Pasear en el parque era algo que le encantaba a Rain, si bien a veces sólo iba a tomar fotografías, ahora se encontraba paseando a uno de sus perros mientras el otro descansaba ya en casa. Continuó con su trayecto cuando se percató de una silueta femenina yaciendo en el parque, al instante se preocupó y tanto ella como su can, se acercaron. “Hey” habló con un tono de voz quedo, debatiéndose internamente si debía despertarla o no. Acto seguido, sus mano diestra se acercó hasta el brazo de la contraria para tocarla y moverla suavemente. “Hey, ¿te encuentras bien?” elevó apenas el volumen de su voz en lo que esperaba.
Una voz femenina la despertó y lo primero que notó fue a una chica pelirroja cerca de ella. Asintió ante la pregunta de la desconocida y se sentó para después estirar los brazos. - Si, si.. Estaba un poco cansada y me senté para descansar un poco pero.. Bueno, creo que puedes deducir lo que pasó después - dijo con una risita y después notó al perro que acompañaba a la chica. Hanae era una de esas chicas que parecían estar enamoradas de los perros, amaba a los animales y siempre había querido una mascota. - ¡Pero mira que cosita tan linda! ¿Cómo se llama? - le sonrió ampliamente a la muchacha a la vez que estiraba su mano para acariciar la cabeza del perro.










