ellajvng:
“Oye, ¿puedes girar el mentón un poco hacia tu izquierda?” El lápiz volaba sobre su libreta con movimientos rápidos y preciso. Ella no solo había encontrado el lugar perfecto para dibujar esa tarde, sino que también había encontrado modelo. Por supuesto, no había pedido permiso, ni manifestado su presencia. Hasta entonces. “Justo así, perfecto”.
“¿no te cansas de verme a diario que también quieres un dibujo mío?” cuestionó con aire bromista, manteniendo la posición indicada por su contraria. no iba a mentir, era halagador ser parte de su arte. “al menos debiste avisarme, comenzaba a sentirme incómoda por tantas miradas.”











