💫
c r o n o l o g í a.
verano | who? otoño | watch u sleep. invierno | baby it’s cold outside. primavera | go back.
ㅤ
🪼

Janaina Medeiros

PR's Tumblrdome
No title available
DEAR READER
hello vonnie
NASA

No title available

Product Placement
styofa doing anything
No title available

blake kathryn

Kiana Khansmith
Today's Document
trying on a metaphor

titsay

No title available
taylor price
RMH

pixel skylines

seen from Japan
seen from Kenya

seen from United States

seen from Serbia

seen from Colombia

seen from Malaysia

seen from China

seen from United States
seen from Argentina

seen from Malaysia
seen from United Kingdom
seen from Romania

seen from Germany

seen from United Kingdom
seen from Spain
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Belgium

seen from Indonesia
@whosdlamb
💫
c r o n o l o g í a.
verano | who? otoño | watch u sleep. invierno | baby it’s cold outside. primavera | go back.
ㅤ
cherry wine.
Pasó la última fiesta de otoño, la más importante para las dos.
Audrey y yo nos tomamos de la mano y aunque a algunos les resultara extraño, nos besamos. No recuerdo lo que me motivó a pedir dulces por la calle si a estas alturas ya nadie lo hacía. Continuamos besándonos, lento y con discreción. Después de unos segundos, Audrey se detuvo para tomar el más rojo de los caramelos de cereza y, con el disfraz recién lavado, nos recostamos sobre el grass. Ella colocó el dulce entre mis labios y aún en silencio, mantenía su encantadora sonrisa.
Yo era Bonnie, y ella Marcie.
Después de saborear el caramelo miré al cielo. En ese momento anunciaban a los concursantes, no era necesario encontrarse en la fiesta, desde el patio trasero uno se iba enterando de todo.
Mirarla a los ojos costaba y no por razones adversas. A diferencia de cualquier cosa que pudiera haber ocurrido antes de tenerla al frente, este dolor era preciado y deseara que fuese eterno.
++++
“Mocosa.”
Recuerdo haber sido siempre así, terca y solitaria, pero jamás llamé la atención por ello.. o es lo que creo yo. Una de las cosas que me hubiera encantado es haber nacido con valentía, porque necia para las cosas que me gustan, jaaaaaaa, ahí ando, en primer lugar. Sin embargo, por ella arriesgué, temí, me desesperé y lloré por mi propia cuenta, porque yo lo quise así. Yo quise y quiero estar a su lado.
Primero conocí a sus padres en el barrio chino. Ambos trabajaban en una tienda de conveniencia reponiendo paquetes e iba seguido a gestionar los mandados con ellos. Rápidamente generé química con la mamá, desde el primer día me quería presentar a su hija ya que se enteró que teníamos la misma edad pero yo realmente no quería conocerla. No podía mostrarme apática porque la señora se portaba lindo conmigo. Gente agradable, gente amable. Sin embargo cuando le dije cuál era mi apellido marcaron distancia, su esposo más que ella.
++++
Al dar las doce, la música se detuvo y la reunión se inundó de murmuros hasta que una gruesa voz, tosió un par de veces anunciándose y luego gritar dos nombres. Audrey y yo habíamos apostado sobre el posible ganador, o ganadora hasta que nombraron a dos, una pareja. ¿Estaba permitido? ¿Podíamos haber tenido una oportunidad?
La fiesta está mejor desde aquí, ¿no?
Asentí sin prestarle tanta atención, sus labios adornados de rojo me hacían vacilar un poco. Después de unos segundos me besó. Aún no habíamos acordado los premios de la apuesta, pero desde el segundo uno gané.
¿Esto será para siempre?
Asentí.
Hubiera deseado que lo fuera, pero sé que en ese momento no le mentí.
todo está bien, mejor que ayer.
Las prácticas cesaron hasta el siguiente año. Después de despedirse de algunos compañeros e instructores, Serena regresó al modesto departamento.
Seúl se convirtió en un lugar muy agradable, pero incierto al mismo tiempo. Y a pesar de eso, no tenía problemas financieros. Mejor dicho, de ningún tipo. Sin embargo, no faltaban las insinuaciones y las mismas preguntas por parte de personas ajenas a “la industria”.
