Sé que el hubiera no existe...
Porque si tan solo le hubiera hecho caso a mi intuición, la historia sería otra.
Esas noches llenas de lágrimas, llenas de ansiedad descontrolada, llenas de incertidumbre no hubieran existido.
Si hubiera escuchado que me querían decir esos celos descontrolados que me desconcertaban porque nunca los había sentido, los créditos empezarían y yo me habría evitado ese tragos amargo de la traición.
Si no hubiera tenido miedo de decir "yo hasta aquí llegué no tengo porqué aguantar..." me habría ahorrado otro trago amargo.
Pero saben? El trago mas amargo no es la traición del otro, si no, no haberse escuchado a uno mismo. Es haberle permitido al otro que te hiciera dudar de lo que veías, sentías de tu realidad.
Y después de un tiempo, todo sale a la luz, y vienen a ti todos esos momentos y emociones donde te quebrabas y te das cuenta de que siempre tuviste razón.
...















