Se encontraba sentado en el césped de aquel parque. El muchacho veía a la gente pasar frente a él y escuchaba pequeños pedazos de conversaciones, las cuales solo lo hacían imaginar de que trataban las cosas, imaginando un millón de escenarios en su mente. Notó una personas que se acercaba y como la persona anterior a esa había tirado una goma de mascar al suelo. “¡Hey, ten cuidado!” advierte a la persona que se acercaba. “vas a pisar ese chicle y no creo que sea algo que quieras”










