Tú y yo tendríamos que habernos querido mejor y más, pero estábamos demasiado rotos y, así, no se pueden mantener grandes amores.
Katastrophal

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@xxthe-last-breath
Tú y yo tendríamos que habernos querido mejor y más, pero estábamos demasiado rotos y, así, no se pueden mantener grandes amores.
Katastrophal
El narcisista nunca quiere hablar del daño que te provocó, solo de cómo reaccionaste.
- Seguen Oríah ☁️.
Sara Bueno
Encontré la respuesta: los dos.
No sabremos el uno del otro durante bastante tiempo. Y prometo no tratar de pensar en ti en todo el tiempo que me quedé.
Seguen
—¿Y te acuerdas de ella?
No podía negarlo. «Todos los días», respondí. Ella estaba en todas mis rutinas, desde mi despertar, con esa luz preciosa que se instalaba en sus ojos de madrugada. Estaba en el espejo cuando me arreglaba, más por gustarle que por gusto propio. Estaba en mis rutinas del gimnasio, en mis viajes en auto, en los atardeceres que alargaban las sombras al paso. Estaba ahí, incluso, con su nombre en el calendario, con su voz dándoles forma a mis palabras, con sus manos que despedían y acariciaban. Estaba en forma de luz, de recuerdo, de imágenes fantasmagóricas que me acompañaban y que a veces se confundían con la gente de la calle, con los libros que abría, y que entorpecían mi intento de escribir poemas idealizando un mundo en el que no cupiera la nostalgia, en el que fuera posible quitarse el dolor de encima.
—¿Qué es lo que más te gustaba de ella?
Tal vez esa es una de las preguntas para las que no suelo tener una respuesta. Y digo bien: una respuesta, porque tengo varias, ya que nunca me ha gustado limitar su encanto. Me gustaba su sonrisa de hipnotizar mis gestos, su silencio de callar mis demonios. Me gustaban sus piernas de despertar mis hormonas, sus abrazos de estrenar estaciones. Me gustaban sus labios de humedecer intenciones, su lengua con sabor a futuro, su culo de pervertir mis pasiones, sus gemidos de ahogar la tristeza. Me gustaba su manera de abrir las piernas cuando me deseaba dentro; su manera de cerrarlas cuando me tenía ahí, para no dejar que me fuera. Con ella embelleciendo mis noches me daba cuenta de que, mejor tener a alguien en tus manos, es saber que le perteneces a la persona correcta.
—¿Y ella era la correcta para ti?
Me gusta pensar que sí, aunque esté lejos.
—¿Qué tan lejos está ahora mismo?
No tengo idea. ¿Cuánta distancia hay entre un sentimiento ajeno y un recuerdo?
—¿Qué piensas que está haciendo?
Siendo feliz, por supuesto. Si es cierto que fue mi persona ideal, no necesariamente esta condición se cumple a la inversa. No me recuerda, no me echa de menos. Publica fotos en Instagram siendo feliz con su nuevo novio, tal vez bendiciendo los once meses que ha pasado con él, tal vez maldiciendo los cuatro años que perdió conmigo. Pero eso no quita el hecho de que la quise como a nadie. Él no va a quererla en once meses lo que yo alcanzaba a quererla en un solo día. Puedo sonar egoísta y no me importa. Del amor siempre pensé que sólo una vez se quiere hasta el punto de entregar tu vida por una mujer, y a ella ya le entregué lo que yo nunca podría entregarle a nadie, que es igual a decir que le di aquello que nadie le había dado.
—¿La sigues queriendo?
Con toda mi alma.
—¿Por qué se fue?
Llevo once meses haciéndome esa misma pregunta.
—¿La extrañas?
¿Cuál fue la primera respuesta que te di?
—Todos los días.
Pues eso. Todos los días. La extraño todos los malditos días.
— Heber Snc Nur
Tus palabras eran ese beso en la frente que tanta falta me hacia para consolar a mi corazón tan triste tu voz era el abrazo al alma que en mis momentos de pena tanto necesitaba. Sentirte tan cerca de mí, así fuera a la distancia me devolvía la calma.
Stelle
Y a pesar de la distancia, se que un día no muy lejano podremos fundir nuestros cuerpos en un caluroso abrazo.
Pero ahora, en este momento, aquí, mirando las estrellas, entiendo por qué Van Gogh las admiraba tanto. Con toda esta distancia, los dos mirando el cielo es lo único que nos une, un beso a distancia.
Reiniciado // Las mismas estrellas.
Era feliz de no haber tenido un ataque de ansiedad en tanto tiempo… en el fondo sabía que en realidad sólo estaba acumulándolo todo y la crisis sería la peor de todas y en efecto, eso pasó…
Es imposible que la gente sepa lo triste que estas, si sonríes como si no pasará nada, si hablas como si la vida fuera hermosa, si alejas al que se acerca demasiado, si solo lloras en la soledad de la madrugada.
Nadie es adivino, nadie te va a ayudar, o a entender, si no los dejas entrar.
Hola papá
Yo lo siento mucho, la verdad es que yo trato de dar lo mejor de mi pero cada vez es más difícil todo, casa vez tiene menos sentido todo y ya estoy muy aburrida, he tratado se sentirme mejor de distraerme para estar bien pero ya no puedo
Lo que menos quiero es traerles problemas, los quiero mucho y lo siento mucho
Aunque no se note ustedes son el único motivo por el que duele menos despertarse en la mañana a afrontar la vida, no me siento así porque quiera, yo he tratado de sentirme mejor pero es muy complicado y ya no se que hacer
"Acéptame como soy ,aunque no sepa quién soy "
Inhala... 1 2 3 Exhala... 1 2 3 repite, todo estará bien, todo lo estará.
—¿Qué sucede? ¿Estás teniendo otro ataque de pánico?
Sí, pero lo superaría. Siempre lo hacía.
Hola, soy una persona con ansiedad. Si decidis entrar a mi vida, necesitas saber 3 cosas.
1. En cualquier momento del día, haga lo que haga, voy a frenar y decirte "Me siento mal, déjame irme, llorar un rato, que tengo ganas de hacerlo. en 10 minutos vuelvo". O tal vez en ves de llorar, me acurruco en posición fetal hasta que pase.
2. Me vas a tener que preguntar a cada rato si estoy bien. Porqué? Para darme cuenta que estás ahí para mí y para escuchar mis síntomas. Con sólo escucharme, me vas a dar paz.
3. Bancar mis estados emocionales y psicosomaticos repentinos. Seguramente un día oigas de la nada "estoy triste y se me durmio el brazo" "estoy enojada, me duele el pecho" o simplemente me cambie el humor en cuestión de minutos.