Ella prefería ignorar o desviar el tema. Estaba harta de que sus sueños sean minimizados de la forma más amable (o hipócrita); sin embargo, no los culpaba, no era diferente a lo que conocía en américa.
Al terminar de cruzar la entrada, encontró a su abuela junto a la ventana. La mujer decoraba una pequeña maceta con tal paciencia y concentración, que ni advirtió la presencia de su nieta. Serena sonrió al verla y después de asegurar la puerta, la interrumpió con un saludo.
Aquella señora le otorgaba una vida modesta, alejada del centro de Seúl donde podía mantenerla sin problemas. En un principio cuestionó su propia dignidad cuando esta le ofreció el boleto para sacarla de américa. La mujer nunca la trató mal, pero era casi una desconocida hasta ese momento. Lo poco que sabía, lo escuchó de su madre cuando podían conversar.
trabajó muy duro y por eso estoy aquí. se lo agradezco de corazón, pero no había necesidad de cobrármelo con tu papá. No había necesidad.
Serena descubrió que su nacimiento fue gracias a un arreglo marital, el cual tenía pizcas de haber podido funcionar espontáneamente; sin embargo, la ambición de cumplir el sueño americano los llevó a bancarrota. El poco gusto o amor que pudo existir en esa unión, se esfumó y su papá se suicidó. Después de un tiempo, su mamá contrajo matrimonio con un pastor de dudosa reputación pero excelente labia. A pesar de tanta desgracia, la mujer nunca consideró desquitarse con Serena, la quiso y se quisieron; al menos hasta que el “hijo de dios” comenzó a manipularla.
Antes de perderla.
— ¿te gusta este color? recuerdo que fueron muchas las veces en las que ella decoraba su habitación con lila. “Mamá, ¿a qué no queda bien?”. —suspiró la casi anciana. — Así inició y después nadie pudo pararla. ¿La habré engreído tanto? —murmuró para sí misma y relamió sus labios antes de continuar. — ¿Tú que piensas, Serena? No sé si cambiaron las cosas cuando llegó a américa. De ella nunca se sabe.
Después de asentir, Serena se sentó junto a la señora y ambas siguieron hablando.
안녕
no sé cómo decirte adiós.
Sé que han pasado más de ocho horas y ya crucé el océano entero.
El cielo es tal como me lo habías descrito: bello por sus nubes y amplio por codicia, rojizo cuando el sol quiere ir a descansar y morado cuando está despertando. Adoro este lugar pero es tan helado. Tengo miedo de haberme ido antes de tiempo y que el verano aún esté lejos, o peor aún, de no haberte llevado.
¿Será la última vez que puedas perdonarme algo?
Quizás debí agradecerte lo suficiente por dejarme quererte. Tus abrazos son lo que más deseo en este momento y me siento ridícula por creer que es el fin del mundo. Es un mal momento para llorar pero lo haré en silencio. Te enojarías si lo reprimo. ¿Verdad?
El pasillo del avión es demasiado extenso y a estas horas lo único que atasca su tranquilidad son los ronquidos. Podría jurar que oí algunos parecidos a los tuyos; aunque fuera casualidad, seguiré imaginando que fuiste tú. Y, hasta aterrizar no me acercaré a ti. Aprovecharé el tumulto para hablarte como lo hice durante la escuela. Quisiera soñarlo, volver a ponerme tan nerviosa de tan sólo decirte hola, asustarme si por casualidad rozo tu brazo o ruborizarme si recibo de ti algún halago. Siempre me gustaste, al menos desde que te vi.
Duele tanto, cariño.
Lamento si también te estoy haciendo daño.
Lamento si lloras por mí.
Lo lamento demasiado.
Trabajaré duro para volver a vernos y seguirte amando.
Sé que soy ingenua, probablemente me estés odiando y yo aquí sugiriendo que me sigas esperando. Nunca te condicionaría a algo.
Te amo.
v e r a n o
i’m a beautiful wreck, a colorfull mess, but i’m funny
01 : 안녕
02 : todo está bien, mejor que ayer.
03: cherry wine