eran infinitas y todas bastante factibles, posibilidades que le atosigaban día y noche, quitándole el hambre y el sueño con enfermiza fuerza; mas no se atrevía a pedir ayuda ni a hacer algo al respecto, ya que después de todo… Shifty tampoco saldría a buscarle si el estuviera en alguna de dichas situaciones. Y el mismo era un maldito imbécil que no sabía como actuar ante situaciones como esas y que tampoco tenía los cojones suficientes como para hacer el intento de no autocompadecerse.
Finalmente un sonido de un toquido lento y pesado lo sacaron de sus cavilaciones, alzó su cabeza y sus orejas como en estado de alerta, mientras solo una idea de quien podría ser llegó a su mente, golpeando todo su ser interior con un mar de emociones encontradas-
«¡Debe ser Shifty!»
No tardó en ponerse de pie de un salto y correr a abrir la puerta como si su vida dependiera de ello, no sabía siquiera que iba a decirle ni como reaccionar al respecto ¿actuaría como un hermano preocupado o todos sus miles de miedos y aprensiones se meterían bien dentro de si mismo y negándose a asalir aunque lo deseara? Mas todas sus dudas se desvanecieron como el nudo en su garganta, soltando la primera frase que se le vino a la cabeza, sin que su propio cerebro la analizara apropiadamente por más estúpida que fuera-.
"Hueles a vertedero… ¿¡donde mierda estuviste!?"
—❝Probablemente en uno❞
Que bueno era ver de nuevo a su hermanito, que alegría le daba escuchar esa vocecita aguda (o por lo menos más que la propia) recibirle con tan gratos chillidos y cuestionamientos. Torció la boca en un gesto de molestia y no ahondó en su respuesta vaga, no reparó en la preocupación que se asomaba discretamente en el todo de su gemelo, simplemente pasó al menor de largo y se encaminó al cuarto de baño que los dos compartían.
—❝Go die in a hole❞
Exclamó de repente, mirando por sobre el hombro al otro ladrón con su mirada afilada tan caracteristica, tan despectiva como siempre que se posaba sobre la figura de su identico.
—❝... Eso fue lo que me dijiste la ultima vez que nos vimos ¿No? Mi memoria esta algo trastocada, pero estoy seguro de que esas fueron tus palabras❞
Una sonrisa antes de desaparecer tras la puerta del baño, una sonrisa incriminatoria, acompañada de palabras que arrojó como puñales a su gemelo con toda la intención de hacerle daño
—❝Aren't ya happy? Parece que decidí hacerte caso esta vez~❞











