Huesca, España, 2019.
Bendita ciudad, llena de magia, de corazones hermosos, de emociones indescriptibles!.
Llegué un 6 de septiembre, con miedos, con pena, queriendo volver a Chile. Deseando que estos meses pasaran a la velocidad de la luz para volver a estar en los brazos de mis amigos, amigas, familia, todos y todas!.
En principio todo era extraño; hablamos la misma lengua, pero el chileno es prácticamente otro idioma... tuve que adaptarme, tuve que modelar mi manera de vivir, tuve que aprender a vivir conmigo mismo, convivir con la soledad, conocer mis miedos, dominarlos, convertirlos en herramientas a mi favor...
Poco duró la soledad, tuve la suerte de conocer muchos ángeles en mi camino. El primero de ellos fue Jorge, un argentino de 45, un tipazo, hablamos de familia, amor, politica, viajes, nis hicimls íntimos. Le tocó volver a su tierra y yo permanecer, sus buenos deseos hacia mi se hicieron realidad.
Posteriormente llegué a vivir a un piso, compartiendo con Marcello y Morgana. Qué personas más hermosas e increíbles me regaló la vida. Todos mis miedos y penas se fueron disipando con el tiempo, me llenaron de amor, de alegrías, de sentimientos... nunca había convivido con desconocidos, resulta que terminaron siendo mi familia durante 6 meses. Que hermosa y sabia es la vida, que increíble es como todo se va dando para que todo resulte acorde a lo que deseamos y para lo que trabajamos. Familia no es donde naciste, ni la sangre que tienes. Familia son aquellas personas que la vida te regala, que aceptas, a quienes te entregas a ojos cerrados por amor.
Junto a ellos conocí a un grupo de personas maravillosas, respetuosas, alegres, llenos de energía y ganas de deborarse el mundo. Personas con las cuales cenamos, bebimos, reímos, viajamos...
Finalmente apareciste tú, si tú, la mujer que no esperaba conocer. Aquella que tal vez temía conocer y que hoy no quiero dejar. Tú si has sabido darme cariño, si que has sabido levantarme, tu si que has sabido hacerme feliz con tu simple presencia, con tu mirada, con tu voz... tus brazos abiertos han sido magia en mis días. Aquella persona que me hace vibrar, que me hace sentir que no quiero guardarme nada, aquella a la que deseo entregarle todo mi ser si pudiera...
Estoy agradecido eternamente de esta etapa de mi vida, me encantaría que no terminara, me encantaría tener 1 mes más... exacto, igual como me sentía al dejar Chile. Hoy me quedan 26 días y creo que no tengo mejor opción que entregar todo lo que guarda mi corazón.











