( ; rafaela * ):
“¿Estabas tratando de impresionarme? porque la verdad es que no haces mas que quedar como un idiota.” pronunció la brasilera, alzando la mirada de su celular para así posarla sobre el príncipe que trataba de presumir sus-para ella- inexistentes habilidades con el balón. ¡Oh, vaya! Rafaela había olvidado las cosas que las personas hacían por un poco de atención, y hasta lo llegó a encontrar más divertido que patético. “Vamos, inténtalo de nuevo, a ver si cambias mi opinión sobre ti.” agregó, dejando su celular sobre el sofá para así prestar su completa atención al chico.
Sonrió sin creerse las palabras de la morena. Sí, la chica era hermosa y el siempre aprovechaba cualquier oportunidad con una joven como ella, pero no tenía interés alguno en maravillar ni siquiera despertar su interés al menos. Lo único que buscaba era un poco de diversión y compañerismo. —Por más que pienses que busco impresionarte.— Tomó el balón entre sus manos mirándolo y caminando hacía aquella silueta. —No es así.— Contestó con una sonrisa sincera y basta. No estaba del peor humor y tratar con niñas egocéntricas y malcriadas, como veía y adjetivaba a la contraría, no le arruinaran su tarde, estaba acostumbrado a tratar a la realeza de su tipo. —Pero está bien, entendimos, la señorita no es de regalar sonrisas.— Bajó la mirada sintiendo lo que se podría decir era decepción. Simplemente estaba buscando pasar un buen y placentero momento sin preocupaciones.















