Zemo clava sus ojos en Bucky, gris contra café, como el mar chocando contra las rocas.
No hay palabras.
Zemo acomoda el violín en su hombro, acurruca su mejilla, el arco sube y la melodía suave comienza, cierra los ojos.
"Toca para mí"
Todo se oscurece, Bucky solo lo mira, la melodía es triste, Zemo se mueve con elegancia, su ceño fruncido, el silencio absoluto llenado por el dolor de la melodía, todos lo miran, es como una luz rodeada de polillas, la muerte de un corazón juvenil, están en un funeral, sus ojos se llenan de lágrimas entonces la música toma una forma tan dulce, como el arrullo de un amante, los ojos de Helmut se abren chocando de regreso a los suyos, el violín se lamenta, como un animalillo herido ahogándose baja en un sollozo, la melodía se apaga y Bucky se enamora de la muerte que presencia, la que causó.
Fragmento de Bene Placito de Little Crow


















